Es un doble golpe: pierden los créditos fiscales y pagan aumentos fuertes
Cada otoño, millones de estadounidenses se enfrentan a la pregunta de si pueden permitirse proteger su salud. Este año, esa pregunta llega con una urgencia inusual: los subsidios mejorados que durante cuatro años sostuvieron la cobertura de más de veintidós millones de personas están expirando, mientras las aseguradoras elevan sus primas un treinta por ciento en promedio. Lo que comienza el 1 de noviembre como un período de inscripción es, en realidad, un momento de reckoning colectivo sobre quién puede costear la atención médica en Estados Unidos y quién quedará fuera.
- El 1 de noviembre arranca la inscripción abierta de Obamacare en medio de la mayor subida de primas desde la creación de los mercados de la ACA.
- La expiración de los subsidios mejorados y el aumento de tarifas crean un 'doble golpe' que podría encarecer las primas hasta un 114% para algunos asegurados.
- Una pareja de 60 años con ingresos de 85,000 dólares podría pasar de pagar 600 a 2,600 dólares mensuales, una carga que muchos simplemente no pueden asumir.
- Se proyecta que 3.8 millones de personas perderán cobertura cada año durante los próximos ocho años, y cerca de un millón de personas de bajos ingresos quedarán sin seguro.
- Ante la crisis, algunos consideran prescindir del seguro por completo, una apuesta arriesgada que los expertos advierten puede resultar devastadora ante cualquier emergencia médica.
El período de inscripción abierta de Obamacare comienza el 1 de noviembre con una noticia difícil: las primas subirán un 30 por ciento en promedio en los estados que usan Healthcare.gov, y hasta un 17 por ciento en los que administran sus propios mercados. Pero el aumento de tarifas es solo la mitad del problema. Los subsidios mejorados que desde 2021 permitieron a millones de familias de clase media pagar primas accesibles están expirando, lo que genera un impacto combinado que los expertos llaman un "doble golpe".
Este año, cerca de 22.3 millones de personas —nueve de cada diez beneficiarios de Obamacare— recibieron esos créditos fiscales ampliados. Sin ellos, algunos asegurados podrían pagar hasta un 114 por ciento más. Una pareja de 60 años con ingresos de 85,000 dólares podría ver su prima mensual pasar de 600 a 2,600 dólares; una familia de cuatro con 130,000 dólares anuales, de 920 a 1,900 dólares. La Oficina Presupuestaria del Congreso estima que 3.8 millones de personas perderán cobertura cada año durante los próximos ocho años.
Quienes ganen menos de cuatro veces el nivel federal de pobreza seguirán teniendo acceso a los subsidios estándar de la ACA, aunque la ayuda será considerablemente menor. Aproximadamente un millón de personas de bajos ingresos que hoy acceden a planes sin prima mensual probablemente quedarán sin seguro si no se renuevan las mejoras. Otros migrarán a planes de bronce con primas más bajas pero deducibles más altos, asumiendo mayor riesgo financiero ante cualquier atención médica.
Algunos están contemplando abandonar el seguro por completo y destinar ese dinero al ahorro personal. Los expertos advierten que, aunque puede ser viable para gastos menores y predecibles, una sola hospitalización puede costar cientos de miles de dólares. Las clínicas federalmente calificadas y las cooperativas de autoseguro existen como alternativas, pero estas últimas no están reguladas por la ACA y pueden dejar a sus miembros expuestos a deudas médicas impagables. La fecha límite para que la cobertura entre en vigor el 1 de enero es el 15 de diciembre.
El período de inscripción abierta para Obamacare comienza el 1 de noviembre, y con él llega una realidad incómoda: las primas están subiendo un 30 por ciento en promedio para quienes obtienen su seguro a través de Healthcare.gov. Pero el aumento de precio es solo parte de la historia. Los subsidios mejorados que han mantenido a millones de estadounidenses con cobertura asequible durante los últimos cuatro años están expirando, lo que significa que muchas personas enfrentarán aumentos de costos que van mucho más allá de lo que las aseguradoras están cobrando.
En la mayoría de los estados, el período para inscribirse o renovar cobertura se extiende del 1 de noviembre al 15 de enero. Algunos estados tienen sus propios calendarios: Idaho cerró inscripciones el 15 de diciembre, Massachusetts las mantiene abiertas hasta el 23 de enero, y California, Nueva York, Rhode Island y Washington D.C. permiten inscripciones hasta el 31 de enero. Para que la cobertura comience el 1 de enero, la mayoría de las personas debe inscribirse antes del 15 de diciembre; después de esa fecha, los planes generalmente entran en vigor el 1 de febrero. Un cambio importante ocurrió en agosto: las personas con los ingresos más bajos, que antes podían inscribirse en cualquier momento del año, ahora están limitadas al período de inscripción abierta. El gobierno también revocó la cobertura de Obamacare para los beneficiarios del DACA, conocidos como dreamers, quienes habían ganado acceso durante el período de inscripción de 2025.
