Swiss Re ve oportunidad de negocio en la escalada de catástrofes climáticas

No vamos a dejar de cubrir eventos catastróficos por más que aumente su recurrencia
Hernán Fatone, presidente de Swiss Re en España y Portugal, reafirma el compromiso de la reaseguradora con la cobertura de desastres naturales.

En un mundo donde los desastres naturales se aceleran, Swiss Re ha elegido avanzar en lugar de retroceder. La reaseguradora suiza, presente en España desde 1955, interpreta el cambio climático no como una amenaza sino como un horizonte de negocio que exige mayor sofisticación tecnológica y colaboración institucional. Su apuesta revela una verdad incómoda de nuestro tiempo: que el riesgo colectivo, cuando se mide bien, puede convertirse en oportunidad privada.

  • Los eventos climáticos extremos se multiplican en España —danas, incendios, granizo— y la presión sobre el sistema asegurador crece con cada temporada.
  • El Consorcio de Compensación de Seguros absorbe el 90% de los daños catastróficos, dejando a Swiss Re con menos exposición pero también con menos margen de negocio que en el resto de Europa.
  • La reaseguradora apuesta por los 'riesgos secundarios' —inundaciones e incendios forestales fuera del paraguas del Consorcio— como su principal vía de crecimiento en el mercado español.
  • Con 400 empleados en Madrid, un hub global de ciberseguridad y 400 millones de euros en primas en 2025, Swiss Re consolida España como plaza estratégica pese a sus limitaciones estructurales.
  • A nivel global, la compañía cerró 2025 con un beneficio récord de 4.800 millones de dólares, señal de que navegar un mundo más peligroso con mejores herramientas puede ser extraordinariamente rentable.

Los terremotos, las borrascas y las inundaciones no son fenómenos nuevos, pero su frecuencia se ha disparado. Para Swiss Re, la reaseguradora suiza con presencia en España desde 1955, ese ritmo acelerado no genera pánico sino estrategia. Su presidente para España y Portugal, Hernán Fatone, lo dice con claridad: el cambio climático es un campo de negocios en expansión, no una amenaza existencial.

Cuando la dana arrasó Valencia, la empresa observó algo revelador: la conciencia pública sobre la necesidad de asegurarse creció de forma notable. Swiss Re no tiene intención de abandonar la cobertura de eventos catastróficos, aunque Fatone insiste en que la responsabilidad no puede recaer solo en el sector privado. Gobiernos e instituciones deben actuar para construir ciudades más resilientes.

El mercado español presenta una particularidad que no existe en Italia, Francia ni Portugal: el Consorcio de Compensación de Seguros, que cubre cerca del 90% de los daños catastróficos. Cuando Valencia se inundó, Swiss Re apenas desembolsó dinero. Eso limita sus oportunidades de negocio, pero también reduce su riesgo. Fatone lo reconoce sin evasivas: hay menos que ganar aquí, pero también menos que perder.

Donde sí ve crecimiento es en los llamados riesgos secundarios —incendios forestales, granizo, inundaciones menores— que quedan fuera del paraguas del Consorcio. Ahí, la empresa compite con más de un siglo de experiencia acumulada y tecnología de predicción de riesgos, no con el precio más bajo. En 2025 facturó unos 400 millones de euros en primas en España, con un crecimiento superior al 4%, y controla el 13% del segmento de daños y responsabilidad civil.

Madrid alberga además uno de los únicos tres hubs tecnológicos de ciberseguridad que Swiss Re opera en el mundo —los otros están en India y Eslovaquia—, lo que subraya el peso real de España dentro de la arquitectura global de la compañía. A nivel mundial, cerró el pasado ejercicio con un beneficio récord de 4.800 millones de dólares, un 47% más que el año anterior. En cada catástrofe, Swiss Re no solo ve una crisis: ve un mercado que reclama su conocimiento.

Los terremotos, las borrascas, las inundaciones catastróficas: estos eventos extremos no son nuevos. Lo que ha cambiado es su ritmo. El cambio climático ha acelerado la frecuencia de los desastres naturales de manera dramática, y las empresas de reaseguros —aquellas que respaldan a los aseguradores cuando ocurren las peores cosas— se encuentran en una encrucijada que muchas ven como oportunidad.

Swiss Re, la reaseguradora suiza, no teme el futuro que se aproxima. Para Hernán Fatone, presidente de la compañía en España y Portugal, el cambio climático no representa una amenaza existencial sino un campo de negocios en expansión. Cuando la dana devastó Valencia, lejos de retirarse, Fatone observó cómo aumentaba la conciencia pública sobre la necesidad de proteger hogares y vehículos con seguros. La empresa no tiene intención de abandonar la cobertura de eventos catastróficos, incluso si su rentabilidad pudiera verse comprometida en el largo plazo. Sin embargo, Fatone insiste en que esta responsabilidad no puede recaer únicamente en las aseguradoras. Reclama una acción coordinada entre gobiernos, instituciones y sector privado para construir viviendas más resilientes y preparar mejor a las ciudades para lo que viene.

