No fracasé porque no fui infiel, desleal ni recta
Tilsa Lozano, conductora de televisión de 42 años, ha elegido hablar con claridad sobre el fin de su matrimonio con Jackson Mora: la infidelidad de él fue la causa, y la responsabilidad, también la de él. En un gesto que trasciende el escándalo mediático, Lozano redefine el fracaso no como la ruptura en sí, sino como la traición a los valores que ella sí sostuvo. Su historia recuerda que los sacrificios hechos en nombre del amor —contratos perdidos, fines de semana cedidos— tienen un peso real que el tiempo termina por revelar.
- Tras dos meses de silencio, Lozano confirmó lo que los rumores insinuaban: su exesposo Jackson Mora le fue infiel, y esa traición fue el detonante de la separación.
- La conductora rechazó con firmeza la narrativa que la haría cómplice del fracaso matrimonial, argumentando que quien engaña es quien fracasa, no quien es engañado.
- Detrás de la ruptura hay un costo profesional concreto: Mora le pedía que se quedara en casa los fines de semana, lo que la llevó a perder contratos y alejarse de la televisión.
- A pesar del daño, Lozano no proyecta amargura hacia su exesposo y declara que sigue adelante con su vida, cerrando ese capítulo con una serenidad que ella misma reconoce como difícil de sostener.
Tilsa Lozano decidió romper el silencio dos meses después de su separación de Jackson Mora, y lo hizo sin rodeos: la infidelidad del empresario fue la razón del quiebre tras seis años de matrimonio. En una entrevista con Trome, la conductora de 42 años confirmó los rumores que habían circulado y ofreció su propia lectura de lo ocurrido.
Lo que más llamó la atención no fue la revelación en sí, sino la forma en que Lozano se posicionó frente a ella. Lejos de asumir culpa alguna, fue directa: ser víctima de una infidelidad no la convierte en responsable del fracaso. 'Yo no puedo ser responsable por las cosas que hagan otras personas', dijo, subrayando que durante todo el matrimonio fue fiel, leal y recta. El fracaso, en su lectura, pertenece exclusivamente a quien traicionó.
Pero la infidelidad no fue el único costo. Durante la relación, Mora le pedía con frecuencia que se quedara en casa los fines de semana, argumentando que él podía proveer y que no necesitaba trabajar. Bajo esa presión, Lozano fue dejando eventos y proyectos televisivos, sacrificando contratos y oportunidades que no regresaron. Una carrera construida con esfuerzo quedó interrumpida por las demandas domésticas del matrimonio.
Ahora, con la distancia que da la separación, Lozano reconoce ese costo como significativo, aunque sin rencor. 'Que vaya con Dios, le deseo lo mejor y yo continúo con mi vida', respondió cuando se le preguntó por sus sentimientos hacia Mora. Su tono sugiere a alguien que está cerrando un capítulo difícil y comenzando a reconstruir, tanto su carrera como su vida, en sus propios términos.
Tilsa Lozano, conductora de televisión de 42 años, decidió romper el silencio sobre el fin de su matrimonio con el empresario Jackson Mora después de seis años juntos. La separación ocurrió hace aproximadamente dos meses, y durante una entrevista con Trome, reveló por primera vez los detalles de lo que llevó al colapso de su relación: la infidelidad de Mora.
La confirmación de la traición no sorprendió a quienes seguían los rumores que circulaban en ese momento, pero lo que sí llamó la atención fue la forma en que Lozano procesó la ruptura. Lejos de considerarse a sí misma como responsable del fracaso matrimonial, la exmodelo fue contundente al rechazar esa narrativa. "Yo, por ser cornuda, ¿eso es un error? Bueno, soy cornuda, ¿cuál es el problema? Mi decisión fue salir de esa relación, pero eso no lo tomo como un fracaso, porque no fracasé", expresó con una claridad que dejaba poco espacio para la ambigüedad.
Lozano enfatizó que su lealtad hacia Mora nunca estuvo en cuestión. Durante todo el matrimonio, ella fue fiel y respetó los compromisos que había adquirido. "Yo no puedo ser responsable por las cosas que hagan otras personas. Podría tomarlo como fracaso si fui una persona infiel, desleal, pero no soy así, soy una persona que cuando amo, te cuido, soy leal, fiel, recta", señaló. Para ella, el fracaso pertenecía exclusivamente a su exesposo, no a ella misma.
Pero más allá de la infidelidad, la ruptura dejó un rastro de sacrificios profesionales que Lozano tuvo que hacer durante la relación. Mora le había pedido repetidamente que se quedara en casa los fines de semana, argumentando que no necesitaba trabajar si él podía proveer. Bajo esa presión, ella abandonó eventos y trabajos televisivos que había tenido. "Son cosas que se fueron dando, era como que: 'Pucha, por qué te vas a ir los fines de semana', 'para qué te vas a ir, quédate en la casa, si aquí no te falta nada'. Un poco para dedicarme más a mi familia, dejé de hacer eventos y televisión", recordó.
Esos sacrificios laborales representaron más que simples noches sin trabajar; fueron contratos perdidos y oportunidades que no volvieron. La carrera que Lozano había construido como conductora y exmodelo de Playboy se vio interrumpida por las demandas de su matrimonio, algo que ahora, con la perspectiva que da la separación, reconoce como un costo significativo.
A pesar de todo, Lozano no guarda rencor hacia Mora. Cuando se le preguntó sobre sus sentimientos hacia su exesposo, respondió con una serenidad que sorprendió: "Que vaya con Dios, le deseo lo mejor y yo continúo con mi vida". Admitió que hablar de su pasado con Mora sigue siendo un tema difícil, pero su tono sugiere que está en el proceso de cerrar ese capítulo y reconstruir su carrera y su vida personal sin las restricciones que caracterizaron los últimos años de su matrimonio.
Citas Notables
Yo, por ser cornuda, ¿eso es un error? Mi decisión fue salir de esa relación, pero eso no lo tomo como un fracaso, porque no fracasé— Tilsa Lozano
Que vaya con Dios, le deseo lo mejor y yo continúo con mi vida— Tilsa Lozano
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
¿Cómo llegaste a la conclusión de que no era un fracaso tuyo, sino de él?
Porque yo hice mi parte. Fui leal, fui fiel, respetaba el matrimonio. Cuando alguien más decide traicionar eso, eso es su decisión, su error. Yo no puedo cargar con la responsabilidad de lo que otra persona eligió hacer.
¿Fue difícil tomar la decisión de irte después de seis años?
Claro que fue difícil. Pero en algún momento tienes que preguntarte si vale la pena seguir en una relación donde no hay respeto. La infidelidad fue el punto de quiebre, pero no fue lo único.
Mencionaste que dejaste de trabajar. ¿Sientes que eso fue un sacrificio que no valió la pena?
Ahora que lo veo con distancia, sí. Dejé contratos, dejé televisión, dejé eventos. Todo porque él quería que estuviera en casa. Pensé que era por la familia, pero era más control que otra cosa.
¿Hay algo que no le perdonas?
No se trata de perdonar o no perdonar. Es soltar. Y yo ya solté. Le deseo lo mejor porque eso es lo que me libera a mí, no a él.
¿Qué aprendiste de todo esto?
Que mi carrera, mi independencia, mi voz, no son cosas que deba sacrificar por nadie. Eso es lo que me llevo de esta relación.