El potencial para generar anegamientos locales es elevado
Este jueves, el Servicio Meteorológico Nacional extendió su red de alertas sobre trece provincias argentinas, revelando la doble cara de un sistema frontal que no distingue entre el norte abrasador y el centro convulsionado por tormentas. Mientras el límite entre Corrientes y Chaco roza los 40 grados bajo alerta roja, Entre Ríos y Santa Fe se preparan para ráfagas que superan los 90 kilómetros por hora y acumulados de lluvia que pueden alcanzar los 100 milímetros. En este contraste extremo se expresa, una vez más, la vulnerabilidad de vastos territorios y comunidades ante la intensidad creciente de los fenómenos atmosféricos.
- Un sistema frontal de gran alcance pone en jaque simultáneamente a trece provincias, combinando tormentas destructivas en el centro-este del país con calor extremo que supera los 40°C en el norte.
- Las alertas naranja en Entre Ríos y el este de Santa Fe advierten sobre ráfagas de más de 90 km/h, granizo y lluvias de hasta 100 mm que amenazan con anegamientos e infraestructura dañada.
- El AMBA recibe el embate de forma más moderada: tormentas matutinas seguidas de una tarde nublada y temperaturas que bajan a 28°C, ofreciendo un respiro relativo tras semanas de calor sostenido.
- En el norte, la alerta roja por calor extremo en el límite Corrientes-Chaco marca el punto más crítico del mapa, con Formosa, Jujuy y Salta también bajo distintos niveles de advertencia por temperaturas elevadas.
- Las autoridades meteorológicas advierten que el riesgo de anegamientos locales, actividad eléctrica frecuente y daños por viento es elevado, exigiendo precaución a millones de personas distribuidas en zonas muy distintas del territorio.
El Servicio Meteorológico Nacional activó este jueves un sistema de alertas naranja y amarilla que cubre trece provincias, como respuesta al avance de un frente atmosférico que combina tormentas organizadas en el centro-este del país con temperaturas que superan los 40°C en el norte. La magnitud del fenómeno deja a millones de personas bajo algún tipo de advertencia oficial.
En el Área Metropolitana de Buenos Aires, el impacto será más acotado: tormentas en las primeras horas de la mañana, cielo nublado por la tarde y una máxima de 28°C que representará un alivio frente al calor de las últimas semanas. El fin de semana se espera con nubosidad persistente y ráfagas de hasta 50 km/h.
El interior bonaerense enfrenta una situación más exigente. Trece localidades —entre ellas Junín, Pergamino, Lincoln y Chacabuco— están bajo alerta amarilla, con lluvias de entre 30 y 70 milímetros, granizo y actividad eléctrica intensa. Más al norte, Entre Ríos y el este de Santa Fe concentran las alertas naranja más severas: ráfagas que pueden superar los 90 km/h y acumulados de hasta 100 milímetros amenazan con anegamientos y daños materiales.
Tucumán y Catamarca también están en el radar del sistema frontal, con precipitaciones estimadas entre 40 y 100 milímetros según la zona y ráfagas que en episodios puntuales podrían superar los 90 km/h. Once departamentos catamarqueños se encuentran bajo distintos niveles de alerta.
En el extremo opuesto del mapa climático, el norte del país sufre el calor como amenaza principal. El límite entre Corrientes y Chaco está bajo alerta roja —el nivel máximo— por temperaturas que superarán los 40°C. Formosa, parte de Jujuy, Salta, Misiones y el norte de Santa Fe completan un cuadro de advertencias por calor que contrasta dramáticamente con las tormentas del centro-este, ilustrando la complejidad y el alcance del sistema que atraviesa Argentina.
El Servicio Meteorológico Nacional activó este jueves un sistema de alertas que abarca trece provincias del país, divididas entre avisos de nivel naranja y amarillo por el avance de un sistema frontal que trae consigo tormentas intensas y, en el norte, temperaturas que superarán los 40 grados centígrados. La situación meteorológica responde a condiciones atmosféricas que favorecen el desarrollo de tormentas organizadas con fuerte actividad eléctrica, y el organismo oficial advierte que el potencial para generar anegamientos locales y ráfagas de viento destructivas es elevado.
En el Área Metropolitana de Buenos Aires, la situación será más moderada. Se esperan tormentas en las primeras horas de la mañana que podrían extenderse hasta antes del mediodía, seguidas de una tarde y noche con cielo nublado. Las temperaturas descenderán respecto a días anteriores: la máxima alcanzará 28 grados y la mínima 22. El viernes presentará condiciones similares, aunque con un cielo ligeramente menos cubierto. Para el fin de semana, los pronósticos indican cielo nublado con ráfagas de viento de hasta 50 kilómetros por hora. En términos generales, quienes viven en la capital y sus alrededores verán un alivio respecto al calor extremo que ha caracterizado las últimas semanas.
