Solo el 18% de empresas globales tiene datos completamente gobernados para impulsar IA

Apenas el 18% tiene datos completamente gobernados
La gobernanza de datos sigue siendo el cuello de botella más crítico para desplegar inteligencia artificial efectiva en las organizaciones.

En la carrera global hacia la inteligencia artificial, un estudio de Cloudera expone una paradoja inquietante: las organizaciones proclaman estar preparadas mientras sus propios datos permanecen sin gobernar. Solo el 18% de las empresas mundiales ha logrado una gobernanza completa de sus datos, revelando que la distancia entre la ambición estratégica y la infraestructura real puede ser, en muchos casos, insalvable sin una transformación profunda.

  • El 85% de los líderes empresariales afirma tener una estrategia de datos sólida, pero el 79% admite que sus proyectos de IA están frenados por problemas concretos de acceso, preparación y gobernanza.
  • Los obstáculos son medibles y persistentes: accesos demasiado complejos, datos dispersos sin visibilidad clara y equipos sin la formación necesaria para trabajar con ellos de forma efectiva.
  • Sectores críticos como el financiero y el sanitario presentan los peores índices de gobernanza, con apenas el 9% y el 13% respectivamente logrando un control total sobre sus datos.
  • El 73% de las empresas reconoce que el rendimiento de su infraestructura ha dañado directamente sus iniciativas de IA, convirtiendo la tecnología subyacente en un cuello de botella estratégico.
  • El 90% de los responsables TI en EMEA planea aumentar su inversión en nube, apostando por la infraestructura como el camino más urgente hacia la resolución de estas carencias.

Las empresas dicen estar listas para la inteligencia artificial. Los datos dicen otra cosa. Un estudio de Cloudera, basado en 1.270 líderes tecnológicos de todo el mundo, revela que apenas el 18% de las compañías globales tiene sus datos completamente gobernados. En la región EMEA el porcentaje sube al 26%, pero sigue siendo una minoría. En sectores como el financiero o el sanitario, la situación es aún más crítica: solo el 9% y el 13%, respectivamente, alcanzan una gobernanza total.

El corazón del problema es una brecha entre confianza y realidad. El 85% de los líderes asegura contar con una estrategia de datos sólida, pero el 79% reconoce que sus iniciativas de IA están frenadas por dificultades concretas: requisitos de acceso demasiado complejos (47%), falta de visibilidad sobre dónde residen los datos (44%) y ausencia de cultura interna para trabajar con ellos (41%). Además, aunque el 84% confía en la calidad de sus datos, solo el 30% ha logrado integrarlos completamente en sus sistemas empresariales.

La infraestructura también falla. El 73% de los encuestados señala que el rendimiento de sus sistemas ha afectado negativamente sus proyectos de IA. Como respuesta, el 90% de los responsables TI en EMEA planea aumentar su inversión en nube, frente al 65% a nivel global, lo que sugiere que Europa percibe esta transformación como una urgencia mayor.

Juan Carlos Sánchez de la Fuente, vicepresidente de Cloudera para España y Portugal, lo resume con claridad: la IA se ha vuelto una prioridad estratégica, pero su valor real depende de cuán preparados estén los datos. No basta con tenerlos; hay que poder accederlos, gobernarlos y unificarlos de forma segura y consistente. Mientras eso no ocurra, la mayoría de las empresas seguirá atrapada entre la aspiración y la capacidad real.

Las empresas dicen que están listas para la inteligencia artificial. Luego reconocen que no lo están. Ese es el abismo que revela un estudio reciente de Cloudera, que encuestó a 1.270 líderes de tecnología en todo el mundo para medir qué tan preparadas están realmente las organizaciones para desplegar proyectos de IA que funcionen.

La cifra más contundente: apenas el 18% de las compañías globales tiene sus datos completamente gobernados. En la región EMEA, ese número sube al 26%, pero sigue siendo una minoría. En sectores específicos, la situación es aún más grave. Solo el 9% de las organizaciones financieras y el 13% de las sanitarias logran una gobernanza total de sus datos. Las administraciones públicas lo hacen un poco mejor, con el 20%.

