Pocas personas pueden cambiar el curso de la historia
En un momento de fragilidad política interna, el presidente argentino Javier Milei viajó a Los Ángeles para presentarse ante ochenta de los inversores y empresarios más influyentes del mundo, convocados por el Instituto Milken. El viaje ocurrió apenas horas después de que el Senado desarmara su veto a una ley clave, y a días de elecciones bonaerenses que pondrán a prueba el peso real de su movimiento. Como tantos líderes antes que él, Milei buscó en el escenario internacional el oxígeno que la política doméstica, por momentos, le niega.
- El Senado desarmó el veto presidencial a la Ley de Emergencia de Discapacidad y aprobó un proyecto que recorta el alcance de sus decretos, dejando a Milei políticamente debilitado en vísperas de elecciones.
- Las elecciones bonaerenses del domingo representan un test de fuego para La Libertad Avanza: el presidente canceló una parada en Las Vegas y descartó un evento con Fátima Florez para regresar antes al país.
- Frente a ejecutivos de JPMorgan, Chevron, Amazon, Visa y PIMCO, Milei transmitió un mensaje de firmeza y optimismo, prometiendo equilibrar fuerzas en el Congreso una vez superado el ciclo electoral.
- El riesgo país en alza y la intervención del Tesoro para contener al dólar revelan que la confianza que Milei proyecta hacia afuera convive con una tensión económica real hacia adentro.
- Michael Milken lo presentó como alguien capaz de cambiar el curso de la historia; el embajador Oxenford fue más lejos aún, sugiriendo que su impacto podría trascender las fronteras argentinas.
Javier Milei regresó a Buenos Aires el viernes tras una visita estratégica a Los Ángeles, donde se presentó ante ochenta empresarios, banqueros e inversores convocados por el Instituto Milken. El momento no podía ser más delicado: horas antes, el Senado había desarmado su veto a la Ley de Emergencia de Discapacidad y aprobado un proyecto que limitaría el alcance de sus decretos de necesidad y urgencia.
Antes de partir, Milei había encabezado el cierre de campaña de La Libertad Avanza en territorio bonaerense, con la vista puesta en las elecciones del domingo. El regreso anticipado —canceló una parada prevista en Las Vegas— refleja la urgencia de estar presente en el país en vísperas de esos comicios. Sus asesores descartaron además un evento con la comediante Fátima Florez, considerado contraproducente a menos de cuarenta y ocho horas de la votación.
La audiencia en Los Ángeles reunió a representantes de Chevron, JPMorgan, Visa, Amazon Web Services, PIMCO y Globant, entre otras corporaciones globales. Milei expuso su programa económico con un tono deliberadamente optimista y prometió que, tras el ciclo electoral, comenzaría a equilibrar las fuerzas en el Congreso. Michael Milken lo presentó como una de las pocas personas capaces de cambiar el curso de la historia; el embajador Alec Oxenford fue más lejos, señalando que inversores presentes creían que su impacto podría trascender las fronteras argentinas.
Más allá de la exposición colectiva, Milei sostuvo encuentros bilaterales con el CEO de Visa, con el vicepresidente de Chevron —empresa estratégica para Vaca Muerta— y con Andy Kleinman, emprendedor argentino radicado en Estados Unidos que dirige la compañía detrás del nuevo videojuego de James Bond. También almorzó con la astronauta argentina Noel del Castro, mostrando interés en atraer inversores de la industria espacial.
Este viaje contrasta con los once anteriores de Milei a Estados Unidos. En esta ocasión, el escenario era considerablemente más complejo: elecciones inciertas, derrota legislativa, riesgo país en alza y presión sobre el dólar. Sin embargo, frente a los grandes capitales del mundo, el presidente eligió proyectar confianza y continuidad, apostando a que la percepción internacional pueda sostener lo que la política interna, por momentos, pone en duda.
Javier Milei regresó a Buenos Aires el viernes después de una breve pero estratégica visita a Los Ángeles, donde se presentó ante ochenta de los empresarios, banqueros e inversores más influyentes del mundo. La reunión, convocada por Michael Milken a través de su instituto homónimo, ocurrió en un momento particularmente delicado para el presidente: apenas horas después de que el Senado desarmara su veto a la Ley de Emergencia de Discapacidad y aprobara un proyecto que limitaría el alcance de sus decretos de necesidad y urgencia.
Antes de partir hacia Los Ángeles, Milei había encabezado el cierre de campaña de La Libertad Avanza en territorio bonaerense, con los ojos puestos en las elecciones del domingo que se perfilan como un test crucial para su gobierno. El regreso anticipado —canceló una parada prevista en Las Vegas— refleja la urgencia de estar presente en el país en vísperas de esos comicios. Sus asesores consideraron que un evento teatral con la comediante Fátima Florez, a menos de cuarenta y ocho horas de la votación, resultaría contraproducente.
