El país había entrado en recesión mientras los impuestos subían
La OBR prevé contracción del PIB del 1,4% en 2023 tras crecimiento del 4,2% en 2022, con inflación esperada del 7,4% para el próximo año. El ministro de Economía Jeremy Hunt rebaja el umbral de impuesto sobre la renta del 45% de 150.000 a 125.140 libras e incrementa gravámenes a empresas energéticas.
- Inflación proyectada del 9,1% para 2022, bajando a 7,4% en 2023
- PIB caerá un 1,4% en 2023 tras crecer 4,2% en 2022
- Umbral de impuesto sobre la renta del 45% reducido de 150.000 a 125.140 libras
- Salario mínimo sube un 9,7%
- Impuesto a empresas energéticas sube del 25% al 35% a partir del 1 de enero
El Gobierno británico de Rishi Sunak admite que el Reino Unido está en recesión, con inflación proyectada del 9,1% para 2022. Anuncia aumentos generalizados de impuestos y un incremento del salario mínimo del 9,7% para hacer frente a la crisis económica.
Rishi Sunak llevaba apenas meses en Downing Street cuando la realidad económica del Reino Unido lo golpeó con toda su crudeza. El jueves, su ministro de Economía, Jeremy Hunt, se presentó ante la Cámara de los Comunes con un mensaje que nadie quería escuchar: el país había entrado en recesión. La inflación se situaría en el 9,1% para 2022, y aunque bajaría a 7,4% en 2023, el daño ya estaba hecho. Hunt trazó un panorama sombrío: el PIB crecería un 4,2% en 2022, pero caería un 1,4% al año siguiente antes de recuperarse lentamente con crecimientos del 1,3%, 2,6% y 2,7% en los años posteriores.
Para enfrentar esta tormenta económica, el Gobierno conservador optó por una estrategia de austeridad combinada con ciertos alivios selectivos. Hunt anunció una subida generalizada de impuestos que afectaría a múltiples sectores de la economía. Simultáneamente, el salario mínimo subiría un 9,7%, una medida que buscaba amortiguar el golpe para los trabajadores de menores ingresos mientras se apretaban los tornillos fiscales en otros lugares.
Los detalles de la reforma tributaria revelaban el alcance de los cambios. El umbral a partir del cual se pagaba la banda más alta del impuesto sobre la renta, fijada en el 45%, se redujo de 150.000 libras a 125.140 libras. Esto significaba que más personas entrarían en la categoría de mayores contribuyentes. Además, Hunt congeló el mínimo de ganancias anuales libres de impuestos, una medida que ampliaría la base tributaria en los años venideros al incluir a más contribuyentes en el sistema.
El Gobierno también retomó una política que su predecesora Liz Truss había eliminado: el impuesto a las empresas energéticas por sus beneficios extraordinarios. Hunt anunció que a partir del 1 de enero, ese gravamen subiría del 25% al 35%. Además, las empresas generadoras de electricidad con baja emisión de carbono pagarían un impuesto adicional del 45% sobre sus ganancias extraordinarias. La decisión reflejaba la presión política de una crisis energética que había sido exacerbada por la invasión rusa de Ucrania, y Sunak no dudó en revertir la posición de su antecesora.
Otra medida con implicaciones a largo plazo afectaría a los propietarios de vehículos eléctricos. A partir de abril de 2025, los coches eléctricos dejarían de estar exentos del impuesto de circulación. Hunt justificó la decisión argumentando que para entonces la mitad de los automóviles en circulación en el Reino Unido serían eléctricos, por lo que era necesario modernizar el régimen fiscal para que fuera más equitativo. La medida se implementaría de forma gradual, pero marcaba un giro en la política de incentivos para la transición energética.
Mientras Hunt presentaba estos planes ante el Parlamento, los mercados reaccionaban con escepticismo. La libra esterlina perdía valor frente al dólar estadounidense y el euro, una señal de que los inversores no estaban convencidos de que estas medidas fueran suficientes para estabilizar la economía británica. El anuncio de impuestos más altos y recortes de gasto, presentado bajo la promesa de crear un Reino Unido "más fuerte y más justo", no logró tranquilizar a los mercados financieros internacionales.
Citações Notáveis
Para entonces, la mitad de los coches que circulen en el Reino Unido serán eléctricos, por lo que he decidido acabar con esa exención— Jeremy Hunt, ministro de Economía
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
¿Por qué Sunak decidió subir impuestos justo cuando el país entra en recesión? Parece contraproducente.
Porque la alternativa era no hacer nada, y eso habría sido peor. Con una inflación del 9,1%, el Gobierno necesitaba demostrar que tenía un plan. Los impuestos más altos y los recortes de gasto eran la única forma de restaurar credibilidad en los mercados.
Pero eso significa que la gente común pagará más mientras la economía se contrae. ¿No empeora las cosas?
En teoría, sí. Pero el Gobierno apostó por que la estabilidad macroeconómica era más importante que el alivio inmediato. Subieron el salario mínimo un 9,7% para amortiguar el golpe a los trabajadores de menores ingresos, aunque claramente no es suficiente.
¿Y por qué volver a gravar a las empresas energéticas después de que Truss las eximiera?
Porque Truss estaba sola en esa decisión. La presión política era insostenible. Con la gente pagando facturas de energía astronómicas, eximir a las empresas energéticas de impuestos sobre beneficios extraordinarios era políticamente suicida. Sunak simplemente reconoció la realidad.
¿Qué significa que la libra pierda valor?
Que los inversores internacionales no creen que el plan vaya a funcionar. Una moneda débil hace que las importaciones sean más caras, lo que agrava la inflación. Es un círculo vicioso.