Esta brecha entre la confianza y la realidad es el corazón del problema. El 85% de los líderes empresariales asegura tener una estrategia de datos sólida. Pero el 79% admite que sus iniciativas de IA están frenadas por dificultades concretas: no pueden acceder a los datos cuando los necesitan, no saben cómo prepararlos, y carecen de gobernanza en entornos donde los datos están dispersos en múltiples ubicaciones y sistemas.

Los obstáculos son específicos y medibles. El 47% de las organizaciones enfrenta requisitos de acceso tan complejos que ralentizan todo. El 44% no tiene visibilidad clara sobre dónde residen sus datos. El 41% carece de formación y cultura interna para trabajar con datos de manera efectiva. Y aunque el 84% de los líderes TI confía en la precisión y calidad de sus datos, solo el 30% ha logrado integrar completamente sus fuentes de datos en los sistemas empresariales.

La preparación varía dramáticamente según el sector. En telecomunicaciones, más de la mitad de los responsables TI (54%) dice tener visibilidad total sobre sus datos. En servicios financieros y sector público, ese porcentaje cae al 30%. Esta fragmentación refleja realidades diferentes: algunas industrias han invertido más en infraestructura de datos, mientras que otras aún están en etapas tempranas de consolidación.

La infraestructura misma es un cuello de botella. El 73% de los encuestados señala que el rendimiento de sus sistemas ha afectado negativamente sus iniciativas de IA. En respuesta, el 90% de los responsables TI en la región EMEA planea aumentar su inversión en nube. A nivel global, ese porcentaje es del 65%, lo que sugiere que Europa ve la nube como una solución más urgente.

Juan Carlos Sánchez de la Fuente, vicepresidente de Cloudera para España y Portugal, resume el dilema: la inteligencia artificial se ha convertido en una prioridad estratégica, pero su verdadero valor depende directamente de cuán preparados estén los datos. No basta con tener datos. Hay que poder accederlos, gobernarlos y unificarlos de forma consistente y segura. Mientras eso no suceda, la mayoría de las empresas seguirá atrapada entre la aspiración y la capacidad real.

La inteligencia artificial se ha convertido en una prioridad estratégica, pero su verdadero valor depende directamente del nivel de preparación de los datos
— Juan Carlos Sánchez de la Fuente, vicepresidente de Cloudera para España y Portugal
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
Inventor

¿Por qué el 85% dice tener estrategia de datos sólida si solo el 18% realmente la tiene gobernada?

Model

Porque tener una estrategia escrita no es lo mismo que ejecutarla. Muchas empresas tienen planes ambiciosos, pero cuando llega el momento de implementarlos, descubren que sus sistemas no hablan entre sí, que los datos están dispersos, y que acceder a ellos es un laberinto.

Inventor

¿Cuál es el obstáculo más grave: la tecnología o la gente?

Model

Ambos, pero de formas distintas. El 47% lucha con requisitos de acceso complejos, que es un problema técnico. Pero el 41% carece de formación y cultura de datos, que es un problema humano. Sin gente que entienda qué hacer con los datos, la tecnología no importa.

Inventor

¿Por qué las telecomunicaciones están mejor que el sector financiero?

Model

Las telecomunicaciones han estado trabajando con volúmenes masivos de datos durante años. Necesitaban visibilidad para operar. El sector financiero es más nuevo en esto, aunque paradójicamente es donde más se necesita gobernanza rigurosa.

Inventor

¿La nube es la solución?

Model

Es parte de ella. El 90% en EMEA planea invertir en nube, pero la nube sin gobernanza es solo trasladar el problema a otro lugar. La infraestructura ayuda, pero no resuelve el acceso, la integración ni la cultura.

Inventor

¿Qué pasa con las empresas que no pueden invertir en nube?

Model

Quedan aún más rezagadas. El 73% ya reporta que el rendimiento de su infraestructura actual frena la IA. Sin inversión, ese freno se vuelve parálisis.

Quer a matéria completa? Leia o original em Europa Press ↗
Fale Conosco FAQ