El interior de la provincia de Buenos Aires enfrenta una situación más severa. Trece localidades —entre ellas Arrecifes, Capitán Sarmiento, Carmen de Areco, Chacabuco, Colón, General Arenales, General Pinto, Junín, Leandro N. Alem, Lincoln, Pergamino, Rojas y Salto— están bajo alerta amarilla. En estas zonas se prevén lluvias y tormentas de intensidad variable que podrían dejar acumulados de 30 a 70 milímetros, acompañadas por ráfagas intensas, actividad eléctrica frecuente y granizo en algunos casos.
Más al norte, la situación se agrava. Entre Ríos y el este de Santa Fe enfrentan alertas de nivel naranja por tormentas fuertes y localmente severas. En departamentos como Colón, Gualeguaychú, Islas del Ibicuy, Tala y Uruguay, se esperan ráfagas de hasta 80 kilómetros por hora en alerta amarilla, mientras que en las zonas de alerta naranja las ráfagas pueden superar los 90 kilómetros por hora. Los acumulados de lluvia previstos oscilan entre 30 y 70 milímetros en alerta amarilla y de 70 a 100 milímetros en alerta naranja. El organismo advierte que estas tormentas estarán acompañadas por frecuente actividad eléctrica, granizo y lluvias abundantes.
Tucumán y Catamarca también están en la mira del sistema frontal. En los valles de Santa María y Tafí del Valle de Tucumán, donde rigen alertas amarilla y naranja, se esperan precipitaciones estimadas entre 40 y 60 milímetros con ráfagas de hasta 80 kilómetros por hora. En Catamarca, once departamentos —Ambato, Ancasti, Capayán, Capital, El Alto, Fray Mamerto Esquiú, La Paz, Paclín, Santa Rosa, Valle Viejo y la zona serrana de Pomán— enfrentan condiciones similares, con acumulados de 40 a 60 milímetros en alerta amarilla y hasta 100 milímetros en alerta naranja, y ráfagas que podrían superar los 90 kilómetros por hora en episodios puntuales.
El norte del país, sin embargo, enfrenta una amenaza distinta: el calor extremo. El Servicio Meteorológico emitió una alerta roja por temperaturas extremas en el límite entre Corrientes y Chaco, donde la máxima superará los 40 grados centígrados. A esta advertencia de máximo nivel se suma una alerta naranja para el resto de Chaco, Formosa y parte de Jujuy. Salta, el norte de Santa Fe, Misiones y una gran superficie de Corrientes entran en niveles de advertencia amarillo por elevadas temperaturas. La combinación de tormentas intensas en algunas regiones y calor extremo en otras refleja la complejidad del sistema frontal que atraviesa el país, dejando a millones de personas bajo algún tipo de alerta meteorológica.
Citas Notables
El área será afectada por tormentas fuertes, algunas localmente severas, acompañadas por frecuente actividad eléctrica, granizo y lluvias abundantes— Servicio Meteorológico Nacional
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
¿Por qué hay tanta diferencia entre lo que pasará en Buenos Aires y lo que pasará en el norte?
El sistema frontal que viene del sur trae aire más fresco, así que cuando llega a Buenos Aires ya ha perdido fuerza. Pero en el norte, ese mismo sistema choca con aire tropical muy caliente, y eso genera las tormentas más violentas.
¿Qué significa exactamente una alerta naranja versus una amarilla?
La amarilla es precaución: tormentas fuertes, pero manejables. La naranja es más seria: ráfagas que pueden tirar árboles, granizo que rompe techos, lluvia que anega calles. Es la diferencia entre prepararse y estar en riesgo real.
¿Cuál es el peligro más inmediato que menciona el Servicio Meteorológico?
Los anegamientos locales. Cuando llueve 100 milímetros en pocas horas en zonas que no están preparadas para eso, el agua no tiene dónde ir. Se acumula en las calles, en los sótanos, en los campos. Es lo que más daño causa.
¿Y el granizo? ¿Realmente es tan peligroso?
Sí. El granizo que cae en tormentas severas puede ser del tamaño de una pelota de tenis. Rompe vidrios, daña cosechas, puede herir a personas. En zonas rurales es especialmente destructivo.
¿Cuándo termina esta situación?
Para Buenos Aires, el viernes ya mejora. Para el norte, depende de cuándo se disipe el sistema frontal. Pero el calor extremo en Corrientes y Chaco es otra cosa: eso puede durar días.