La maldición se había roto en el minuto nueve
México dominó el encuentro y marcó el gol más rápido en una inauguración mundialista desde 2006, con Quiñones anotando en el minuto nueve. El árbitro Wilton Sampaio expulsó a tres jugadores en total: Sithole, Zwane y César Montes, dejando a Sudáfrica con nueve futbolistas al final.
- México derrotó a Sudáfrica 2-0 en el partido inaugural del Mundial 2026
- Julián Quiñones anotó en el minuto 9; Raúl Jiménez en la segunda mitad
- Tres expulsiones: Sithole, Zwane y César Montes
- Primera victoria de México en siete intentos de partidos inaugurales
- Javier Aguirre ganó su primer inaugural como entrenador, cuarenta años después de hacerlo como jugador
México derrotó a Sudáfrica 2-0 en el partido inaugural del Mundial 2026 con goles de Julián Quiñones y Raúl Jiménez, rompiendo la maldición de la selección anfitriona que no ganaba un partido de apertura en siete intentos.
El partido inaugural del Mundial 2026 comenzó con México decidido a romper una racha incómoda. La selección anfitriona llegaba a este encuentro contra Sudáfrica cargada de expectativa pero también de un peso histórico: en siete intentos anteriores en partidos de apertura de Copas del Mundo, nunca había ganado. Javier Aguirre, el entrenador, llevaba cuarenta años esperando una revancha personal. Había ganado un inaugural como jugador en 1986, pero como técnico aún no lo lograba. La ausencia más notable en las gradas fue la de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien había anunciado un mes antes que no asistiría ni a este partido ni a ningún otro del torneo. Sin embargo, el equipo no se dejó distraer por la atención mediática que rodeaba el encuentro.
México salió con claridad desde el primer minuto. La defensa sudafricana se vio presionada casi de inmediato, y la paciencia mexicana fue recompensada rápidamente. En el minuto nueve, Julián Quiñones recuperó la pelota en territorio rival y ejecutó un disparo que atravesó las piernas del portero sudafricano. Fue el gol más rápido en una apertura mundialista desde 2006, un golpe tempranero que estableció el tono del partido. México dominó completamente la primera mitad, controlando el ritmo y las transiciones mientras Sudáfrica buscaba encontrar su equilibrio.
Al regresar del descanso, Aguirre exigió intensidad. Su mensaje fue claro: no había espacio para relajaciones. La presión mexicana aumentó inmediatamente, y Sudáfrica comenzó a ceder bajo el peso del juego. En el minuto 49, el árbitro Wilton Sampaio señaló una falta clara: Sithole derribó a Brian Gutiérrez cuando este encaraba solo al portero Williams. La tarjeta roja fue inevitable. Con un jugador menos, la selección sudafricana se desmoronó.
El segundo gol llegó tras varias ocasiones de peligro. Raúl Jiménez, aprovechando un centro de Gilberto Mora —la joven promesa que ilusiona al país—, remató de cabeza para ampliar la ventaja a 2-0. El partido parecía decidido, pero aún quedaban momentos de tensión. El árbitro Sampaio volvió a intervenir, esta vez revisando en el monitor una agresión de Zwane sobre Alvarado. Fue un manotazo claro, y la tarjeta roja fue mostrada. Sudáfrica se quedó con nueve futbolistas mientras en las gradas resonaba el cántico tradicional: "Canta y no llores".
La disciplina se desmoralizó en los últimos minutos. César Montes, defensor mexicano, recibió la tercera tarjeta roja del partido tras una entrada sobre Mudau. El encuentro terminó de una manera tan peculiar como accidentada: México con diez jugadores, Sudáfrica con nueve. Más allá del caos final, lo que importaba era que la maldición se había roto. México ganaba su primer partido inaugural en siete intentos, y Javier Aguirre conseguía lo que llevaba cuarenta años esperando como entrenador. El Mundial 2026 había comenzado con una victoria clara, aunque el camino hacia adelante estaría marcado por las lecciones de disciplina que este partido dejó.
Citações Notáveis
La selección anfitriona había jugado siete partidos de apertura en una Copa del Mundo, pero no había ganado ninguno— Contexto del partido inaugural
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¿Por qué fue tan importante que México ganara este partido inaugural?
Porque la selección anfitriona nunca había ganado un partido de apertura en siete intentos anteriores. Era una maldición que pesaba sobre el equipo.
¿Y qué significaba para Aguirre personalmente?
Cuarenta años. Había ganado un inaugural como jugador en 1986, pero como entrenador nunca lo había logrado. Este era su momento de cerrar ese círculo.
Tres expulsiones en un partido inaugural parece inusual. ¿Qué pasó?
El árbitro fue consistente. Sithole derribó a un jugador que encaraba solo, Zwane agredió a otro, y Montes hizo una entrada fuerte. Cada una fue clara.
¿Cómo afectó la ausencia de la presidenta al ambiente?
No parece haber afectado mucho. El equipo salió decidido, sin distracciones. Sheinbaum había anunciado hace un mes que no asistiría a ningún partido.
¿Quién fue el protagonista del gol más rápido?
Julián Quiñones. En el minuto nueve recuperó la pelota en campo rival y disparó entre las piernas del portero. El más rápido en una apertura mundialista desde 2006.
¿Qué dejó este partido para lo que viene?
Una victoria clara, pero también una lección sobre disciplina. México terminó con diez jugadores. Tendrán que ser más cuidadosos si quieren avanzar en el torneo.