La estrategia de Swiss Re se asienta en años de inversión en tecnología de predicción de riesgos y en relaciones profundas con aseguradoras y bancos. En España, la compañía trabaja con la mayoría de los grandes actores del mercado asegurador. Pero el panorama español es peculiar: existe el Consorcio de Compensación de Seguros, una institución única en Europa que cubre aproximadamente el 90 por ciento de los daños catastróficos mediante pequeñas aportaciones que los asegurados pagan junto con sus primas ordinarias. Esta estructura significa que cuando Valencia fue inundada, Swiss Re apenas tuvo que desembolsar dinero. El Consorcio absorbió casi toda la factura, no los aseguradores privados frente a los cuales la reaseguradora responde.

Esta realidad institucional limita las oportunidades de negocio de Swiss Re en España comparado con Italia, Francia o Portugal, donde no existe un mecanismo similar. Fatone lo reconoce sin rodeos: hay menos dinero que ganar aquí, pero también hay menos riesgo que asumir. La ecuación se equilibra. Aun así, la compañía lleva años intentando colaborar con el Consorcio sin resultados concretos.

A pesar de estas limitaciones, España sigue siendo estratégica para Swiss Re. La empresa llegó al país en 1955 con una oficina en Madrid. Hoy emplea alrededor de 400 personas en la capital, donde mantiene oficinas corporativas y un hub tecnológico de ciberseguridad que abrió hace tres años y que presta servicios a nivel global. Fatone subraya que solo existen dos centros tecnológicos similares en el mundo: uno en India y otro en Eslovaquia. Es una apuesta decidida por el mercado español.

En 2025, Swiss Re facturó aproximadamente 400 millones de euros en primas aseguradas en España, registrando un crecimiento superior al 4 por ciento, consistente con años anteriores. En el segmento de daños y responsabilidad civil, la compañía controla el 13 por ciento del mercado. Este año el crecimiento será similar o ligeramente inferior debido a la incertidumbre geopolítica, pero Fatone ve oportunidades en todos los segmentos.

La apuesta más agresiva de Swiss Re en España se centra en los llamados riesgos secundarios: incendios forestales, episodios de granizo, inundaciones. Estos eventos, cada vez más frecuentes, caen fuera de la cobertura del Consorcio y representan un espacio donde la reaseguradora puede crecer. Fatone explica que el valor diferencial de su empresa no es el precio más bajo del mercado, sino más de un siglo de experiencia acumulada y un servicio de mayor calidad. El sector del reaseguro atraviesa actualmente un ciclo blando, con primas bajas y mucha competencia, pero todas las firmas han logrado ser más eficientes.

A nivel global, Swiss Re cerró el año pasado con un beneficio récord de 4.800 millones de dólares, un incremento del 47 por ciento interanual, aunque los ingresos bajaron un 5 por ciento hasta los 43.136 millones de dólares. La compañía está navegando un mundo más peligroso con herramientas más sofisticadas, viendo en cada catástrofe no solo una crisis sino un mercado que demanda su expertise.

Con la dana de Valencia, ha aumentado la concienciación sobre la importancia de tener contratado un seguro para proteger el domicilio o el coche
— Hernán Fatone, presidente de Swiss Re en España y Portugal
Es necesario hacer una llamada a todas las instituciones con el objetivo de fomentar, por ejemplo, la construcción de viviendas más resistentes a las adversidades del clima
— Hernán Fatone
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
Inventor

¿Por qué Swiss Re ve el cambio climático como oportunidad y no como amenaza existencial?

Model

Porque la demanda de cobertura crece más rápido que los costos. Cuando ocurre una catástrofe como Valencia, la gente se da cuenta de que necesita protección. Eso genera nuevos clientes y nuevas pólizas.

Inventor

Pero si los desastres son cada vez más frecuentes, ¿no llega un punto donde los costos superan los ingresos?

Model

Posiblemente. Pero Fatone es claro: no van a retirarse. Su apuesta es invertir en tecnología para predecir mejor dónde ocurrirán los problemas y cobrar primas que reflejen ese riesgo real.

Inventor

¿Qué rol juega el Consorcio de Compensación de Seguros en todo esto?

Model

Es la razón por la que Swiss Re tiene menos oportunidad de negocio en España que en otros países europeos. El Consorcio cubre el 90 por ciento de los daños catastróficos, así que la reaseguradora apenas participa en esos eventos.

Inventor

Entonces, ¿dónde crece Swiss Re en España?

Model

En los riesgos secundarios que el Consorcio no cubre: incendios forestales, granizo, inundaciones localizadas. Esos eventos son cada vez más frecuentes y representan un mercado sin techo.

Inventor

¿Es España realmente importante para Swiss Re o es un mercado marginal?

Model

Es estratégico. Tienen 400 empleados en Madrid, un hub tecnológico que sirve globalmente, y facturan 400 millones de euros anuales. No es marginal, pero tampoco es donde está el mayor potencial de crecimiento.

Quer a matéria completa? Leia o original em La Vanguardia ↗
Fale Conosco FAQ