Convertir la información ambiental en poder de decisión
La fragmentación de datos en proyectos de suelos contaminados genera riesgos de errores y pérdida de trazabilidad; TerraLitix unifica informes, análisis de laboratorio, archivos GIS y documentación histórica en una plataforma centralizada. Consultoras ambientales, empresas con obligaciones regulatorias y administraciones necesitan herramientas especializadas para minimizar errores en auditorías, cambios de uso y operaciones de inversión que dependen de información técnica verificable.
- Alejandro Laguna y Paula Gutiérrez son los cofundadores de TerraLitix
- La plataforma centraliza datos técnicos, documentales, geoespaciales e históricos de emplazamientos contaminados
- Se conecta con fuentes oficiales como el Catastro para verificabilidad de datos
- Dirigida a consultoras ambientales, empresas con obligaciones regulatorias y administraciones
TerraLitix centraliza datos técnicos, documentales y geoespaciales para que consultoras y equipos ambientales gestionen proyectos de suelos contaminados con mayor orden y trazabilidad, convirtiendo información ambiental en poder de decisión.
En cualquier proyecto de remediación de suelos contaminados, el trabajo técnico enfrenta un problema que pocas veces se menciona en los reportes finales: la información está dispersa. Informes de hace años, resultados de laboratorio, archivos de sistemas de información geográfica, hojas de cálculo, mapas, fotografías y expedientes históricos viven en compartimentos separados. Un técnico de campo necesita lo que descubrió su colega hace tres años. Un consultor ambiental debe coordinar datos de múltiples fuentes para un informe que será revisado por inversores y autoridades. Un propietario quiere entender qué pasó en su terreno, qué ocurre ahora y qué puede hacer al respecto. Esa fragmentación no es un inconveniente menor. En un sector donde la regulación es estricta y cada decisión técnica puede tener consecuencias económicas, jurídicas y ambientales, la desorganización de datos genera riesgos reales: errores que se repiten, información que se pierde, trazabilidad comprometida.
TerraLitix nace de esa necesidad estructural. La plataforma digital, creada por Alejandro Laguna y Paula Gutiérrez, centraliza el ciclo completo de los proyectos vinculados al suelo contaminado. Su propósito es convertir la información ambiental en poder de decisión. "Queremos que cada emplazamiento tenga una memoria ambiental propia, con un historial técnico, documental y geoespacial que permita entender qué ha pasado, qué ocurre ahora y qué decisiones pueden tomarse en el futuro", explican los cofundadores. En la práctica, eso significa unificar en una base de datos ordenada y verificable lo que antes vivía en herramientas fragmentadas: datos técnicos, documentación, mapas, información geoespacial, resultados analíticos y seguimiento histórico del activo.
La contaminación del suelo no es un asunto abstracto. Condiciona la salud pública, la protección del agua, el desarrollo urbanístico y la seguridad jurídica de muchas operaciones. En España, la legislación ambiental obliga a identificar, investigar, controlar y remediar afecciones en el suelo y en las aguas subterráneas. Esa obligación se traduce en un volumen elevado de trabajo técnico, seguimiento documental y coordinación entre distintos actores. Las consultoras ambientales son las encargadas de realizar auditorías, campañas de campo, caracterizaciones, análisis de riesgos, planes de remediación y seguimientos posteriores. Las empresas con obligaciones regulatorias —estaciones de servicio, industrias químicas, compañías con almacenamiento de sustancias peligrosas— deben presentar informes periódicos, prever garantías económicas y responder ante posibles daños ambientales. Las administraciones necesitan revisar documentación consistente. Todos ellos trabajan, muchas veces, con herramientas que no conversan entre sí.
TerraLitix funciona en varios niveles. Uno de sus bloques se centra en la recopilación y contextualización del activo. La plataforma conecta la información del emplazamiento con fuentes oficiales como el Catastro, permitiendo trabajar con datos de parcelas, referencias catastrales, límites y características básicas. Esto resulta especialmente útil para iniciar proyectos con una base ordenada y evitar que el análisis dependa de documentación dispersa y difícil de verificar. El portal web funciona como centro de gestión del proyecto, donde se ordena la documentación, se coordinan equipos y se preserva el histórico del emplazamiento. Incorpora herramientas para analizar riesgos y dar soporte en informes técnicos. Cuando todo nace de una misma base de datos, el informe gana consistencia y resulta más fácil de revisar, compartir y defender ante clientes, auditores, inversores o administraciones.
