No sé cuántos días más tengo de vida
Toledo afirma que los fondos ilícitos de Odebrecht ($45 millones) se encuentran en el LGT Bank de Zúrich y solicitó que se cite al responsable de la cuenta para testificar. El exmandatario, diagnosticado con cáncer, expresó que ve próxima su muerte y busca revertir su condena de 20 años y seis meses por colusión y lavado de activos.
- Alejandro Toledo condenado a 20 años y 6 meses por colusión y lavado de activos en caso Odebrecht
- Toledo afirma que los sobornos fueron de $45 millones (no $35 millones) depositados en LGT Bank de Zúrich
- Solicitó que se cite a Urs Fidel Frick, responsable de la cuenta bancaria suiza, para testificar
- Toledo padece cáncer terminal y expresó que ve próxima su muerte
El expresidente Alejandro Toledo, condenado por el caso Odebrecht, reveló durante una audiencia de apelación que los sobornos fueron de $45 millones, no $35 millones, y aseguró que el dinero está en un banco suizo.
Alejandro Toledo, quien gobernó Perú entre 2001 y 2006, compareció el lunes ante la Primera Sala Penal de Apelaciones de la Corte Superior Nacional de Justicia para impugnar la sentencia de veinte años y seis meses que recibió en octubre del año pasado. La condena lo acusa de colusión y lavado de activos en el escándalo de Odebrecht, la constructora brasileña que pagó sobornos masivos a funcionarios públicos en toda América Latina. Durante esa audiencia, Toledo hizo una revelación que busca cambiar el curso de su caso: el dinero ilícito no fue de treinta y cinco millones de dólares, como se había establecido en el juicio, sino de cuarenta y cinco millones.
Toledo llegó a esa sala de audiencias cargando más que argumentos legales. Reveló que padece cáncer y que siente cercana su muerte. "No sé cuántos días más tengo de vida", dijo al juez, refiriéndose a documentos médicos que ya había entregado a la corte suprema. El diagnóstico fue revelado después de su extradición desde Estados Unidos, donde había permanecido prófugo durante años. La enfermedad terminal enmarca todo lo que dice ahora: un hombre que busca limpiar su nombre antes de que sea demasiado tarde.
Lo que Toledo presentó en esa audiencia fue un mapa del dinero. Según su versión, los cuarenta y dos millones de dólares y tres millones de euros están depositados en el LGT Bank de Zúrich, uno de los principales centros financieros de Suiza. Toledo afirmó que su defensa ha identificado al verdadero dueño de esos fondos y que conoce la ruta completa del dinero: su origen, su trayecto y su destino final. Pidió formalmente al juez que cite a Urs Fidel Frick, el responsable de la cuenta en el banco suizo, para que testifique ante la justicia peruana. Su defensa, dijo, pagaría todos los gastos necesarios para traer a ese testigo.
La acusación contra Toledo es clara en sus líneas generales. El Poder Judicial determinó que el expresidente negoció directamente con Odebrecht: a cambio de los sobornos, la constructora obtendría la licitación para construir los tramos dos y tres de la carretera que conecta Perú y Brasil. Para canalizar el dinero sin dejar rastros evidentes, Toledo convenció a su amigo Josef Maiman para que actuara como intermediario. Maiman recibió los pagos ilícitos a través de empresas creadas específicamente para ese propósito. Incluso después de dejar la presidencia, Toledo continuó contactando a Jorge Barata, el exdirector de Odebrecht en Perú, para exigir que siguieran llegando los pagos.
El magistrado escuchó el pedido de Toledo pero no se comprometió a nada en ese momento. Señaló que mientras no llegara una solicitud formal a través de los canales de cooperación internacional, no podía emitir un pronunciamiento. Le recomendó que coordinara el asunto con su equipo de defensa y que presentara la petición de manera oficial. El colegiado, dijo, debatiría la solicitud y daría una respuesta.
Toledo también intentó desacreditar la acusación de que durante su gobierno mantuvo reuniones secretas e irregulares con empresarios y funcionarios para direccionar la concesión. Argumentó que existía un consejo consultivo que regulaba esos encuentros y que cuando figuras públicas ingresaban a Palacio de Gobierno, lo hacían a través de espacios comunes donde los ministros aprovechaban para reunirse con miembros de Proinversión, la agencia estatal de promoción de inversiones. Su defensa, en otras palabras, busca reposicionar esos encuentros como parte del funcionamiento normal de la administración pública, no como maniobras clandestinas.
Lo que viene ahora es un proceso que depende de decisiones burocráticas y diplomáticas. La corte debe evaluar formalmente si acepta el pedido de Toledo para obtener el testimonio del banquero suizo. Si lo hace, tendrá que activar los canales de cooperación internacional para que Suiza colabore. Es un camino largo y sin garantías. Mientras tanto, Toledo sigue en prisión, enfrentando una condena que busca revertir antes de que su enfermedad avance más.
Citas Notables
A Dios gracias, hemos tenido acceso al documento en donde dice quién tiene el origen, la ruta y el destino final... son cuarenta y dos millones en dólares y tres millones en euros— Alejandro Toledo, durante la audiencia de apelación
Le pido, por favor, señor juez, que acepte mi pedido de pedir formalmente a través de la cooperación internacional que venga la persona encargada de la cuenta— Alejandro Toledo, solicitando la citación del banquero suizo
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
¿Por qué Toledo espera hasta ahora, cuando ya está condenado, para revelar dónde está el dinero?
Porque hasta ahora no tenía nada que perder. La condena ya estaba dictada. Ahora, en apelación, puede presentar nueva evidencia que potencialmente cambie el resultado. El cáncer le da urgencia: quiere limpiar su nombre antes de morir.
¿Qué diferencia hace que sean cuarenta y cinco millones en lugar de treinta y cinco?
Legalmente, podría afectar cómo se calcula el lavado de activos y la magnitud del delito. Pero más importante: si puede probar dónde está el dinero exactamente, eso respalda su versión de que alguien más es el verdadero dueño. Eso es lo que busca.
¿Por qué un banquero suizo vendría a testificar?
No vendría voluntariamente. Tendría que ser citado formalmente a través de cooperación internacional. Suiza tendría que estar de acuerdo. Es un proceso lento y complicado, y el juez dejó claro que Toledo primero tiene que hacer la solicitud oficial.
¿Cree que su argumento sobre las reuniones en Palacio es creíble?
Probablemente no. El tribunal ya determinó que hubo colusión directa. Ahora Toledo intenta reencuadrar esos encuentros como rutina administrativa. Es un movimiento defensivo débil cuando ya hay sentencia condenatoria.
¿Qué pasa si muere antes de que termine la apelación?
El proceso continúa, pero pierde su voz. Su defensa seguiría, pero la urgencia que él expresó en esa sala desaparece. Por eso habló de su cáncer: quería que el juez entendiera que el tiempo es su enemigo.