RWE completa montaje de 100 aerogeneradores en parque eólico marino Sofía

Cien máquinas girando en el Mar del Norte, abasteciendo a 1,2 millones de hogares
El parque Sofía alcanzará 1,4 gigavatios de potencia cuando entre en operación comercial.

A más de doscientos kilómetros de la costa británica, en las aguas frías del Mar del Norte, la energía humana ha alcanzado una nueva escala: cien turbinas de catorce megavatios, cada una tan alta como un rascacielos, completan el parque eólico marino Sofía de RWE. El 10 de junio de 2026 se fijó la última de estas máquinas, cerrando una fase de construcción que convierte al viento en promesa concreta para 1,2 millones de hogares. Lo que resta —pruebas, conexiones, puesta en marcha— es el umbral entre la obra y la realidad operativa.

  • Con la instalación de la turbina número cien el 10 de junio, RWE cerró una fase constructiva de más de un año en uno de los parques eólicos marinos más grandes del mundo.
  • Cada turbina mide 252 metros de altura y sus rotores alcanzan 222 metros de diámetro, lo que convirtió cada viaje de instalación en un ejercicio de precisión logística extrema en mar abierto.
  • El proyecto aún no genera electricidad: los equipos técnicos deben completar pruebas mecánicas y establecer la conexión al sistema HVDC antes de que el parque pueda integrarse a la red nacional.
  • Cuando entre en operación plena, Sofía aportará 1,4 GW de capacidad instalada, suficiente para abastecer a aproximadamente 1,2 millones de hogares británicos con energía limpia.
  • La mitad de las turbinas incorpora palas reciclables fabricadas en el Reino Unido, señal de que el proyecto apunta tanto a la descarbonización como a la sostenibilidad del ciclo de vida completo.

A más de doscientos kilómetros de la costa británica, en el Mar del Norte, RWE completó el 10 de junio de 2026 la instalación de las cien turbinas del parque eólico marino Sofía. La primera había llegado al sitio en marzo de 2025, transportada por el buque autoelevador Wind Peak, que realizó viajes sucesivos cargando seis conjuntos completos por travesía. Cada máquina es un coloso: 252 metros de altura total, rotores de 222 metros de diámetro y aspas de 108 metros fabricadas en parte en Green Port Hull, en territorio británico.

El montaje ha concluido, pero el parque aún no genera electricidad. Los equipos técnicos trabajan ahora en las pruebas mecánicas de cada turbina y en la puesta en marcha del sistema de corriente continua de alta tensión —HVDC— que permitirá conectar Sofía a la red eléctrica nacional. Solo cuando esas etapas se completen sin fallos comenzará la operación comercial.

La magnitud del proyecto habla por sí sola: 1,4 gigavatios de potencia instalada que, en plena operación, abastecerán a cerca de 1,2 millones de hogares en el Reino Unido. Para una región comprometida con objetivos de descarbonización cada vez más exigentes, Sofía no es un proyecto más, sino una pieza central de su transición energética. RWE ha demostrado que puede construirlo. Las próximas semanas dirán si puede hacerlo funcionar.

A más de doscientos kilómetros de la costa británica, en aguas del Mar del Norte, RWE ha completado un hito que marca un paso decisivo en la transición energética europea. El pasado 10 de junio, los equipos técnicos fijaron la última de cien turbinas eólicas en el parque marino Sofía, cerrando una fase de construcción que comenzó en marzo de 2025 con el primer viaje del buque autoelevador Wind Peak.

Cada una de estas máquinas es un coloso de ingeniería. Las turbinas de 14 megavatios alcanzan 252 metros de altura total, con rotores que miden 222 metros de diámetro y aspas de 108 metros de largo. Transportarlas hasta el sitio de instalación requirió precisión logística extrema: el Wind Peak, una embarcación propiedad de Cadeler y operada por Siemens Gamesa Renewable Energy, realizó viajes sucesivos llevando seis conjuntos completos por travesía. No era un trabajo de rutina. Cada turbina debía ser posicionada con exactitud en el lecho marino, sus cimientos anclados, sus sistemas eléctricos verificados.

