Raskin: Los fundadores estadounidenses rechazarían la política migratoria de Trump

Todos somos inmigrantes ilegales desde la perspectiva de los nativos
Raskin reflexiona sobre la visión de Paine de Estados Unidos como refugio para los perseguidos por libertad.

En el 250 aniversario de la independencia estadounidense, el congresista Jamie Raskin invoca a Thomas Paine para recordar que la nación nació como asilo para los perseguidos por la libertad, no como fortaleza contra ellos. Desde el Capitolio, donde lleva consigo un ejemplar gastado de El sentido común, Raskin argumenta que las políticas migratorias restrictivas de la era Trump traicionan la visión fundacional de un país cuyo excepcionalismo siempre residió en su apertura al mundo. La batalla, advierte, no es solo política sino filosófica: se disputa el significado mismo de quién pertenece a esta nación.

  • Raskin alerta que el movimiento MAGA busca redefinir la ciudadanía en torno a nociones de sangre y tierra, conceptos que la Decimocuarta Enmienda ya rechazó hace más de un siglo.
  • El Tribunal Supremo respaldó esta semana el derecho a la ciudadanía por nacimiento, pero Raskin advierte que esa victoria defensiva no cierra el debate sobre el alma de la nación.
  • Trump amenazó públicamente a Raskin en redes sociales, obligándolo a reforzar su seguridad personal como consecuencia directa de su rol en el segundo juicio político.
  • La iniciativa de Raskin para erigir una estatua de Paine en el National Mall, firmada por Biden, permanece paralizada bajo la actual administración, convirtiendo al propio monumento en campo de batalla simbólico.
  • Frente a la oscuridad del momento, Raskin apuesta por la resiliencia histórica: el excepcionalismo estadounidense no es inmunidad al autoritarismo, sino la lucha perpetua de personas de todo el mundo por perfeccionar su democracia.

Jamie Raskin lleva consigo un ejemplar gastado de El sentido común. Lo sacó a relucir en una conversación sobre Thomas Paine y el significado de la independencia estadounidense en su 250 aniversario. El congresista demócrata de Maryland, abogado constitucionalista y uno de los críticos más visibles de Trump en el Capitolio, vuelve una y otra vez a ese panfleto de 47 páginas. "Lo llevo conmigo a menudo", explicó, "y vuelvo a él con frecuencia en estos días oscuros".

Raskin ganó notoriedad nacional como principal impulsor del segundo juicio político contra Trump tras el asalto al Capitolio del 6 de enero de 2021. Esta semana, Trump escribió en Truth que Raskin "estaría en la cárcel" de no haber sido indultado preventivamente por Biden. Con ese telón de fondo, la conversación sobre un texto del siglo XVIII derivó naturalmente hacia el presente convulso de Washington.

Para Raskin, la relevancia de Paine radica en su visión radical de lo que Estados Unidos debería ser. Paine no solo argumentó por la independencia, sino que propuso destruir la monarquía, el feudalismo y la iglesia establecida, llegando más lejos que Franklin o Jefferson. Y lo hizo como inmigrante recién llegado. En El sentido común escribió que Estados Unidos estaba llamado a convertirse en un asilo para la humanidad: refugio para quienes huían de la represión política, religiosa e intelectual.

Esta visión choca frontalmente con la política migratoria actual. Cuando se le preguntó qué habrían pensado los fundadores, Raskin respondió sin titubeos: "No la habrían entendido". Paine quería que Estados Unidos acogiera a todos los perseguidos del mundo. Y desde la perspectiva de los pueblos originarios, añadió con ironía, todos somos inmigrantes ilegales.

Raskin ve en los esfuerzos actuales un intento de reescribir la historia en términos de sangre y tierra, conceptos que considera desacreditados. El respaldo del Tribunal Supremo a la ciudadanía por nacimiento fue una victoria defensiva, pero advierte que la batalla está lejos de terminar. Cuando se le preguntó si sobrevivirá el experimento estadounidense, respondió con convicción: lo excepcional de Estados Unidos no es su inmunidad al fascismo o al racismo, sino que personas de todo el mundo han venido aquí y siempre han luchado por crear una democracia más fuerte e inclusiva. Esa lucha, insistió, continuará.

Jamie Raskin lleva consigo un ejemplar gastado de El sentido común. Lo sacó a relucir el jueves pasado, en una conversación sobre Thomas Paine y el significado de la independencia estadounidense en su 250 aniversario. El congresista demócrata de Maryland, abogado constitucionalista de profesión y uno de los críticos más visibles de Trump en el Capitolio, ha vuelto una y otra vez a ese panfleto de 47 páginas publicado en enero de 1776. "Lo llevo conmigo a menudo", explicó, "y vuelvo a él con frecuencia en estos días oscuros".