La audiencia en Los Ángeles incluyó representantes de Chevron, JPMorgan, Visa, Amazon Web Services, Paramount, PIMCO, Citi, Copa Airlines y Globant, entre otras corporaciones de alcance global. Milei expuso su visión del programa económico con un mensaje deliberadamente optimista, reafirmando que continuaría administrando la economía con firmeza a pesar de los traspiés legislativos recientes. Prometió además que, una vez concluido el período electoral, comenzaría a equilibrar las fuerzas en el Congreso Nacional.
Michael Milken, al presentar al presidente, lo describió como una de las pocas personas capaces de cambiar el curso de la historia. El ministro de Economía, Luis Caputo, publicó en redes sociales su admiración por lo logrado en veinte meses de gestión, destacando el inmenso interés internacional por invertir en Argentina. El embajador argentino en Washington, Alec Oxenford, fue más allá: señaló que inversores presentes en la reunión consideraban que Milei tenía el potencial de transformar profundamente al país, con consecuencias que trascenderían las fronteras nacionales.
Más allá de la exposición ante el grupo de inversores, Milei sostuvo encuentros bilaterales con figuras clave del mundo empresarial. Dialogó con Ryan McInerney, CEO de Visa, a quien describió su plan de gobierno y su perspectiva sobre el tablero internacional. Luego recibió a Mark Nelson, vicepresidente de Chevron, cuya empresa es estratégica para el desarrollo de Vaca Muerta. Finalmente, se reunió con Andy Kleinman, un emprendedor argentino radicado en Estados Unidos que dirige Delphi Interactive, la compañía que acaba de anunciar el nuevo videojuego de James Bond, previsto para marzo de 2026.
Antes de la agenda económica, Milei almorzó con la astronauta argentina Noel del Castro, respaldada por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales. Durante el encuentro, que también contó con la presencia de Caputo y Oxenford, Del Castro comentó que el presidente se mostró muy interesado en la posibilidad de atraer inversores de la industria espacial. La administración Milei acompaña un proceso que podría llevar a Del Castro a un vuelo espacial privado, lo que sería un hito histórico para Argentina.
Este viaje a la Costa Oeste contrasta marcadamente con los once anteriores que Milei realizó a Estados Unidos. En esta ocasión, el presidente enfrentaba un escenario político y económico considerablemente más complejo: el resultado incierto de las elecciones bonaerenses del domingo, la derrota política en la Cámara Alta, un riesgo país en aumento y la necesidad de que el Tesoro interviniera para contener la suba del dólar. Sin embargo, frente a los banqueros e inversores estadounidenses, Milei transmitió un mensaje de confianza en el futuro económico y político de Argentina, buscando reforzar la percepción internacional de estabilidad y continuidad en su programa de reformas.
Citas Notables
Pocas personas pueden cambiar el curso de la historia y Milei es una de ellas— Michael Milken, al presentar al presidente
El interés que hay por invertir en nuestro país es inmenso— Luis Caputo, ministro de Economía
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
¿Por qué Milei decidió regresar antes de lo previsto, cancelando Las Vegas?
Los asesores consideraron que un evento teatral a cuarenta y ocho horas de las elecciones en Buenos Aires sería un error político. Necesitaba estar presente en el país, no en la meca del juego.
¿Qué mensaje buscaba transmitir en Los Ángeles, dado que acababa de perder una votación crucial en el Senado?
Precisamente eso: que las derrotas legislativas no lo desvían del curso. Ante ochenta de los inversores más poderosos del mundo, reafirmó que continuaría con mano de hierro. Era un mensaje de continuidad dirigido al capital internacional.
¿Quién es Michael Milken y por qué su respaldo importa?
Milken es un inversor influyente con acceso directo a la Casa Blanca. Cuando lo presenta como alguien capaz de cambiar el curso de la historia, no es un elogio menor. Es el sello de aprobación de una red de poder muy específica.
¿Qué significan esos encuentros bilaterales con Visa, Chevron y otros?
Son conversaciones de negocios concretos. Visa es pagos. Chevron es energía estratégica en Vaca Muerta. No son ceremoniales. Son oportunidades de inversión que el presidente está cultivando directamente.
¿Y la astronauta? ¿Qué hace en esta agenda?
Del Castro representa algo que Milei quiere proyectar: Argentina como país de futuro, no solo de crisis. Un vuelo espacial privado sería un hito. Es soft power disfrazado de ciencia.