ahora La Guajira si tiene Presidente
Antes de asumir formalmente el poder, el presidente electo Abelardo De la Espriella eligió La Guajira como primer destino de su gira regional, un gesto que mezcla fe, política y promesa. En Riohacha, entre una catedral y una reunión con el gobernador, trazó el contorno de un gobierno que busca redefinir su relación con las regiones históricamente postergadas. La visita no fue protocolo vacío: fue una declaración de que el centro del país puede, al menos simbólicamente, mirar hacia la periferia.
- La Guajira, una de las regiones más golpeadas económicamente del país, recibe al presidente electo con expectativas cargadas de urgencia y años de promesas incumplidas.
- De la Espriella llegó bajo fuerte seguridad al aeropuerto Almirante Padilla y se dirigió de inmediato a la catedral, marcando el tono espiritual y simbólico de su mandato desde el primer día.
- Los comerciantes de Maicao, agobiados por la contracción económica fronteriza, escucharon un mensaje directo: 'aguanten, que ya cesó la horrible noche'.
- El gobernador Jairo Aguilar Deluque lo invitó a recorrer todo el departamento, y el presidente electo respondió con una frase que sonó a compromiso político: 'ahora La Guajira sí tiene Presidente'.
- La gira se perfila como una estrategia para anclar legitimidad regional antes de la toma de posesión, convirtiendo cada parada en una declaración de intenciones sobre el estilo de gobierno que viene.
Con credencial de la Comisión Nacional Electoral en mano y un despliegue de seguridad notable, el presidente electo Abelardo De la Espriella aterrizó en Riohacha para iniciar su recorrido por las regiones del país. Su primera parada no fue una sede de gobierno ni un salón de reuniones: fue la catedral Nuestra Señora de Los Remedios, donde junto a su esposa Ana Lucía Pineda recibió la bendición del obispo Francisco Antonio Ceballos Escobar y depositó una ofrenda floral ante la patrona de la ciudad, cumpliendo una promesa hecha meses atrás.
El acto religioso abrió paso a una agenda política. De la Espriella se reunió con el gobernador Jairo Aguilar Deluque, quien lo invitó a recorrer el departamento, y el presidente electo respondió con un mensaje que buscaba marcar distancia con el pasado: 'ahora La Guajira sí tiene Presidente'. La frase condensaba una promesa de atención diferenciada para una región que ha sentido durante décadas el peso de la marginalidad en la agenda nacional.
El momento más cargado de la visita llegó con sus palabras dirigidas a los comerciantes de Maicao, municipio fronterizo golpeado por años de dificultades económicas. 'Aguanten, que ya cesó la horrible noche', dijo, prometiendo que la economía sería un pilar central de su gobierno en la región. Cerró con una frase que mezcló promesa y convocatoria: 'Maicao volverá a ser grande en la era del Tigre'. La gira a Riohacha quedó así como algo más que un primer viaje: fue una declaración de cómo el nuevo gobierno pretende relacionarse con la Colombia que ha esperado demasiado.
Con un despliegue de seguridad considerable y rodeado de simpatizantes, el presidente electo Abelardo De la Espriella descendió en el aeropuerto Almirante Padilla de Riohacha y se dirigió directamente a la catedral Nuestra Señora de Los Remedios. Acababa de recibir, horas antes, la credencial de la Comisión Nacional Electoral que lo autoriza a asumir el cargo. El viaje marcaba el inicio formal de su recorrido por las regiones del país, y eligió comenzar en La Guajira con un acto de fe.
En la catedral, De la Espriella y su esposa Ana Lucía Pineda recibieron la bendición del obispo de la Diócesis de Riohacha, monseñor Francisco Antonio Ceballos Escobar. Ambos se arrodillaron ante la imagen de la Virgen de los Remedios, patrona de Riohacha y del departamento, en un momento que el presidente electo aprovechó para dirigirse a los presentes. Luego depositó una ofrenda floral a los pies de la virgen, cumpliendo una promesa que había hecho durante una visita anterior a la ciudad el 2 de febrero.
Más allá del acto religioso, De la Espriella se reunió con Jairo Aguilar Deluque, gobernador de La Guajira, quien lo invitó a recorrer todo el departamento. La respuesta del presidente electo fue directa: "ahora La Guajira si tiene Presidente, ¡firmes por La Guajira!". El mensaje buscaba transmitir que la región tendría ahora una atención presidencial diferente a la que había recibido antes.
La agenda incluyó también un compromiso explícito con los comerciantes de Maicao, el municipio fronterizo que ha enfrentado dificultades económicas significativas. De la Espriella fue enfático en sus promesas de reactivación. "A todos los comerciantes de Maicao, aquí en La Guajira, aguanten que ya cesó la horrible noche", dijo, refiriéndose al período de contracción económica que ha afectado la región. Subrayó que su gobierno haría de la economía un pilar central de su gestión en La Guajira, con el apoyo de Dios y la determinación total de su administración.
El tono de las declaraciones sugería una ruptura simbólica con el pasado reciente. De la Espriella cerró su intervención con una frase que combinaba promesa y convocatoria: "Maicao volverá a ser grande en la era del Tigre. ¡Firme por la patria!". El viaje a Riohacha, entonces, no fue solo un acto de protocolo o campaña tardía, sino una declaración de intenciones sobre cómo el nuevo gobierno planea relacionarse con una región que ha sido históricamente marginal en la agenda nacional.
Notable Quotes
ahora La Guajira si tiene Presidente, ¡firmes por La Guajira!— Abelardo De la Espriella, presidente electo
Maicao volverá a ser grande en la era del Tigre. ¡Firme por la patria!— Abelardo De la Espriella, presidente electo
The Hearth Conversation Another angle on the story
¿Por qué eligió Riohacha como primer destino de su gira regional?
Riohacha es la capital de La Guajira, y La Guajira es una región que ha estado económicamente golpeada. Comenzar aquí, en una catedral, con un acto de fe, es una señal de que esto no es solo política de transición, sino un compromiso.
¿Qué significa que haya cumplido una promesa hecha el 2 de febrero?
Significa que estuvo aquí antes, como candidato, y se arrodilló ante la Virgen de los Remedios. Ahora vuelve como presidente electo para cumplir lo que prometió. Es una forma de decir: mis promesas tienen peso.
El gobernador lo invitó a recorrer el departamento. ¿Eso es inusual?
No es inusual que un gobernador invite al presidente. Lo inusual es la respuesta de De la Espriella: "ahora La Guajira si tiene Presidente". Eso implica que antes no la tenía, que fue abandonada.
¿Qué tan grave es la situación económica de Maicao?
Lo suficientemente grave como para que el presidente electo la mencione en su primer día de gira regional. Maicao es fronterizo, comercial, y ha estado en caída. De la Espriella dice que volverá a ser grande.
¿Qué es "la horrible noche" a la que se refiere?
Es una metáfora para el período de crisis económica que ha vivido La Guajira. Usa la frase como si fuera un período histórico que termina con su llegada al poder.