Baterías al límite para garantizar rendimiento en cualquier circunstancia
En las afueras de Barcelona, Seat ha encendido un laboratorio que no duerme: el Test Center Energy, inaugurado a finales de 2021, somete baterías eléctricas e híbridas a más de 17.500 horas de pruebas por unidad, bajo temperaturas que van del ártico al desierto. Es un gesto que va más allá de la ingeniería automotriz —es la apuesta de una empresa por anclar en España el futuro europeo de la movilidad sostenible, construyendo ese futuro sobre cimientos que también cuidan el presente.
- La carrera global por la electrificación exige infraestructura de validación a la altura: sin laboratorios capaces de certificar baterías en condiciones extremas, ningún fabricante puede competir con credibilidad en mercados tan dispares como México o Suecia.
- El centro opera sin descanso —24 horas, 365 días— con una potencia de testeo de 1,3 megavatios, el equivalente al consumo simultáneo de 350 hogares, lo que revela la escala industrial del desafío técnico.
- Más de 25 ingenieros especializados gestionan cinco bancos de pruebas y cinco cámaras climáticas que recrean desde tormentas de frío polar hasta el calor sofocante de un verano tropical, buscando que ninguna batería falle donde el conductor menos lo espera.
- El proyecto ya está aterrizando con resultados concretos: 6.000 ensayos anuales, certificación LEED, 120 paneles solares que evitan 39 toneladas de CO2 al mes, y un posicionamiento de Seat como nodo de referencia para todo el Grupo Volkswagen.
A finales de 2021, Seat activó el Test Center Energy, un laboratorio de 1.500 metros cuadrados dedicado íntegramente a las baterías de vehículos eléctricos e híbridos enchufables. El centro no solo trabaja para las marcas Seat y Cupra, sino para todo el Grupo Volkswagen, lo que explica que funcione sin interrupción, las 24 horas del día durante todo el año.
Con capacidad para 6.000 ensayos completos anuales y una potencia instalada de 1,3 megavatios —comparable al consumo eléctrico simultáneo de 350 viviendas—, el laboratorio somete cada batería a un promedio de 17.500 horas de pruebas. Esos ensayos cubren ciclos de carga y descarga, simulaciones de conducción en pendientes y distintas superficies, y condiciones climáticas que oscilan entre los -25 y los +55 grados centígrados. Esa horquilla de 80 grados no es arbitraria: los vehículos de Seat se venden en mercados tan extremos como Suecia y México, y cada batería debe responder con fiabilidad en ambos.
El equipo que sostiene todo esto supera los 25 profesionales altamente cualificados, distribuidos entre cinco bancos de pruebas y cinco cámaras climáticas. Para un solo proyecto de desarrollo se realizan, en promedio, 900 pruebas estáticas y 2.500 dinámicas, lo que da una idea de la minuciosidad del proceso.
Pero el Test Center Energy no se limita a validar baterías ajenas a su propio impacto ambiental. El edificio ha obtenido la certificación LEED gracias a un diseño que incluye 120 placas solares —con un ahorro mensual de 39 toneladas de CO2— y 95 lamas dinámicas en la fachada que regulan automáticamente la entrada de luz y la temperatura interior. Para Seat, la transición eléctrica solo tiene sentido si se construye con la misma lógica sostenible que se exige a los vehículos que salen de sus líneas de producción.
A finales de 2021, Seat puso en marcha el Test Center Energy, un laboratorio especializado en baterías para vehículos eléctricos e híbridos enchufables que ya funciona a plena capacidad. Ubicado en instalaciones de 1.500 metros cuadrados, el centro representa el compromiso de la compañía con la electrificación y su objetivo de posicionar a España como un polo europeo de referencia en movilidad sostenible.
El laboratorio tiene capacidad para realizar hasta 6.000 ensayos completos anuales del sistema de alto voltaje, que incluyen pruebas de batería, carga y seguridad. Funciona sin parar, operando las 24 horas de los 365 días del año. No solo analiza las baterías de los vehículos Seat y Cupra, sino también las de otras marcas del Grupo Volkswagen, lo que explica su actividad constante. Según Josep Bons, responsable de Desarrollo Eléctrico y Electrónico de Seat, estas instalaciones posicionan a la compañía como referente en el desarrollo de soluciones para la movilidad sostenible.
La potencia de testeo del centro alcanza 1,3 megavatios, una cifra que cobra sentido cuando se compara con el consumo doméstico: equivale a lo que gastarían 350 viviendas con todos sus dispositivos eléctricos funcionando simultáneamente, o más de 100.000 teléfonos móviles cargándose al mismo tiempo. Más de 25 profesionales altamente cualificados trabajan en estas instalaciones para garantizar que cada batería cumpla con los estándares requeridos.
