Venezuela: 920 muertos y 3,360 heridos tras dos potentes sismos consecutivos

Al menos 920 personas han muerto, 3,360 están heridas, miles permanecen desaparecidas bajo los escombros, y millones de personas enfrentan desplazamiento y trauma psicológico tras los terremotos.
Gritando nombres entre los escombros sin recibir respuesta
Omar Reyes buscaba a su esposa e hijos desaparecidos bajo los restos de su hogar en La Guaira.

Los venezolanos realizan búsquedas desesperadas de desaparecidos casi dos días después de los terremotos, reportando escasa presencia de equipos de rescate estatales en zonas afectadas. Hasta 6.76 millones de personas podrían verse afectadas por los sismos; más de 25 equipos internacionales de rescate de países como Alemania, Chile, Turquía y China se despliegan en Venezuela.

  • 920 muertos y 3,360 heridos confirmados por autoridades venezolanas
  • Hasta 6.76 millones de personas podrían verse afectadas por los sismos
  • Más de 25 equipos internacionales de rescate desplegados en Venezuela
  • Epicentro de ambos terremotos cerca de Morón, a 170 kilómetros al oeste de Caracas
  • Gobierno declara estado de emergencia y crea fondo de reconstrucción de $200 millones

Dos potentes sismos consecutivos en Venezuela han causado al menos 920 muertes y 3,360 heridos, mientras familias desesperadas buscan sobrevivientes entre los escombros con apoyo limitado del gobierno y creciente asistencia internacional.

Casi dos días después de que dos terremotos consecutivos sacudieran el norte de Venezuela, las familias desesperadas seguían buscando entre los escombros a sus seres queridos desaparecidos. La cifra de muertos había alcanzado al menos 920 personas, con 3,360 heridas, según informó la presidenta encargada Delcy Rodríguez. Pero lo que más preocupaba a los residentes no era solo el número de víctimas, sino la aparente ausencia de equipos de rescate estatales en las zonas más afectadas, a pesar de que las autoridades proyectaban una imagen de respuesta gubernamental coordinada.

En La Guaira, el municipio costero al norte de Caracas donde se concentró parte de la peor destrucción, la realidad era diferente a la que presentaban los comunicados oficiales. Nazareth Jiménez sollozaba mientras observaba a sus vecinos intentando cortar losas de concreto con martillos y herramientas eléctricas en lo que quedaba de un edificio convertido en una montaña de escombros. Esperaba desesperadamente noticias de sus hermanos, sobrinos y amigos. Omar Reyes caminaba entre los restos de su hogar gritando los nombres de su esposa e hijos sin recibir respuesta. Alrededor de veinte de sus familiares habían muerto. Dos de sus cuatro hijos estaban enterrados bajo los escombros. Estas historias se repetían en toda la región norte del país, donde familias enteras dormían en las calles, pasaban hambre y se aferraban a la esperanza de encontrar sobrevivientes en las primeras 72 horas críticas después del desastre.

La magnitud del impacto se extendía mucho más allá de los números de muertos y heridos. La Organización Internacional para las Migraciones estimaba que hasta 6.76 millones de personas en Venezuela podrían verse afectadas por los sismos, con aproximadamente 2 millones solo en Caracas. Loyce Pace, directora regional de la Cruz Roja Internacional para las Américas, señaló que la gente seguía aterrorizada de volver a entrar a lo que alguna vez fueron sus hogares. En Catia La Mar, una comunidad adyacente al principal aeropuerto del país, los residentes se agolpaban alrededor de camionetas civiles que repartían panes y agua. Algunos convirtieron el estacionamiento de una farmacia en un refugio improvisado, instalando lonas, hamacas y tiendas de campaña. La desesperación aumentaba cada hora que pasaba sin noticias de los desaparecidos.

Aunque la respuesta gubernamental parecía limitada en el terreno, la asistencia internacional se aceleró rápidamente. Más de 25 equipos de búsqueda y rescate de todo el mundo se desplegaban en Venezuela, sumando aproximadamente 1,000 efectivos según Jens Laerke, portavoz de la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios. La ayuda provenía de Alemania, Chile, Suiza, Turquía, China, Qatar, Brasil, Portugal y Canadá, además de equipos de El Salvador, República Dominicana y México. El Departamento del Tesoro de Estados Unidos incluso se movilizó para eximir sanciones hasta el 23 de octubre a fin de permitir transacciones relacionadas con los esfuerzos de ayuda. Bomberos del estado de Táchira, que limita con Colombia, se desplegaban hacia La Guaira con 45 efectivos y un perro entrenado llamado Rescate. La televisión pública venezolana mostró la llegada de rescatistas españoles con perros, cámaras y georradares.

