No hay tiempo para que sigan sin comprometerse
España gasta solo el 1,38% de su PIB en defensa, el menor entre 32 aliados de la OTAN, mientras Polonia lidera con 4,26% tras la invasión rusa de Ucrania. Rusia planificaba ataques terroristas aéreos contra aerolíneas mundiales, intensificando operaciones híbridas y sabotajes en Europa más allá de la guerra en Ucrania.
- España gasta el 1,38% del PIB en defensa, el menor entre 32 aliados de la OTAN
- Polonia invierte el 4,26% del PIB, el más alto, tras aumentar desde el 1,88% hace una década
- Rusia planificaba ataques terroristas aéreos contra aerolíneas mundiales, según Tusk
- Trump asume la presidencia el próximo lunes y ha amenazado con no defender a aliados que no gasten lo suficiente
El primer ministro polaco Donald Tusk critica a países de la OTAN, incluida España, por no invertir el 2% del PIB en defensa, mientras advierte sobre planes rusos de ataques aéreos globales.
Donald Tusk se presentó en Varsovia el miércoles con un mensaje directo para sus aliados de la OTAN: el tiempo de las excusas ha terminado. El primer ministro polaco, de pie junto al presidente ucranio Volodímir Zelenski, no tuvo reparos en nombrar el problema que ve como existencial para la alianza occidental. Países como España, que invierten apenas el 1,38% de su producto interior bruto en defensa, están quedándose atrás. "No hay tiempo para que aquellos países que gastan el 1% o el 1,5% sigan sin comprometerse", dijo Tusk en la rueda de prensa. El mensaje era claro: la OTAN tiene un compromiso de invertir como mínimo el 2% del PIB en defensa, y demasiados miembros simplemente no lo cumplen.
España ocupa el último lugar entre los treinta y dos aliados de la OTAN en gasto militar, por debajo incluso de Luxemburgo y Bélgica. Mientras tanto, Polonia ha transformado su postura de defensa de manera dramática. Hace una década, cuando Rusia anexionó Crimea, Polonia gastaba el 1,88% de su PIB en defensa. Hoy invierte el 4,26%, la cifra más alta de toda la alianza, superando incluso a Estonia y a Estados Unidos. Desde la invasión rusa a gran escala de Ucrania hace casi tres años, el gasto militar polaco se ha disparado, reflejando una realidad geopolítica que Tusk cree que otros países europeos aún no han asimilado completamente.
Tusk fue más allá de las cifras presupuestarias. Advirtió que Rusia no solo está librando una guerra convencional en Ucrania, sino que está ejecutando una campaña de sabotajes e ataques híbridos en toda Europa. "Rusia estaba planeando ataques terroristas aéreos; no solo contra Polonia, sino contra aerolíneas en todo el mundo", aseguró sin proporcionar detalles adicionales. La amenaza, según el primer ministro polaco, es sistémica y requiere una respuesta coordinada que vaya más allá de lo que muchos países europeos están actualmente dispuestos a invertir.
La presión sobre aliados como España se intensificará en los próximos meses. Donald Trump, quien asumirá la presidencia de Estados Unidos el próximo lunes, ha sido explícito en sus críticas a los países que considera que no cargan con su parte del peso defensivo. Ha amenazado incluso con no defender a los aliados que no cumplan con sus obligaciones de gasto, socavando potencialmente la cláusula de defensa común que ha sido el fundamento de la OTAN durante décadas. Trump ha llegado a sugerir que el nuevo compromiso de gasto en la próxima cumbre de la OTAN en julio debería alcanzar el 5% del PIB, una cifra que supera incluso el gasto estadounidense del 3,38%. Mientras se debate un nuevo piso de gasto que podría superar el 3%, la dinámica política ha cambiado radicalmente.
Tusk entiende que la llegada de Trump es tanto una amenaza como una oportunidad. "Europa, los países europeos, deben aparecer como un aliado fiable", dijo. "Si aceptan el desafío de aumentar el gasto en defensa, la óptica de Washington puede cambiar". El primer ministro polaco sugiere que una inversión militar más robusta podría no solo tranquilizar a la nueva administración estadounidense, sino también mejorar las perspectivas para Ucrania, que depende críticamente del apoyo estadounidense.
