Jamás se desvió un centavo, pero compré dos aviones con fondos propios
Schoklender afirma que el programa de viviendas fue 'intachable' y que invirtió recursos propios, incluyendo dos aviones, para sostener la estructura. Se lo acusa de desviar junto a su hermano más del 23% del presupuesto (superando 200 millones de pesos) a través de una red de empresas que compraron bienes de lujo.
- Acusado de desviar junto a su hermano más del 23% del presupuesto (superando 200 millones de pesos)
- Una empresa vinculada a él, Meldorek SA, compró aviones, vehículos de lujo y una Ferrari
- Juicio iniciado en 2026 al filo de la prescripción; Hebe Bonafini falleció en noviembre de 2022
Sergio Schoklender, responsable del programa Sueños Compartidos, amplió su indagatoria acusando a Aníbal Fernández de financiar denuncias contra Pro y a otros exfuncionarios de irregularidades, mientras se defiende de acusaciones de desvío de fondos.
Sergio Schoklender se presentó ante el tribunal esta semana para ampliar su declaración en un juicio que examina desviaciones millonarias en Sueños Compartidos, el ambicioso programa de viviendas sociales que ejecutó la Fundación Madres de Plaza de Mayo durante los gobiernos kirchneristas. Ante los jueces, el hombre que fue uno de los máximos responsables de la iniciativa buscó distanciarse de las acusaciones de manejo irregular de fondos, argumentando que bajo su dirección el programa fue impecable y que él mismo invirtió recursos personales descomunales para mantenerlo a flote.
Schoklender insistió en que jamás se desvió un centavo del dinero destinado a construir viviendas para sectores vulnerables. Describió cómo su nivel de vida se desplomó cuando comenzó el proyecto, cómo vendió empresas y emprendimientos tecnológicos para financiar la estructura, y cómo incluso compró dos aviones con fondos propios para sostener la operación. "Tuve uno de los estudios jurídicos más importantes, tuve varias empresas", recordó durante su testimonio de poco más de una hora, "y casi todo lo puse al servicio de este proyecto porque creía en él".
Pero mientras se defendía de las acusaciones, Schoklender apuntó contra otros. Responsabilizó a Aníbal Fernández, exfuncionario del kirchnerismo, de financiar a un abogado defensor de derechos humanos para armar lo que describió como una "usina de denuncias" contra dirigentes de Pro. Según su relato, el abogado Eduardo Barcesat recibía subsidios de Fernández y su función era presentar nuevas denuncias cada mes contra funcionarios opositores. También acusó al expresidente de Venezuela Hugo Chávez de haber aportado fondos "importantes" al programa, aunque sugirió que parte de ese dinero "se perdió en el camino".
Los fiscales acusan a Schoklender y a su hermano Pablo de desviar más del 23 por ciento del presupuesto destinado al programa, una suma que superaba los 200 millones de pesos en ese momento. Según la investigación, una red de empresas canalizó esos fondos hacia compras de bienes de lujo. Meldorek SA, una empresa de la cual Schoklender adquirió el 90 por ciento de las acciones, compró aviones y vehículos de lujo, incluyendo una Ferrari. Durante su declaración, Schoklender reconoció "errores" puntuales pero los minimizó, argumentando que el alcance nacional del proyecto hacía inevitable el manejo de grandes sumas en efectivo, especialmente en pueblos pequeños del interior donde ni siquiera existían bancos.
En su testimonio de esta semana, Schoklender volvió a cargar contra Hebe Bonafini, la fallecida presidenta de la Fundación Madres de Plaza de Mayo, a quien responsabilizó de desviar fondos hacia actividades políticas y militancia kirchnerista. "No era capaz de decirle que no a los pedidos de Néstor y Cristina Kirchner", sostuvo, agregando que mientras él buscaba construir más escuelas y viviendas, Bonafini estaba tan cooptada por el kirchnerismo que el dinero se gastaba en actos y movilizaciones. También acusó a Amado Boudou, exvicepresidente, de organizar un fideicomiso tras su salida de la fundación en 2011, supuestamente para apropiarse del patrimonio total de la organización.
El juicio, que se inició este año al filo de la prescripción, atraviesa ahora la etapa de declaraciones testimoniales. Además de Schoklender, están acusados su hermano Pablo, los exfuncionarios Julio de Vido, José López, Abel Fatala y Luis Rafael Bontempo, entre otros. Bonafini, quien era una de las principales acusadas, falleció en noviembre de 2022 antes de poder ser juzgada. El programa Sueños Compartidos, financiado por el Ministerio de Planificación, no solo construyó viviendas sino también centros de salud y hospitales para poblaciones vulnerables, con lo que Schoklender describió como un "abordaje integral". A medida que el juicio avanza, cada declaración añade nuevas capas de acusaciones cruzadas entre los exfuncionarios kirchneristas, mientras los tribunales intentan desentrañar qué sucedió realmente con los fondos públicos destinados a ayudar a los más necesitados.
Notable Quotes
Fue realmente el único desarrollo de obra pública intachable, en donde jamás se desvió un centavo— Sergio Schoklender, durante su declaración ampliada
Mientras yo iba por más escuelas y viviendas, ella estaba tan cooptada por el kirchnerismo que empezamos a gastar mucho en actos y movilizaciones— Schoklender, acusando a Hebe Bonafini de desviar fondos hacia actividades políticas
The Hearth Conversation Another angle on the story
¿Por qué Schoklender invierte tanto tiempo en acusar a otros en lugar de simplemente defenderse de los cargos en su contra?
Porque la estrategia es clara: si logra convencer al tribunal de que otros robaban y él solo cometió "errores administrativos", la magnitud de su propia responsabilidad se reduce. Es más fácil atacar que defenderse.
¿Cómo se compra una Ferrari con fondos de un programa de viviendas sociales sin que nadie lo note?
Eso es precisamente lo que el tribunal está investigando. La red de empresas actúa como intermediaria. El dinero público entra en una empresa, esa empresa compra bienes de lujo, y la conexión directa se vuelve más difícil de probar, aunque no imposible.
¿Qué tan creíble es su argumento sobre los pueblos sin bancos?
Tiene un grano de verdad. En zonas rurales del interior argentino efectivamente hay limitaciones bancarias. Pero eso no explica por qué una empresa vinculada a él compró aviones y Ferraris. Eso no es un problema de infraestructura bancaria.
¿Por qué Bonafini no pudo defenderse?
Murió en 2022, antes de que el juicio comenzara. Eso le da a Schoklender una ventaja: puede acusarla sin que ella responda. Es una posición incómoda para la justicia.
¿Qué significa que el juicio se inició "al filo de la prescripción"?
Significa que estaban contra el reloj. Si no juzgaban ahora, en pocos años los delitos prescribirían y nadie podría ser procesado. Es por eso que el ritmo es acelerado y las declaraciones se amplían sobre la marcha.