Entre la devastación, hubo momentos de esperanza que la prensa estatal documentó. Un joven fue sacado en camilla de un edificio afectado en el distrito de San Bernardino de Caracas mientras la multitud aplaudía y su madre, entre lágrimas, le decía "Leandro, te amo". Una niña cubierta de polvo fue rescatada de un edificio de diez pisos en La Guaira que había colapsado completamente. José Luis Núñez, jefe del grupo de rescate metropolitano de Caracas, destacó la fortaleza y las ganas de vivir de la niña. Sin embargo, estos rescates eran excepciones en medio de una tragedia que seguía creciendo.

El Servicio Geológico de Estados Unidos indicó que ambos terremotos tuvieron su epicentro cerca de Morón, en la costa del Caribe, a unos 170 kilómetros al oeste de Caracas. La combinación de dos sismos consecutivos, junto con los movimientos sísmicos superficiales, amplificó significativamente la destrucción. Marcos Ferreira, geofísico del Servicio Geológico de Brasil, explicó el fenómeno con una analogía: es como si una persona estuviera gritando y luego otra empieza a gritar también, amplificando la vibración y aumentando el peligro potencial.

Rodríguez declaró el estado de emergencia el miércoles por la noche y anunció la creación de un fondo de reconstrucción de 200 millones de dólares para hospitales y viviendas dañados. Sin embargo, para muchos venezolanos, este anuncio llegaba tarde. El desastre se sumaba a los problemas económicos que el país enfrentaba desde hace más de una década, y muchas personas rechazaban la legitimidad del gobierno que Rodríguez representaba. Mientras las autoridades proyectaban una imagen de control, las familias en las calles seguían buscando a sus seres queridos, conscientes de que cada hora que pasaba reducía las posibilidades de encontrar sobrevivientes con vida.

La gente todavía está aterrorizada de volver a entrar a lo que eran sus hogares
— Loyce Pace, directora regional de la Cruz Roja Internacional para las Américas
Es como si yo estuviera gritando y luego alguien empieza a gritar también. Eso amplifica la vibración y aumenta el peligro potencial
— Marcos Ferreira, geofísico del Servicio Geológico de Brasil, explicando el impacto de dos sismos consecutivos
The Hearth Conversation Another angle on the story
Inventor

¿Por qué la gente dice que hay pocos equipos de rescate estatales si el gobierno declara estado de emergencia?

Model

Porque declarar algo y hacerlo son dos cosas diferentes. Las autoridades hablan de respuesta total, pero en La Guaira la gente está cortando concreto con martillos mientras espera ayuda que no llega.

Inventor

¿Cuánto tiempo tienen realmente para encontrar gente viva?

Model

Las primeras 48 a 72 horas son cruciales. Ya casi habían pasado dos días cuando esto se reportó. Si no encuentran a alguien en ese tiempo, las posibilidades caen dramáticamente, aunque si la persona tiene acceso a agua y comida, el período se puede extender.

Inventor

¿Por qué dos terremotos en lugar de uno?

Model

Los dos sismos tuvieron epicentro en el mismo lugar, cerca de Morón. Cuando uno termina y el otro comienza, las vibraciones se amplifican mutuamente. Es como si dos voces gritaran al mismo tiempo en lugar de una. El daño se multiplica.

Inventor

¿Qué tan grande es realmente el alcance de esto?

Model

Hasta 6.76 millones de personas podrían verse afectadas. Eso es casi una cuarta parte de la población del país. En Caracas solo, son dos millones. No es solo un desastre local.

Inventor

¿Cómo responde el mundo?

Model

Rápido. Más de 25 equipos internacionales, mil efectivos de rescate, perros entrenados, georradares. Alemania, Chile, Turquía, China, Brasil. Incluso Estados Unidos levantó sanciones para permitir que llegue la ayuda. Pero eso también muestra cuánta ayuda necesita Venezuela.

Inventor

¿Qué significa que el gobierno cree un fondo de 200 millones de dólares?

Model

Significa que reconocen que necesitarán reconstruir hospitales y casas. Pero para las familias durmiendo en las calles ahora, eso es dinero para después. Hoy necesitan agua, comida y encontrar a sus hijos.

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