Los aumentos de primas responden a dos factores principales. Primero, los subsidios mejorados de la Ley de Cuidado de Salud Asequible, que entraron en vigor en 2021, están expirando. Estos créditos fiscales ampliados permitieron que millones de personas de clase media pagaran menos por sus primas mensuales, expandiendo la elegibilidad más allá del límite anterior del 400 por ciento del nivel federal de pobreza. Este año, alrededor de 22.3 millones de personas —nueve de cada diez beneficiarios de Obamacare— recibieron estos subsidios mejorados. Segundo, las aseguradoras están aumentando sus tarifas para enfrentar costos más altos de atención hospitalaria, medicamentos recetados y mayor demanda de servicios médicos. Un análisis de KFF reveló que las aseguradoras están subiendo primas un promedio del 30 por ciento en estados que usan HealthCare.gov y 17 por ciento en estados que gestionan sus propios mercados. Según investigadores, estos son los mayores aumentos desde que se crearon los intercambios de la ACA.
La combinación de ambos factores crea lo que los expertos llaman un "doble golpe". Algunas personas podrían pagar un 114 por ciento más en primas en promedio. Una pareja de 60 años que gane 85,000 dólares anuales podría ver sus primas mensuales aumentar de aproximadamente 600 a 2,600 dólares. Una familia de cuatro miembros con ingresos alrededor de 130,000 dólares podría ver sus primas mensuales pasar de 920 a 1,900 dólares. La Oficina Presupuestaria del Congreso proyecta que 3.8 millones de personas perderán su cobertura cada año durante los próximos ocho años, quedando sin seguro médico. Para quienes mantengan la cobertura, es probable que paguen más del doble de lo que pagan actualmente.
Las personas que ganen menos de cuatro veces el nivel federal de pobreza —aproximadamente 62,600 dólares para una persona o 128,600 para una familia de cuatro— seguirán teniendo derecho a los subsidios estándar de la ACA si los créditos mejorados expiran. Sin embargo, la ayuda será significativamente menor. Se estima que aproximadamente un millón de personas de bajos ingresos que actualmente califican para planes sin prima mensual bajo los subsidios mejorados probablemente se quedarán sin seguro si no se extienden las mejoras. Otros podrían cambiar de planes de plata a planes de bronce, que tienen primas mensuales más bajas pero deducibles más altos, lo que significa pagar más de su bolsillo antes de que la cobertura entre en vigor.
Algunos están considerando prescindir del seguro médico por completo, destinando el dinero de las primas a sus ahorros. Los expertos advierten que esta es una medida arriesgada. Aunque pagar en efectivo puede ahorrar dinero en gastos menores y predecibles como radiografías o análisis de laboratorio de rutina, el seguro médico está diseñado para proteger contra emergencias inesperadas y de alto costo. Una sola hospitalización o cirugía puede costar decenas o incluso cientos de miles de dólares. Las clínicas de salud calificadas a nivel federal pueden ofrecer atención primaria de bajo costo a pacientes sin seguro, y algunos médicos pueden negociar, aunque a menudo requieren pago por adelantado. Las cooperativas comunitarias de autoseguro pueden ofrecer primas más bajas y mayor flexibilidad, pero a menudo no están reguladas por la ACA y podrían dejar a los miembros con grandes facturas médicas impagadas.
Citações Notáveis
Los aumentos de las primas son los mayores que hemos visto desde que se crearon los intercambios de ACA— Gideon Lukens, Center on Budget and Policy Priorities
Es lo que ocurre cuando las personas no pueden permitirse pagar una cobertura. No es una situación en la que la mayoría de la gente quiera encontrarse— Dr. Adam Gaffney, profesor adjunto de la Facultad de Medicina de Harvard
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
¿Por qué este momento es tan crítico para las personas que tienen Obamacare?
Porque dos cosas están sucediendo al mismo tiempo. Las aseguradoras están subiendo precios un 30 por ciento, y al mismo tiempo, el gobierno está dejando que expiren los subsidios que han mantenido estos planes asequibles durante cuatro años. Es como si alguien subiera el precio de tu casa y además te quitara la hipoteca que te permitía pagarla.
¿Quiénes son las personas más afectadas?
Principalmente personas de clase media que trabajan en pequeños negocios o son empresarios. Ganan demasiado para algunos programas de asistencia, pero no lo suficiente para absorber estos aumentos sin dolor real. Una pareja de 60 años podría pasar de pagar 600 dólares al mes a 2,600.
¿Hay alguna forma de que las personas mantengan cobertura asequible?
Si ganas menos de cierto umbral, seguirás teniendo acceso a subsidios estándar, aunque serán mucho menores. Otros podrían cambiar a planes con primas más bajas pero deducibles más altos, lo que significa que pagarías más cuando realmente necesites atención.
¿Qué sucede con quienes simplemente no pueden pagar?
Esa es la pregunta más preocupante. Se estima que 3.8 millones de personas al año perderán cobertura completamente. Algunos intentarán ahorrar dinero en lugar de pagar primas, pero eso es arriesgado. Una emergencia médica puede costar cientos de miles de dólares.
¿Hay alternativas fuera del sistema de Obamacare?
Existen clínicas de salud federales que ofrecen atención primaria de bajo costo, y algunas cooperativas comunitarias pueden ofrecer opciones más flexibles. Pero estas no siempre están reguladas y podrían dejarte vulnerable ante facturas médicas grandes.
¿Cuándo necesitan actuar las personas?
Ahora. El período de inscripción abierta comienza el 1 de noviembre. Si quieren que la cobertura comience el 1 de enero, deben inscribirse antes del 15 de diciembre. Después de esa fecha, la cobertura no comienza hasta febrero.