Petróleo cae tras acuerdo en Medio Oriente, pero rebaja tardará en llegar a grifos peruanos

Los combustibles que hoy se venden fueron comprados semanas atrás
Explicación de por qué la caída internacional del petróleo no se refleja inmediatamente en los precios de los grifos peruanos.

Cuando los mercados internacionales respiran tras un acuerdo de paz, el alivio no llega de inmediato a quienes llenan el tanque en Lima o Arequipa. La reapertura del Estrecho de Ormuz empujó el Brent y el WTI a sus niveles más bajos en tres meses, pero Perú —que importa más del 70% de sus combustibles— sigue atado a inventarios comprados semanas atrás a precios de conflicto. Entre la cotización en Londres y el surtidor de barrio existe una cadena larga e implacable, y el país la recorre siempre con retraso.

  • El Brent cayó a cerca de 78 dólares por barril y el WTI a 76, un desplome desde los más de 110 dólares que marcaban semanas atrás cuando el Estrecho de Ormuz permanecía cerrado.
  • Perú produce menos de 40,000 barriles diarios pero consume 300,000, lo que lo deja completamente expuesto a cada sacudida del mercado internacional sin capacidad de amortiguar el golpe desde adentro.
  • Los combustibles que hoy se venden en los grifos fueron comprados a precios de crisis; hasta que esos inventarios se agoten, la caída internacional no se verá en el surtidor.
  • El Fondo de Estabilización de Precios, diseñado para suavizar exactamente este tipo de turbulencia, acumula una deuda de 900 millones de soles desde 2023 y necesita reposición urgente para volver a operar.
  • Especialistas advierten que la normalización completa podría tardar meses, pues algunas instalaciones productoras sufrieron daños durante el conflicto y su reparación puede extenderse hasta un año.

El petróleo cedió terreno esta semana después de meses de tensión. Un acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán reabrió el Estrecho de Ormuz —por donde fluye aproximadamente una quinta parte del petróleo comercializado por mar— y el Brent cayó hasta rondar los 78 dólares por barril, mientras el WTI se ubicó cerca de los 76. Apenas semanas atrás, ambos índices superaban los 110 dólares.

Sin embargo, en los grifos peruanos el alivio no es inmediato. María Julia Aybar, vocera de Hidrocarburos de la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía, explicó que aunque el acuerdo permitirá que regrese al mercado la producción bloqueada durante el conflicto, la normalización completa tardará: algunas instalaciones sufrieron daños que pueden tomar hasta un año en repararse, por lo que es poco probable que el petróleo regrese rápidamente a los 60 o 70 dólares previos a la crisis.

Perú no compra petróleo directamente a Irán, pero su exposición al mercado internacional es total. El país demanda alrededor de 300,000 barriles diarios y produce menos de 40,000, lo que significa que más del 70% de sus combustibles proviene del extranjero. La cotización internacional es apenas el primer eslabón: a ella se suman transporte, refinación, distribución interna e impuestos antes de que el precio llegue al conductor.

El desfase entre mercados y surtidores tiene una explicación concreta: los combustibles que hoy se venden fueron comprados semanas atrás, cuando los precios eran más altos. Importadores y refinerías operan con contratos adelantados e inventarios que se reponen gradualmente. Mientras esos stocks caros no se agoten, la caída internacional no se refleja en el precio local —una situación que corresponde vigilar al Osinergmin.

Aybar señaló que existe una medida más inmediata que esperar: reactivar el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles, un mecanismo diseñado para amortiguar exactamente este tipo de fluctuaciones. El fondo acumula una deuda de 900 millones de soles desde 2023 con productores e importadores y necesita reposición urgente. La especialista consideró que el próximo gobierno debería además rediseñarlo para evitar subsidios generalizados y concentrar el apoyo en quienes realmente lo necesitan. Mientras tanto, los conductores peruanos seguirán esperando a que la cadena de suministro refleje la caída que ya ocurrió en los mercados internacionales.

El petróleo comenzó a ceder terreno esta semana tras meses de tensión que lo mantenían artificialmente elevado. Un acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán abrió nuevamente el Estrecho de Ormuz, la ruta por la cual fluye aproximadamente una quinta parte de todo el petróleo que se comercializa por mar. El Brent cayó hasta rondar los 78 dólares por barril, mientras que el WTI se ubicó cerca de los 76, sus cotizaciones más bajas en tres meses. Apenas semanas atrás, ambos índices superaban los 110 dólares, impulsados por el cierre de ese paso estratégico en Medio Oriente.

