En la madrugada del 11 de agosto, la tierra se abrió bajo la región más empobrecida de Colombia con una fuerza de magnitud 7,4, recordándonos que los desastres naturales no golpean a todos por igual. Al menos 132 personas han perdido la vida y 570 han resultado heridas, mientras que hospitales, escuelas y hogares —los pilares de cualquier comunidad— yacen convertidos en escombros. Es el peor seísmo que ha sacudido al país en una década, y su crueldad no reside solo en su intensidad, sino en haber encontrado a sus víctimas sin los recursos necesarios para resistirlo.
Terremoto de magnitud 7,4 en Colombia deja al menos 132 muertos y 570 heridos
Al menos 132 personas fallecidas, 570 heridas, y miles potencialmente desplazadas por colapso de infraestructura crítica en región vulnerable.
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