Trump señala optimismo para prorrogar tregua con Irán por 60 días

Miles de iraníes han muerto en casi 90 días de conflicto, incluyendo figuras clave del régimen como el líder supremo Ali Jameneí.
O llegamos a un buen acuerdo o los mandaré al infierno
Trump advierte sobre el resultado de las negociaciones de sesenta días con Irán mientras analiza el borrador final del acuerdo.

Trump afirma que llegará a un buen acuerdo o "los mandaré al infierno", mientras Marco Rubio reporta avances significativos en negociaciones diplomáticas con Irán. Financial Times informa que mediadores están a punto de alcanzar un acuerdo de 60 días que congelaría el conflicto de casi tres meses sin resolver definitivamente la guerra.

  • Casi 90 días de conflicto con miles de iraníes muertos, incluyendo al líder supremo Ali Jameneí
  • Prórroga de 60 días propuesta para congelar el alto el fuego y negociar sobre programa nuclear y estrecho de Ormuz
  • Costo militar de 29 mil millones de dólares según el Pentágono
  • Irán bloquea el estrecho de Ormuz, por donde cruza el 20% del petróleo y gas mundiales
  • Precio de gasolina en EE.UU. ya supera el pico de la invasión rusa de Ucrania

Trump y sus asesores analizan un borrador de acuerdo para extender el alto el fuego con Irán durante 60 días, con mediadores paquistaníes y árabes trabajando para cerrar negociaciones sobre el programa nuclear y el estrecho de Ormuz.

Donald Trump regresó apresuradamente a Washington el fin de semana, cancelando planes para pasar dos días en su club de golf de Nueva Jersey. La Casa Blanca había modificado su agenda en el último momento. Algo importante estaba sucediendo en las negociaciones con Irán, y el presidente quería estar en la capital para tomar decisiones cruciales.

Desde hace casi tres meses, Estados Unidos e Irán están atrapados en un conflicto que nadie esperaba que durara tanto. Trump había entrado en la guerra convencido de que sería cuestión de días: bombardeos rápidos, capitulación iraní, caída del régimen de los ayatolás. En su lugar, encontró una realidad mucho más complicada. Casi noventa días después, con miles de iraníes muertos y figuras clave del régimen eliminadas —incluyendo al líder supremo Ali Jameneí, reemplazado por su hijo Mojtaba—, Teherán no se ha rendido. El régimen teocrático sigue en pie. Y ahora, en lugar de victoria, Trump está considerando una tregua de sesenta días.

La diplomacia se intensificó durante la semana. El martes anterior, Trump había anunciado en su red social Truth que había ordenado bombardear nuevamente a Irán. Eso hubiera destruido el alto el fuego que entró en vigor el 8 de abril. Pero a última hora canceló esas órdenes. Sus aliados árabes —Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí— lo convencieron de que un acuerdo de paz estaba casi al alcance. Desde entonces, los contactos entre gobiernos se multiplicaron. Trump habló con el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu. El ministro iraní Abbas Aragchí conversó con su homólogo saudí, el príncipe Faisal bin Farhan al Saud. El negociador paquistaní Asim Munir, también jefe del Estado Mayor de su país, viajó a Teherán para cerrar los últimos detalles. Una delegación de Qatar también llegó a la región.

Ahora, los signos de optimismo llegan desde múltiples direcciones. Trump dijo el sábado que analizaría el último borrador del acuerdo con sus asesores y que podría tomar una decisión antes del domingo. "O llegamos a un buen acuerdo o los mandaré al infierno", afirmó según reportó Axios. Marco Rubio, secretario de Estado, declaró desde Nueva Delhi que se han hecho progresos significativos. "Se están trabajando las cosas en este momento", dijo, sugiriendo que un anuncio podría llegar en horas o días. Desde el lado iraní, Aragchí anunció que su país estaba terminando un memorándum que recogería los puntos del acuerdo. Munir habló de negociaciones "prometedoras".