Raskin ganó notoriedad nacional como principal impulsor del segundo juicio político contra Trump, tras el asalto al Capitolio del 6 de enero de 2021. En 2022 presentó una ley para honrar a Paine con una estatua en el National Mall; el presidente Biden la firmó, aunque la iniciativa permanece paralizada bajo la actual administración Trump. Hace tres semanas, Trump escribió en Truth que Raskin "estaría en la cárcel" de no haber sido indultado preventivamente por Biden, junto con otros ocho miembros del comité investigador. Con ese telón de fondo de antagonismo político, la conversación sobre un texto del siglo XVIII derivó naturalmente hacia un análisis del presente convulso de Washington.

Para Raskin, la relevancia de Paine radica en su visión radical de lo que Estados Unidos debería ser. Paine no solo argumentó por la independencia de la corona inglesa, sino que fue más allá: propuso destruir la monarquía, el feudalismo y la iglesia establecida. Incluso los fundadores más revolucionarios, como Benjamin Franklin y Thomas Jefferson, no habían llegado tan lejos en sus imaginaciones políticas. Algunos, como Alexander Hamilton, hablaban de replicar la monarquía en Norteamérica. Fue Paine quien rompió ese límite mental. Y lo hizo, crucialmente, como inmigrante recién llegado. En El sentido común escribió que Estados Unidos estaba llamado a convertirse en un asilo para la humanidad: no un manicomio, sino un lugar de refugio para personas que huían de la represión política, religiosa e intelectual.

Esta visión de Paine choca frontalmente con la política migratoria actual, según Raskin. Cuando se le preguntó qué habrían pensado los fundadores de las restricciones migratorias de Trump, respondió sin titubeos: "No la habrían entendido". Paine quería que Estados Unidos acogiera a todos los que buscaban libertad perseguidos en el mundo entero. Declaró que la causa de Estados Unidos era la causa de la humanidad. Aquella generación comprendía que todos los que llegaban aquí eran inmigrantes. Desde la perspectiva de los pueblos originarios, añadió Raskin con una punta de ironía, todos somos inmigrantes ilegales.

Raskin ve en los esfuerzos actuales un intento de reescribir la historia estadounidense en términos fundamentales. El movimiento MAGA, según él, busca redefinir la ciudadanía en torno a nociones de sangre y tierra, conceptos que considera desacreditados. Esta semana, el Tribunal Supremo respaldó el derecho a la ciudadanía por nacimiento, garantizado por la Decimocuarta Enmienda, lo que Raskin considera una victoria defensiva. Pero advierte que la batalla por el significado de la ciudadanía estadounidense está lejos de terminar.

Sobre su propia seguridad, Raskin fue directo: ser atacado por Trump en redes sociales tiene consecuencias prácticas. Como casi todos los que reciben ataques presidenciales, ha tenido que aumentar su seguridad. Es, dijo, "un recuerdo desagradable" para Trump por su rol en el segundo impeachment. Pero cuando se le preguntó si sobrevivirá el experimento estadounidense, respondió con convicción. Lo excepcional de Estados Unidos no es que sea inmune al fascismo, al racismo o al antisemitismo. Lo que lo hace excepcional es que personas de todo el mundo han venido aquí y siempre han luchado por crear una unión más perfecta, una democracia fuerte e inclusiva. Esa lucha, insistió, continuará.

Los fundadores estadounidenses no habrían entendido la política migratoria restrictiva de Trump, pues Paine concebía a Estados Unidos como refugio para valedores de la libertad perseguidos globalmente
— Jamie Raskin
Lo excepcional de Estados Unidos no es que seamos inmunes al fascismo, al racismo o al antisemitismo, sino que personas de todo el mundo han venido aquí y siempre han luchado por crear una democracia más fuerte e inclusiva
— Jamie Raskin
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
Inventor

¿Por qué Paine sigue siendo tan relevante hoy? ¿No es solo un documento histórico?

Model

Porque Paine no escribía sobre abstracciones. Escribía sobre quiénes somos y qué promesa hicimos. Cuando dice que Estados Unidos es un asilo para los perseguidos, eso no es poesía antigua. Es una pregunta que nos hacemos cada día.

Inventor

Pero los fundadores también tenían esclavos, limitaban el voto a hombres blancos propietarios. ¿Cómo reconcilia eso con su visión idealizada?

Model

No es idealizada. Es precisamente por eso que Paine escribió sobre "una unión más perfecta". No éramos perfectos entonces, no lo somos ahora. Pero la promesa estaba ahí, escrita. Y cada generación ha tenido que luchar para hacerla real.

Inventor

¿Cree realmente que Trump está intentando reescribir quiénes somos como nación?

Model

No lo creo, lo veo. El intento de redefinir la ciudadanía mediante sangre y tierra es exactamente eso: un reescrito. Es decir, "solo ciertos tipos de personas pertenecen aquí". Eso es lo opuesto a lo que Paine imaginó.

Inventor

¿Y si Trump gana de nuevo en noviembre?

Model

Entonces continuaremos la lucha. Eso es lo que hemos hecho siempre. No es pesimismo ni optimismo ingenuo. Es realismo sobre lo que significa ser estadounidense.

Inventor

¿Tiene miedo?

Model

Tengo que aumentar mi seguridad por los ataques presidenciales. Pero el miedo no es el punto. El punto es que hay trabajo que hacer.

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