La mitad de estos cien generadores incorpora palas reciclables fabricadas en las instalaciones de Green Port Hull, en territorio británico, una decisión que refleja tanto la escala del proyecto como la atención a la sostenibilidad del ciclo de vida. Ahora que el montaje ha terminado, los equipos técnicos se concentran en las pruebas mecánicas y en la puesta en marcha del sistema de distribución de corriente continua de alta tensión, conocido como HVDC. Este paso es imprescindible antes de que el parque pueda conectarse definitivamente a la red eléctrica nacional.

La cifra final es contundente: cuando Sofía alcance su operación plena, generará 1,4 gigavatios de potencia instalada. Esa energía limpia abastecerá a aproximadamente 1,2 millones de hogares en el Reino Unido, desplazando la demanda que de otro modo habría recaído en combustibles fósiles. Para una región que busca cumplir objetivos de descarbonización cada vez más exigentes, un parque de esta envergadura no es un proyecto más: es una pieza fundamental del rompecabezas energético.

Lo que ocurra en las próximas semanas determinará el calendario real de entrada en servicio. Las pruebas mecánicas deben validar que cada turbina funciona dentro de especificaciones. La conexión HVDC debe establecerse sin fallos. Y luego vendrá la fase de operación comercial, cuando estas cien máquinas comiencen a girar de verdad, convirtiendo el viento del Mar del Norte en electricidad para millones de personas. RWE ha demostrado que puede ejecutar un proyecto de esta magnitud. Ahora toca que funcione.

El montaje de los 100 aerogeneradores en el parque eólico marino Sofía representa uno de los despliegues energéticos más extensos en la región
— RWE
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
Inventor

¿Por qué importa que esta última turbina se haya instalado el 10 de junio específicamente? ¿No es solo una fecha en un calendario?

Model

Porque marca el fin de una fase de riesgo extremo. Mientras montabas turbinas, cualquier retraso en la cadena de suministro, cualquier tormenta que impidiera que el barco saliera, cualquier fallo en la precisión de instalación, podía desmoronar el cronograma completo. El 10 de junio significa que lo lograron sin que eso sucediera.

Inventor

Entiendo. Pero entonces, ¿por qué no está ya generando electricidad?

Model

Porque instalar la máquina es solo el primer acto. Ahora necesitan verificar que cada una de esas cien turbinas funciona exactamente como debe. Y luego tienen que conectarlas a la red a través de un sistema HVDC que transmite la energía a tierra. Si algo falla en esas pruebas, descubren el problema antes de que afecte a millones de hogares.

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¿Qué hace especial a estas turbinas de 14 megavatios?

Model

Su tamaño. Una turbina de 14 MW es enorme, pero lo que importa es que ese tamaño permite que cien máquinas generen lo que hace una década habría requerido trescientas o cuatrocientas turbinas más pequeñas. Menos máquinas significa menos puntos de fallo, menos mantenimiento, más eficiencia.

Inventor

¿Y las palas reciclables?

Model

Es un detalle que muchos pasan por alto. Cuando una pala de turbina llega al final de su vida útil, normalmente termina en un vertedero porque es difícil de descomponer. Aquí, la mitad de las palas pueden ser recicladas. No es perfecto, pero es un paso hacia un ciclo de vida más cerrado.

Inventor

¿Qué pasa si algo sale mal en las pruebas?

Model

Entonces se retrasa la conexión a la red. Pero RWE ya ha invertido demasiado como para permitirse un fracaso. Lo más probable es que las pruebas confirmen lo que ya saben: que el parque está listo. La pregunta real es cuándo exactamente comienza a alimentar esos 1,2 millones de hogares.

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