Según el Financial Times, los mediadores creen estar a punto de alcanzar un acuerdo que prorrogaría el alto el fuego durante sesenta días. El objetivo sería establecer un marco para negociaciones sobre el programa nuclear de Teherán y la reapertura gradual del estrecho de Ormuz, dos de los puntos más espinosos en disputa. Si se confirma, el pacto no acabaría definitivamente con la guerra, pero supondría un respiro relativo para ambos países.

Esta pausa es necesaria. Irán ha mantenido bloqueado el estrecho de Ormuz desde el comienzo del conflicto, el cuello de botella por el que cruza el veinte por ciento del petróleo y gas mundiales. Los precios del combustible se han disparado en todo el planeta. En Estados Unidos, el precio de la gasolina ya supera el pico que alcanzó al comienzo de la invasión rusa de Ucrania, y funcionarios de la Administración temen que llegue a superar los cinco dólares con dos centavos por galón, el máximo histórico durante el mandato de Joe Biden. Arrastrada por esos aumentos, la inflación vuelve a dispararse: el mes pasado se situó en el 3,8%, un nivel no visto desde los peores años de Biden.

El costo militar también ha sido significativo. El Pentágono valora el conflicto en veintinueve mil millones de dólares, una cifra que aumentó desde los veinticinco mil millones estimados a finales de abril. Los bombardeos contra Irán, el uso de sistemas de defensa antiaérea y los misiles iraníes han vaciado los arsenales estadounidenses de munición clave e interceptores. Reponer lo disparado o destruido será una tarea de años. Irán, por su parte, ha infligido serios daños a bases militares estadounidenses en la zona del golfo Pérsico.

Lo que está sobre la mesa ahora es una congelación del conflicto, no su resolución. Sesenta días para que ambos lados respiren, para que negociadores trabajen en cuestiones nucleares y en la reapertura del estrecho. Pero los problemas geopolíticos de fondo en Oriente Próximo permanecerían sin resolver. Trump entró en esta guerra buscando una victoria rápida que le diera acceso al jugoso sector petrolero iraní y reordenara radicalmente las claves de poder en la región. En su lugar, podría terminar con un acuerdo que simplemente pausa el conflicto, dejando abierta la puerta a que todo vuelva a estallar cuando expire el plazo.

O llegamos a un buen acuerdo o los mandaré al infierno
— Donald Trump
Se han hecho progresos. Incluso mientras le hablo ahora mismo se está trabajando. Existe la posibilidad de que, ya sea más tarde hoy, mañana o en un par de días, tengamos algo que decir
— Marco Rubio, secretario de Estado
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
Inventor

¿Por qué Trump cambió de opinión tan repentinamente? El martes quería bombardear, el miércoles canceló todo.

Model

Sus aliados árabes lo convencieron. Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí le dijeron que un acuerdo estaba casi hecho. No podía arriesgar eso por orgullo.

Inventor

¿Qué significa realmente una prórroga de sesenta días? ¿Es una victoria para alguien?

Model

Es un respiro. No es victoria ni derrota. Trump quería que Irán cayera en días. Noventa días después, el régimen sigue en pie, así que esto es admitir que eso no va a pasar.

Inventor

¿Qué pasa con el petróleo? Los precios están subiendo.

Model

Irán bloquea el estrecho de Ormuz desde el principio. El veinte por ciento del petróleo mundial pasa por ahí. Mientras esté bloqueado, los precios suben. Una prórroga podría permitir negociar su reapertura.

Inventor

¿Cuánto le ha costado esto a Estados Unidos?

Model

El Pentágono dice veintinueve mil millones de dólares. Pero eso no incluye reparaciones de bases dañadas ni el costo de reponer munición y misiles. Eso llevará años.

Inventor

¿Y si los sesenta días terminan sin acuerdo?

Model

Entonces vuelven a la guerra. O ambos lados encuentran una razón para extender la tregua de nuevo. Nadie quiere volver a esto.

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