El centro cuenta con cinco bancos de pruebas y cinco cámaras climáticas donde se reproducen todo tipo de escenarios en los que podría encontrarse una batería durante su vida útil. Las simulaciones incluyen conducción a diferentes velocidades, trayectos con pendientes variadas, distintas superficies de carretera y condiciones meteorológicas diversas. En las cámaras climáticas, las temperaturas oscilan entre los -25 y los +55 grados centígrados, una diferencia de 80 grados que permite verificar el funcionamiento de las baterías en cualquier parte del mundo. Francesc Sabaté, responsable del Test Center Energy, explica que esta variabilidad es crucial porque los vehículos de Seat se venden en mercados tan distintos como México, con climas muy cálidos, y Suecia, donde los inviernos son extremadamente fríos.
Cada batería se somete a un promedio de 17.500 horas de pruebas. Durante este tiempo se aplican múltiples ciclos de carga y descarga a diferentes perfiles de temperatura, monitorizando en tiempo real todos los parámetros de las celdas y del conjunto de la batería. El trabajo se centra actualmente en las baterías de las plataformas MEB, de carácter eléctrico, y MQB, de naturaleza híbrida, así como en diversos cargadores utilizados en todos los vehículos electrificados. Las baterías no se analizan únicamente de forma aislada, sino también una vez integradas en los vehículos completos. Para un solo proyecto se realizan, en promedio, 900 pruebas en condiciones estáticas y 2.500 en dinámicas.
El compromiso del Test Center Energy con la sostenibilidad va más allá de su función de laboratorio de baterías. Las instalaciones han obtenido la certificación LEED por eficiencia energética y diseño sostenible. El techo cuenta con 120 placas solares que logran un ahorro de 39 toneladas de dióxido de carbono al mes. Además, la fachada está equipada con 95 lamas dinámicas que se mueven automáticamente para aprovechar la luz exterior de manera eficiente y autorregular la temperatura interior. Este diseño refleja la visión de Seat de que la transición hacia la movilidad eléctrica debe construirse sobre bases verdaderamente sostenibles.
Citações Notáveis
Este centro nos posiciona como un referente en el desarrollo de soluciones para la movilidad sostenible— Josep Bons, responsable de Desarrollo Eléctrico y Electrónico de Seat
De esta forma las ponemos al límite, lo que nos permite garantizar un rendimiento óptimo en cualquier circunstancia en la que se pueda encontrar a lo largo de todo el ciclo de vida— Francesc Sabaté, responsable del Test Center Energy
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
¿Por qué Seat necesitaba un laboratorio propio para probar baterías? ¿No existen centros de investigación compartidos?
Existen, pero tener un centro propio permite a Seat controlar completamente el proceso de desarrollo y validación de sus baterías. Además, el centro también prueba baterías de otras marcas del Grupo Volkswagen, lo que justifica su operación continua y su inversión.
Esas 6.000 pruebas anuales suenan a mucho. ¿Cuántas baterías diferentes se están probando simultáneamente?
No sabemos el número exacto de baterías simultáneas, pero lo importante es que el centro funciona 24/7 sin parar. Con más de 25 profesionales trabajando en turnos, pueden mantener varios proyectos en paralelo. Cada batería individual pasa por 17.500 horas de pruebas antes de considerarse lista.
Las temperaturas extremas de -25 a +55 grados parecen pensadas específicamente para ciertos mercados. ¿Eso significa que Seat desarrolla baterías diferentes según la región?
No necesariamente baterías diferentes, sino que verifica que la misma batería funcione en cualquier clima. Es una diferencia importante: una batería que pase estas pruebas extremas puede venderse en México o en Suecia sin modificaciones.
Mencionas que las baterías se prueban tanto de forma aislada como integradas en vehículos. ¿Qué diferencia hay entre ambas?
En las pruebas aisladas controlan variables específicas de la batería. En las integradas, ven cómo se comporta la batería dentro del sistema completo del vehículo, con todos los componentes interactuando. Son perspectivas complementarias.
Las placas solares y las lamas dinámicas parecen casi un lujo para un laboratorio industrial. ¿Es marketing o tiene sentido económico real?
Probablemente ambas cosas. Ahorrar 39 toneladas de CO2 al mes es significativo, y la certificación LEED tiene valor de marca. Pero también reduce costos operativos a largo plazo. Un laboratorio que funciona 24/7 consume mucha energía; optimizar eso tiene sentido financiero.
¿Qué viene después? ¿Seat planea expandir este centro o crear otros similares?
El artículo no lo especifica, pero dado que el centro ya está operando a plena capacidad y prueba baterías para todo el Grupo Volkswagen, es probable que sea un modelo que podría replicarse en otras regiones.