Zelenski viajó a Varsovia en una misión con múltiples capas. Además de discutir la seguridad futura de Ucrania en un mundo donde Trump podría presionar por un acuerdo de paz con Rusia, los dos líderes abordaron una herida histórica profunda. Entre 1943 y 1945, nacionalistas ucranianos mataron a aproximadamente cien mil polacos en zonas fronterizas de lo que ahora es Ucrania occidental, en una tragedia conocida como la masacre de Volinia. Este conflicto histórico ha envenenado las relaciones bilaterales durante meses, y en algún momento el gobierno polaco sugirió que no apoyaría la adhesión de Ucrania a la Unión Europea sin resolver el asunto. El miércoles, Zelenski y Tusk firmaron un compromiso para iniciar las exhumaciones de víctimas, un paso simbólico pero significativo hacia la reconciliación.
Zelenski expresó su preocupación sobre lo que podría venir bajo la administración Trump. "El mundo entero está a la espera. Estados Unidos es aliado y garante de la estabilidad y gran donante de Ucrania", dijo. El presidente ucranio ha pedido explícitamente garantías de seguridad para el período posterior al conflicto, consciente de que cualquier acuerdo de paz negociado bajo presión estadounidense podría dejar a Ucrania vulnerable. "No queremos solo acabar con la guerra, sino una paz duradera. También hay que entender a quién nos enfrentamos", advirtió, una referencia apenas velada a la necesidad de no ceder ante Moscú simplemente por presión diplomática.
La defensa y la seguridad se han convertido en el eje central de la agenda política europea. El gobierno de Tusk ha hecho de estas cuestiones una prioridad máxima, y esto se reflejará durante el semestre de presidencia polaca del Consejo de la Unión Europea, que comenzó el 1 de enero. Con Trump en la Casa Blanca y la guerra en Ucrania sin resolverse, los próximos meses determinarán si Europa puede finalmente cerrar la brecha de gasto militar que Tusk considera tan peligrosamente amplia.
Citas Notables
No hay tiempo para que aquellos países que gastan el 1% o el 1,5% sigan sin comprometerse— Donald Tusk, primer ministro polaco
Si aceptan el desafío de aumentar el gasto en defensa, la óptica de Washington puede cambiar— Donald Tusk
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
¿Por qué Tusk eligió este momento exacto para presionar tan públicamente a sus aliados?
Porque Trump llega a la Casa Blanca el lunes. Tusk sabe que la dinámica ha cambiado. Ya no es una sugerencia amable de que aumenten el gasto; ahora es una amenaza existencial. Si Europa no se mueve rápido, Trump podría simplemente retirarse.
Pero España lleva años sin llegar al 2%. ¿Por qué ahora de repente es urgente?
Porque Rusia está escalando. No es solo Ucrania. Tusk habla de ataques aéreos planeados contra aerolíneas en todo el mundo. Europa se da cuenta de que está en una guerra que no declaró, y no está preparada.
¿Y Zelenski? ¿Qué gana él con estar allí?
Dos cosas. Primero, necesita que Europa se mantenga unida y fuerte antes de que Trump presione a Ucrania a un mal acuerdo. Segundo, resuelve un conflicto histórico con Polonia que podría haber bloqueado su entrada en la UE. Es política de supervivencia.
¿Realmente cree Tusk que aumentar el gasto militar va a cambiar la opinión de Trump?
Probablemente no lo crea del todo. Pero es lo único que tiene. Si Europa demuestra que se toma en serio su propia defensa, al menos puede argumentar que merece el apoyo estadounidense. Es un acto de fe en la lógica de la alianza.
¿Qué pasa si los países no lo hacen? ¿Si España sigue en el 1,38%?
Entonces Europa entra en un período de incertidumbre real. Sin garantía estadounidense, los países más pequeños y cercanos a Rusia —como los Bálticos— estarán genuinamente asustados. La OTAN podría fracturarse.