La plataforma permite comprender el pasado, presente y futuro de cada emplazamiento. El pasado: qué actividades se desarrollaron allí, qué estudios se hicieron, qué información previa existe. El presente: el estado actual del suelo, del agua subterránea, los focos de riesgo, las muestras, las obligaciones abiertas. El futuro: qué usos son viables, qué riesgos deben controlarse, qué actuaciones pueden ser necesarias, qué decisiones empresariales pueden tomarse a partir de información técnica más sólida. El valor no termina en la organización interna del expediente. Cuando los equipos técnicos trabajan con información más estructurada, trazable y conectada, el impacto se traslada a propietarios, promotores, empresas y administraciones. Un propietario entiende mejor el estado ambiental de su terreno. Una empresa gestiona con mayor seguridad sus obligaciones. Una consultora ofrece a sus clientes una visión más clara del proyecto. Una administración revisa documentación más consistente.
La plataforma no sustituye el criterio técnico, sino que lo refuerza al reducir fricciones operativas y facilitar que la información relevante esté disponible, conectada y actualizada. En un sector donde cada dato puede condicionar un informe, una obligación administrativa o una inversión, esa trazabilidad se convierte en un factor de confianza. Detrás de TerraLitix no hay una gran empresa tecnológica, sino dos jóvenes que han detectado una necesidad estructural en un mercado muy técnico, pero poco digitalizado. Laguna aporta la visión estratégica, el desarrollo de producto y la conexión con el sector. Gutiérrez, responsable de marca, estrategia de producto y comunicación, considera clave explicar una herramienta compleja como una propuesta comprensible para consultoras, equipos ambientales, empresas, administraciones e inversores. La ambición es convertirse en una capa común para quienes trabajan con suelos contaminados y aguas subterráneas. Porque un emplazamiento no solo tiene superficie, ubicación y precio. También tiene memoria. Y cuando esa memoria se ordena desde el trabajo técnico, consultoras, empresas, propietarios y administraciones pueden decidir con más criterio, menos incertidumbre y mayor responsabilidad.
Citas Notables
Queremos que cada emplazamiento tenga una memoria ambiental propia, con un historial técnico, documental y geoespacial que permita entender qué ha pasado, qué ocurre ahora y qué decisiones pueden tomarse en el futuro— Alejandro Laguna y Paula Gutiérrez, cofundadores de TerraLitix
El objetivo de TerraLitix es convertir la información ambiental en poder de decisión— Cofundadores de TerraLitix
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
¿Por qué la fragmentación de datos es un problema tan grave en este sector?
Porque cada dato puede condicionar una decisión que tiene consecuencias reales. Un informe incompleto, un análisis que no conecta con información anterior, una fotografía que no está vinculada a sus coordenadas exactas: todo eso genera incertidumbre. En un sector regulado, esa incertidumbre se traduce en riesgo legal, económico y ambiental.
¿Quién sufre más esta fragmentación?
Todos, pero de formas distintas. Las consultoras pierden tiempo coordinando equipos y buscando información. Las empresas con obligaciones regulatorias no saben si están cumpliendo realmente. Los propietarios no entienden el estado real de su terreno. Las administraciones reciben documentación inconsistente que es difícil de revisar.
¿Qué hace diferente a TerraLitix de otras plataformas de gestión de datos?
Que está diseñada específicamente para suelos contaminados. No es un software genérico. Entiende el ciclo completo del proyecto: desde la recopilación inicial de datos hasta el seguimiento histórico. Y conecta con fuentes oficiales como el Catastro, lo que le da una base de verificabilidad que otras herramientas no tienen.
¿Cómo cambia esto la forma en que se toman decisiones?
Cuando la información está ordenada, trazable y conectada, las decisiones dejan de depender de lo que alguien recuerda o de lo que está en un archivo perdido. Se basan en hechos verificables. Eso reduce la incertidumbre y aumenta la responsabilidad.
¿Cuál es el verdadero valor de una "memoria ambiental" de un emplazamiento?
Que permite entender qué pasó, qué ocurre ahora y qué puede ocurrir en el futuro. Un terreno no es solo un activo inmobiliario. Es un registro de actividades, contaminación, estudios, decisiones. Cuando esa memoria está bien ordenada, el propietario, el consultor y la administración pueden actuar con criterio, no con miedo.