Sismo de 4.8 grados sacude el sur de Huasco en Chile este viernes

Dos placas avanzan una hacia la otra a razón de 7 u 8 centímetros por año
Explicación de por qué Chile experimenta actividad sísmica constante debido a su ubicación geológica.

En la madrugada del viernes 19 de agosto, la tierra volvió a recordarle a Chile su condición geológica: un sismo de magnitud 4.8 sacudió la zona sur de Huasco, uno más entre los miles que cada año confirman que este país habita sobre el encuentro violento de dos placas tectónicas. Chile no es simplemente un lugar donde ocurren terremotos; es un territorio forjado por ellos, y cada temblor —grande o pequeño— es un pulso de la memoria viva del planeta.

  • Un sismo de 4.8 grados interrumpió el silencio de la madrugada al sur de Huasco, registrado con precisión por el Centro Sismológico Nacional a las 5:44 a.m. del 19 de agosto.
  • Chile soporta más de 7.000 sismos al año, una cifra que revela cuán tensa es la fricción entre las placas de Nazca y Sudamericana, que se comprimen entre sí a razón de 7 u 8 centímetros anuales.
  • La historia no permite la complacencia: el terremoto de Chillán en 1939 mató a 24 mil personas, y el de 2010 —de magnitud 8.8— duró más de dos minutos, dejando una huella imborrable en la conciencia nacional.
  • Incluso sismos moderados pueden ser letales para poblaciones vulnerables, como lo demostró el terremoto de 6.7 en Coquimbo en 2019, donde dos personas fallecieron de paro cardiaco.
  • Las autoridades responden con preparación: simulacros, revisión de instalaciones, mochilas de emergencia y el monitoreo permanente del CSN son los pilares de una convivencia inevitable con la sismicidad.

A las 5:44 de la madrugada del viernes 19 de agosto, el Centro Sismológico Nacional registró un temblor de magnitud 4.8 al sur de Huasco. Fue un episodio más en la cotidianidad sísmica de Chile, un país que en 2021 experimentó 7.436 sismos, la mayoría imperceptibles para la población. Sin embargo, cada uno de ellos es expresión de una realidad geológica que no admite olvido.

Chile se asienta en el Cinturón de Fuego del Pacífico, en el límite donde la placa de Nazca y la placa Sudamericana colisionan a entre 7 y 8 centímetros por año. Esa fricción acumulada se libera en forma de temblores con una regularidad que convierte al país en uno de los más sísmicos del mundo. El CSN monitorea esta actividad en tiempo real, aunque implementar un sistema de alerta temprana eficaz sigue siendo un desafío técnico de enorme magnitud.

La historia chilena está marcada por catástrofes que dimensionan el riesgo real. El terremoto de Chillán en 1939, de 8.3 grados, causó cerca de 24 mil muertes. En 2010, un sismo de 8.8 sacudió el país durante más de dos minutos. En 2015, uno de 8.3 dejó 13 muertos, casi 3.500 damnificados y más de 300 réplicas. Y en 2019, un temblor de 6.7 en Coquimbo cobró dos vidas por paro cardiaco, recordando que incluso los eventos moderados pueden ser fatales para quienes son más vulnerables.

Frente a esta realidad, las autoridades promueven una cultura de preparación: simulacros de evacuación, revisión de instalaciones domésticas, objetos pesados alejados de lugares altos y mochilas de emergencia con alimentos y medicamentos. Vivir en Chile es, en cierta forma, aprender a coexistir con el movimiento constante de la tierra bajo los pies.

A las 5:44 de la madrugada del viernes 19 de agosto, el Centro Sismológico Nacional de la Universidad de Chile registró un movimiento telúrico de 4.8 grados de magnitud en la zona sur de Huasco. Fue uno más en la larga cadena de temblores que sacuden el territorio chileno casi a diario, un fenómeno tan común en el país que apenas merece titular en los noticieros locales. Sin embargo, cada sismo es un recordatorio de la geografía geológica que define a Chile: una nación construida sobre una de las zonas más sísmicamente activas del planeta.

Chile se encuentra ubicado en el Cinturón de Fuego del Pacífico, una región donde convergen placas tectónicas de manera constante y violenta. Específicamente, el territorio chileno se asienta en el límite de choque entre la placa de Nazca y la placa Sudamericana. Estos dos enormes bloques de corteza terrestre avanzan el uno hacia el otro a una velocidad de entre 7 y 8 centímetros por año, según explicó Mario Pardo, doctor en física y sismología chileno, en una entrevista para BBC Mundo. Las dos placas permanecen pegadas por el roce de contacto en un área que se extiende desde el sur de Perú hasta el norte de Chile, creando una zona de fricción constante que libera energía en forma de temblores.