Pero en Perú, donde la gasolina y el diésel siguen siendo caros en los grifos, la noticia de la caída internacional no se traduce en alivio inmediato. María Julia Aybar, vocera de Hidrocarburos de la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía, explicó que aunque el acuerdo permitirá que regrese al mercado la producción que estuvo bloqueada durante el conflicto, la normalización completa de los precios tardará. Algunas instalaciones de países productores sufrieron daños durante la crisis y su reparación puede tomar hasta un año. Por eso, es poco probable que el petróleo retorne rápidamente a los niveles previos al conflicto, cuando oscilaba entre 60 y 70 dólares por barril.

Perú no compra petróleo directamente a Irán, pero la economía local está completamente expuesta a las variaciones del mercado internacional. Más del 70 por ciento de los combustibles que consume el país proviene del extranjero. El Ministerio de Energía y Minas reporta que Perú demanda alrededor de 300,000 barriles diarios de combustibles, pero produce menos de 40,000. Esa brecha enorme significa que el precio internacional es el primer eslabón de una cadena que determina finalmente cuánto paga cada conductor en el surtidor.

La mecánica es simple pero implacable. La cotización internacional fija el precio base, al cual se suma el transporte desde el país productor. Luego vienen otros costos: refinación, transporte interno, comercialización hasta los grifos, impuestos. Cuando el petróleo sube o baja en Nueva York o Londres, ese movimiento se propaga a través de toda la cadena hasta el consumidor peruano. Pero hay un desfase crucial que explica por qué los precios en los surtidores no caen al mismo ritmo que las cotizaciones internacionales.

Los combustibles que hoy se venden en Perú fueron comprados semanas atrás, cuando los precios internacionales eran más altos. Los importadores y refinerías operan con contratos de compra adelantados y mantienen inventarios que deben reponerse gradualmente. Si una refinería compró 100,000 barriles y los consume en una semana, puede reabastecerse al nuevo precio más bajo la siguiente semana. Pero si compró 200,000 barriles, deberá esperar dos semanas. El problema se agudiza cuando el inventario ya se repuso a precios menores pero los grifos siguen vendiendo al precio anterior más alto, una situación que corresponde supervisar al Osinergmin.

Aybar señaló que a largo plazo, Perú necesita aumentar su producción petrolera doméstica. Pero existe una medida más inmediata: revisar el funcionamiento del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles, un mecanismo diseñado precisamente para amortiguar las fluctuaciones internacionales. El fondo dejó de funcionar adecuadamente porque acumuló una deuda de 900 millones de soles desde 2023 con productores e importadores. Para que vuelva a operar, requiere reposición urgente con una banda de precios que no traslade el costo completo al mercado local y que compense a quienes importan y producen combustibles.

La especialista consideró que el próximo gobierno debería revisar el diseño del fondo para evitar subsidios generalizados y dirigir los recursos hacia los consumidores que realmente necesitan apoyo. Mientras tanto, los conductores peruanos seguirán esperando a que los inventarios caros se agoten y que la cadena de suministro finalmente refleje la caída que ya ocurrió en los mercados internacionales.

La cotización internacional es la que va a fijar tu primera pauta: el precio de producción del país de origen más el transporte
— María Julia Aybar, vocera de Hidrocarburos de la SNMPE
Normalmente se importa el combustible con contratos de semanas previas, con lo cual estás trayendo un producto a un precio distinto, el anterior
— María Julia Aybar, vocera de Hidrocarburos de la SNMPE
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
Inventor

¿Por qué el petróleo cae en el mundo pero no en los grifos peruanos?

Model

Porque los combustibles que se venden hoy fueron comprados hace semanas, cuando el petróleo costaba más. Es como si el grifo estuviera vendiendo gasolina del pasado.

Inventor

¿Y cuánto tiempo tarda en llegar la baja?

Model

Depende de cuánto combustible tenga almacenado cada refinería. Si compró poco, una semana. Si compró mucho, dos o tres semanas. No hay un plazo fijo.

Inventor

Perú produce petróleo, ¿por qué importa tanto?

Model

Produce menos de 40,000 barriles diarios pero consume 300,000. Es una brecha enorme. Además, lo que produce no es suficiente ni del tipo que necesita el mercado.

Inventor

¿Qué es ese Fondo de Estabilización que mencionó?

Model

Un mecanismo para amortiguar los saltos de precio internacionales. Pero dejó de funcionar porque acumuló 900 millones de soles en deuda. Sin dinero, no puede hacer su trabajo.

Inventor

¿Entonces los peruanos están atrapados?

Model

Por ahora sí. A corto plazo, necesitan reparar ese fondo. A largo plazo, aumentar la producción propia. Pero ambas cosas toman tiempo.

Quer a matéria completa? Leia o original em gestion.pe ↗
Fale Conosco FAQ