Repsol y las 'utilities' resisten mejor los envites de Trump

Trump siempre se acobarda, y el mercado ya lo sabe
Los analistas describen cómo las amenazas comerciales de Trump rara vez se materializan, permitiendo que los mercados españoles consoliden ganancias.

En medio de la turbulencia que genera la política comercial de Donald Trump, los mercados españoles revelan una paradoja instructiva: las empresas que más se benefician de la incertidumbre son precisamente aquellas con raíces más profundas en lo tangible —el crudo, la electricidad, el gas regulado—. Repsol y las grandes utilities han convertido la volatilidad geopolítica en oportunidad, recordándonos que en tiempos de ruido político, el capital busca refugio en lo que el mundo no puede dejar de consumir.

  • Repsol ha escalado más del 85% desde junio de 2025, impulsada por tensiones con Irán y las amenazas arancelarias de Trump, que paradójicamente elevan el precio del crudo del que depende su negocio.
  • Las utilities españolas —Enagás, Endesa, Iberdrola y Redeia— resisten la volatilidad gracias a ingresos regulados que no se doblan ante los tuits ni los ultimátums de Washington.
  • Los analistas advierten que el llamado 'TACO trade' —la tendencia de Trump a amenazar sin ejecutar— ha creado un patrón repetido: cada crisis establece un nuevo suelo de precios y abre ventanas de entrada para inversores.
  • La demanda energética creciente impulsada por la electrificación y la inteligencia artificial refuerza el atractivo estructural de las utilities más allá del ciclo político actual.
  • El riesgo latente persiste: si las amenazas arancelarias se materializan o el crudo cae, el escudo que hoy protege a estos valores podría debilitarse con la misma rapidez con que se construyó.

En los mercados españoles, mientras la política comercial de Trump siembra incertidumbre, dos categorías de empresas han encontrado la manera de prosperar: Repsol y las grandes compañías de servicios públicos. Desde junio de 2025, cuando las amenazas estadounidenses se dirigieron específicamente a España —exigiendo mayor gasto en defensa bajo amenaza de aranceles—, estas compañías han mostrado una resistencia que contrasta con la volatilidad general.

Repsol encabeza la lista de ganadores con una subida superior al 85% desde el inicio de las tensiones. La lógica es directa: cuando la geopolítica se calienta, el precio del crudo sube, y la petrolera se beneficia de forma inmediata. El analista Javier Cabrera, de XTB, señala que el mercado valora precisamente esta capacidad de Repsol para convertir la incertidumbre en ventaja. Si el Brent se mantiene por encima de las previsiones internas para 2026, la compañía podría incluso repartir dividendos extraordinarios.

Las utilities —Enagás, Endesa, Iberdrola y Redeia— ofrecen un atractivo diferente pero igualmente sólido: estabilidad. Sus ingresos regulados no dependen de los caprichos del mercado ni de las declaraciones de Washington. Endesa ha subido cerca del 34% desde octubre, y el sector en su conjunto se beneficia además de tendencias estructurales como la electrificación de la economía y el aumento de la demanda energética asociada a la inteligencia artificial.

Lo que da coherencia a todo este panorama es el fenómeno que los expertos ya denominan el 'TACO trade': Trump Always Chickens Out. El patrón de los últimos dieciocho meses —amenazas en junio, en octubre, en marzo— sugiere que las crisis tienden a tener poco impacto duradero. En cambio, sirven para establecer nuevos suelos de precios y crear oportunidades. Para quienes buscan navegar los próximos meses, el mensaje es claro: los sectores que se nutren de la tensión geopolítica o que ofrecen negocios regulados son los mejor posicionados, tanto si las amenazas se materializan como si, una vez más, no lo hacen.

En los mercados españoles, mientras muchos valores se tambalean ante los vaivenes de la política comercial estadounidense, dos categorías de empresas han encontrado la manera de prosperar: Repsol y las grandes compañías de servicios públicos. Desde junio de 2025, cuando Trump comenzó a dirigir sus amenazas específicamente hacia España —exigiendo que duplicara su gasto en defensa o enfrentara aranceles más altos en futuros acuerdos comerciales—, estas compañías han mostrado una resistencia que contrasta con la volatilidad general del mercado.

Repsol encabeza esta lista de ganadores. La petrolera española ha ganado más del 85% desde que comenzaron las tensiones hace poco más de un año, un 59% desde octubre cuando las amenazas se reavivaron, y un 21,80% desde que estalló el conflicto en Irán. Los analistas explican que esta fortaleza no es accidental. Cuando la tensión geopolítica sube, también lo hace el precio del crudo, y Repsol se beneficia directamente de esos aumentos. Para muchos inversores, la compañía funciona como un refugio en momentos de incertidumbre política. Javier Cabrera, analista de XTB, señala que el mercado valora precisamente esta capacidad de Repsol para navegar los vaivenes de Trump, especialmente si logra mantener o recuperar sus niveles de producción y refinería. Incluso existe la posibilidad de que, si el crudo Brent se mantiene por encima de las previsiones internas de la compañía para 2026, realice pagos de dividendos adicionales, aprovechando lo que Cabrera describe como un año de beneficios extraordinarios impulsado en parte por la propia volatilidad que genera Trump.