Esta actividad sísmica es tan frecuente que en 2021 solo se registraron 7.436 sismos en territorio chileno. La mayoría son de baja o mediana intensidad y pasan desapercibidos para la población. El Centro Sismológico Nacional monitorea diariamente esta actividad, proporcionando información en tiempo real a través de sus canales de comunicación. Sin embargo, la historia de Chile también está marcada por terremotos catastróficos que han dejado cicatrices profundas en la memoria colectiva del país.

El terremoto más destructivo del que existe registro en Chile ocurrió el 24 de enero de 1939 en la ciudad de Chillán. Con una magnitud de 8.3 grados en la escala de Richter, causó la muerte de aproximadamente 24 mil personas según cifras oficiales, aunque se presume que el número real fue mucho mayor. Miles de edificaciones quedaron destruidas, incluyendo la Catedral de la Santísima Concepción. Más recientemente, el 27 de febrero de 2010, Chile experimentó un terremoto de magnitud 8.8 que duró más de dos minutos. En 2015, un sismo de 8.3 grados afectó la zona centro-norte del país, dejando 13 muertos, cuatro desaparecidos y aproximadamente 3.500 damnificados. El movimiento fue seguido por más de 300 réplicas y destruyó 262 viviendas, mientras que otras 418 sufrieron daños tan graves que quedaron inhabitables.

Más recientemente, el 19 de enero de 2019, un terremoto de 6.7 grados sacudió la región de Coquimbo. Aunque de menor magnitud que los grandes eventos históricos, dejó dos víctimas fatales: un hombre de 60 años y una mujer de 74, ambos fallecidos por paro cardiaco desencadenado por el evento sísmico. Estos casos ilustran cómo incluso temblores de magnitud moderada pueden tener consecuencias fatales para poblaciones vulnerables.

Dada esta realidad geológica, las autoridades chilenas han desarrollado recomendaciones de preparación para la población. La Universidad de Chile aconseja a sus comunidades participar en programas de capacitación que incluyan simulacros de evacuación, mantener las instalaciones de gas, agua y sistemas eléctricos en buen estado, evitar colocar objetos pesados en lugares altos donde puedan caer durante un temblor, e informar de cualquier situación de riesgo estructural. También recomienda tener a mano números de emergencia, portar identificación y preparar mochilas de emergencia con alimentos no perecederos y medicamentos. El monitoreo continuo del Centro Sismológico Nacional sigue siendo la herramienta fundamental para alertar a la población sobre la actividad sísmica en tiempo real, aunque implementar un sistema de alerta temprana enfrenta desafíos técnicos significativos en un territorio tan vasto y sísmicamente activo.

Las dos placas están pegadas por el roce de contacto en un área que va desde el sur de Perú hasta el norte de Chile
— Mario Pardo, doctor en física y sismología chileno, en entrevista para BBC Mundo
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
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¿Por qué Chile experimenta tantos temblores comparado con otros países?

Model

Está en el lugar equivocado del planeta, geológicamente hablando. Dos placas tectónicas enormes se están empujando la una a la otra justo debajo del territorio chileno, avanzando centímetro a centímetro cada año. Eso crea fricción constante, y esa fricción se libera como temblores.

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¿Entonces un sismo de 4.8 grados es algo que la gente debería ignorar?

Model

Depende del contexto. En Chile, un temblor de esa magnitud es tan común que apenas se nota. Pero el país tiene un historial de terremotos devastadores, así que incluso los temblores pequeños son recordatorios de que el peligro es real.

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¿Cuál fue el peor terremoto que ha experimentado Chile?

Model

El de 1939 en Chillán. Magnitud 8.3, y mató a aproximadamente 24 mil personas. Destruyó ciudades enteras. Es el evento sísmico más letal de la historia chilena registrada.

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¿Ha mejorado Chile en prepararse para estos eventos desde entonces?

Model

Sí, pero de manera limitada. Tienen monitoreo constante ahora, recomendaciones de seguridad, simulacros. Pero implementar un sistema de alerta temprana efectivo en un territorio tan vasto y activo sísmicamente sigue siendo un desafío técnico real.

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¿Qué debería hacer una persona si está en Chile durante un terremoto?

Model

Lo básico: participar en entrenamientos de evacuación, asegurar que los objetos pesados no estén en lugares altos, tener números de emergencia a mano. Y preparar una mochila de emergencia con lo esencial. No es glamoroso, pero es lo que funciona.

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