Todo lo que queda de ellos son nombres empañados en la historia
En un momento de creciente tensión entre Teherán y Washington, el presidente iraní Masoud Pezeshkian eligió dirigirse no al Gobierno de Trump, sino directamente al pueblo estadounidense, cuestionando si la política exterior de su país sirve realmente a sus propios intereses o a los de Israel. La carta, publicada en redes sociales, es un gesto antiguo y moderno a la vez: el intento de una nación presionada de separar a un pueblo de sus gobernantes, apelando a la razón común por encima de las decisiones del poder. En el fondo late una pregunta que trasciende la diplomacia: ¿quién decide realmente las guerras, y en nombre de quién se libran?
- Pezeshkian acusa públicamente a Trump de actuar bajo influencia israelí, poniendo en duda que 'America First' sea algo más que un eslogan vacío.
- La carta esquiva los canales diplomáticos tradicionales y apela directamente a la ciudadanía estadounidense, buscando fracturar el consenso interno sobre la política hacia Irán.
- Irán se presenta como víctima de una narrativa fabricada: según Pezeshkian, la imagen de amenaza iraní es una construcción útil para justificar industrias armamentísticas y dominación geopolítica.
- Israel es señalado como el verdadero beneficiario del conflicto, acusado de usar soldados y dinero estadounidense para sus propios fines mientras desvía la atención de los palestinos.
- Pezeshkian advierte que la confrontación es hoy más costosa e inútil que nunca, pero cierra con una advertencia histórica: Irán ha sobrevivido a todos sus agresores a lo largo de milenios.
El miércoles, el presidente iraní Masoud Pezeshkian publicó en su cuenta de X una carta dirigida al pueblo estadounidense con una acusación de fondo: el Gobierno de Donald Trump no defiende los intereses de su propio país, sino que está siendo influenciado y manipulado por Israel. La pregunta que lanzó fue directa y calculada: ¿sigue siendo 'America First' una prioridad real?
Pezeshkian denunció una campaña de desinformación contra Irán y pidió a los ciudadanos norteamericanos que reflexionaran sobre quién se beneficia verdaderamente de las políticas de su Gobierno. En su argumento, la imagen de Irán como amenaza no es un hecho sino una construcción: si el enemigo no existe, se inventa, para justificar presión militar, sostener la industria armamentística y controlar mercados estratégicos.
Sobre el desarrollo defensivo iraní, el presidente lo presentó como una respuesta lógica a la acumulación de bases y fuerzas militares estadounidenses en las fronteras de su país. Insistió en que el pueblo iraní no guarda enemistad hacia otras naciones, pero fue especialmente duro con Israel, al que acusó de usar cada soldado y cada dólar del contribuyente estadounidense para sus propios intereses, mientras desvía la atención de lo que llamó sus crímenes contra los palestinos.
La carta cerró con una advertencia que mezcla historia y orgullo nacional: la confrontación es hoy más costosa e inútil que nunca, pero Irán ha sobrevivido a lo largo de milenios a todos sus agresores. De ellos, dijo Pezeshkian, solo quedan nombres empañados. Irán, en cambio, perdura.
El presidente iraní Masoud Pezeshkian se dirigió directamente al pueblo estadounidense el miércoles a través de una carta publicada en su cuenta de X, lanzando una acusación que toca el corazón de la política exterior norteamericana: que el Gobierno de Donald Trump no actúa en defensa de los intereses estadounidenses, sino que está siendo influenciado y manipulado por Israel.
En su mensaje, Pezeshkian cuestionó si la promesa de "America First" sigue siendo realmente una prioridad para la administración actual. Denunció lo que describió como una campaña de desinformación contra su país y pidió a los estadounidenses que reflexionaran sobre quién realmente beneficia de las políticas que su Gobierno está implementando. La carta representa un intento directo de apelar por encima de la administración Trump hacia la ciudadanía norteamericana, buscando sembrar dudas sobre las motivaciones detrás de las decisiones de política exterior.
Irán, según Pezeshkian, nunca inició una guerra y en el conflicto actual buscó un acuerdo y cumplió sus compromisos. El presidente iraní negó categóricamente que su país constituya una amenaza, argumentando que la presentación de Irán como peligro es simplemente producto de los intereses políticos y económicos de las potencias, de la necesidad de fabricar un enemigo para justificar presión militar, mantener dominación, sostener la industria armamentística y controlar mercados estratégicos. En su lógica, si una amenaza no existe, se inventa.
Respecto al desarrollo de capacidades defensivas iraníes, Pezeshkian lo justificó como una respuesta legítima a la concentración de fuerzas militares estadounidenses y bases alrededor de las fronteras de Irán. Insistió en que el pueblo iraní no alberga enemistad hacia otras naciones, incluyendo al pueblo estadounidense, Europa o los países vecinos. Sin embargo, fue especialmente crítico con Israel, acusándolo de intentar desviar la atención de lo que llamó sus crímenes contra los palestinos y de usar "hasta el último soldado estadounidense y el último dólar del contribuyente estadounidense para sus intereses ilegítimos".
La carta cuestionó cómo puede servir a los intereses estadounidenses el bombardeo de instalaciones civiles, niños inocentes, farmacéuticas e infraestructuras energéticas vitales en Irán. Pezeshkian argumentó que en la encrucijada actual del mundo, seguir el camino de la confrontación es más costoso e inútil que nunca. Sin embargo, cerró su mensaje con una advertencia histórica: a lo largo de milenios de historia, Irán ha sobrevivido a muchos agresores, y todo lo que queda de ellos son nombres empañados en la historia, mientras Irán perdura resiliente, digno y orgulloso.
Citações Notáveis
¿Es 'America First' realmente una de las prioridades del Gobierno de Estados Unidos hoy?— Masoud Pezeshkian, presidente de Irán
A lo largo de milenios de orgullosa historia, Irán ha sobrevivido a muchos agresores— Masoud Pezeshkian, presidente de Irán
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
¿Por qué Pezeshkian eligió dirigirse directamente al pueblo estadounidense en lugar de a su Gobierno?
Porque sabe que la administración Trump no lo escuchará. Apela a la ciudadanía esperando que cuestionen las decisiones de su propio Gobierno, que duden de si realmente se está sirviendo a los intereses estadounidenses.
¿Cree que esta carta tendrá algún efecto real en la opinión pública estadounidense?
Probablemente no en la escala que Pezeshkian espera. Pero el acto mismo de publicarla es significativo: es un intento de romper el aislamiento diplomático, de insertar la narrativa iraní en el espacio público occidental.
¿Qué hay detrás de la insistencia en que Irán nunca inició una guerra?
Es una afirmación sobre legitimidad. Si Irán es el agresor, entonces sus acciones defensivas parecen ofensivas. Si es el agredido, entonces todo lo que hace es justificado. Es una batalla por quién cuenta la historia.
¿Por qué menciona específicamente a Israel y no solo a Estados Unidos?
Porque para Pezeshkian, Israel es el verdadero motor de la política estadounidense en la región. Culpar a Trump solo sería incompleto; necesita señalar quién está tirando de los hilos.
¿Qué significa esa advertencia final sobre milenios de historia?
Es una amenaza velada. Dice: ustedes pueden venir, pero nosotros seguiremos aquí cuando se vayan. Es la voz de una civilización antigua que ha visto imperios colapsar.