Los bancos españoles también han resistido mejor que muchos otros sectores. A pesar de una caída el día anterior a este análisis, acumulan ganancias que van desde el 4,6% hasta el 17% desde que comenzó el conflicto en Irán, y entre el 17% y el 72% desde que Trump comenzó a amenazar a España hace más de un año sobre el gasto en defensa.

Pero quizá más interesante es el comportamiento de las utilities: Enagás, Endesa, Iberdrola y Redeia. Estas compañías ofrecen algo que muchos inversores buscan desesperadamente en tiempos de incertidumbre: estabilidad. Sus negocios están regulados, lo que significa que sus ingresos no dependen de los caprichos de los mercados o de las declaraciones de Trump. Endesa ha subido casi un 34% desde octubre, mientras que Endesa y Enagás han ganado cerca del 10% desde el estallido de la crisis en Irán. Cabrera explica que aunque estas compañías pueden sufrir volatilidad a corto plazo como cualquier otra acción, su estructura defensiva las protege de los movimientos más extremos. Además, se benefician de tendencias más profundas: la electrificación progresiva de la economía y el aumento de la demanda energética impulsado por la inteligencia artificial.

Lo que hace todo esto particularmente interesante es lo que los expertos ya llaman el "TACO trade": Trump Always Chickens Out, Trump siempre se acobarda. La historia de los últimos dieciocho meses sugiere que muchas de las amenazas comerciales de Trump nunca se materializan. Cuando no se concretan, lo que sucede es que los mercados consolidan sus ganancias y continúan subiendo. En junio de 2025 vino la primera amenaza específica sobre defensa. En octubre volvieron las amenazas. En marzo surgió la tensión sobre las bases militares estadounidenses en Rota. Pero el patrón que emerge es que estas crisis tienden a tener poco impacto duradero en los mercados españoles a medio plazo. En cambio, parecen servir para establecer nuevos pisos de precios y crear oportunidades para que ciertos sectores prosperen.

Para los inversores que buscan navegar esta incertidumbre, el mensaje es claro: las compañías que se benefician de la tensión geopolítica o que ofrecen negocios regulados y defensivos son las que mejor posicionadas están para resistir los próximos meses. Repsol seguirá ganando si el petróleo se mantiene elevado. Las utilities seguirán siendo refugios si la volatilidad aumenta. Y si el patrón del TACO trade continúa, ambas categorías podrían ver repuntes adicionales cuando la próxima amenaza de Trump no se materialice.

Es la compañía que puede resistir los vaivenes de Trump porque se beneficia de las alzas del crudo
— Javier Cabrera, analista de XTB, sobre Repsol
Enagás y Redeia aguantan mejor que otros valores porque tienen negocios regulados y no tan dependientes de lo que diga Trump
— Javier Cabrera, analista de XTB
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
Inventor

¿Por qué Repsol prospera precisamente cuando Trump amenaza con aranceles y conflictos comerciales?

Model

Porque Trump amenaza, sube la tensión geopolítica, y cuando sube la tensión, sube el precio del petróleo. Repsol vende petróleo. Es casi mecánico.

Inventor

Pero eso significa que Repsol se beneficia del caos. ¿No es un poco perverso?

Model

Sí, pero así funcionan los mercados. Hay compañías que ganan con la estabilidad y compañías que ganan con la incertidumbre. Repsol es de las segundas. Los inversores lo saben y lo valoran.

Inventor

¿Y las utilities? ¿Por qué resisten mejor que otros sectores?

Model

Porque sus ingresos no dependen de lo que diga Trump. Tienen negocios regulados, contratos de largo plazo, demanda predecible. Cuando todo es caos, la gente busca lo predecible.

Inventor

Mencionas algo llamado TACO trade. ¿Qué es exactamente?

Model

Es un chiste de mercado: Trump Always Chickens Out. Las amenazas de Trump casi nunca se materializan. Entonces el mercado aprende: cuando Trump amenaza, espera un poco, y luego sigue subiendo.

Inventor

¿Entonces los inversores españoles están apostando a que Trump no cumplirá sus amenazas?

Model

No exactamente. Están apostando a que incluso si las amenaza, el mercado ya las ha descontado. Y si no se materializan, hay repunte. Es una apuesta con ventaja.

Inventor

¿Qué pasa si Trump sí cumple esta vez?

Model

Entonces el patrón se rompe. Pero después de dieciocho meses de amenazas que no se concretaron, el mercado está apostando a que no lo hará.

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