Precio de la luz sube 93% este martes 14 de abril tras cierre del Estrecho de Ormuz

Precios negativos significan que productores pagan para que se consuma
Entre las 12:00 y 14:00 horas, la sobreoferta de energía solar genera un escenario inusual en el mercado mayorista.

En un martes marcado por la tensión geopolítica en el Estrecho de Ormuz, el mercado eléctrico ibérico refleja en sus precios la fragilidad de las cadenas energéticas globales: el coste medio de la luz alcanza los 45,97 euros por megavatio hora el 14 de abril, con un incremento superior al 93% que recuerda cuán expuestas están las economías domésticas a los sobresaltos del orden internacional. Sin embargo, en medio de esa volatilidad, el propio mercado ofrece una paradoja: entre las doce y las dos del mediodía, los precios se vuelven negativos, invitando al consumidor a convertir la crisis en oportunidad.

  • El cierre del Estrecho de Ormuz dispara el precio de la electricidad más de un 93%, golpeando directamente el bolsillo de millones de hogares españoles.
  • La jornada arranca con tarifas elevadas —65,48 €/MWh a medianoche— y escala hasta 94,41 €/MWh entre las 7:00 y las 8:00, penalizando a quienes usan electrodomésticos en horario matinal.
  • El mediodía trae una anomalía del mercado: precios negativos de -0,60 €/MWh entre las 12:00 y las 14:00, señal de sobreoferta solar que convierte esas horas en una ventana de ahorro real.
  • Al caer la tarde, la electricidad vuelve a encarecerse con fuerza, alcanzando su pico máximo de 114,81 €/MWh entre las 21:00 y las 22:00, casi el triple que en las horas más baratas.
  • Expertos y operadores recomiendan desplazar el uso de lavadoras, secadoras y hornos hacia la franja de las 10:00 a las 18:00 para traducir la volatilidad del mercado en un ahorro mensurable en la factura.

El martes 14 de abril, el precio medio de la electricidad en España se sitúa en 45,97 euros por megavatio hora según el Operador del Mercado Ibérico de la Energía, un incremento superior al 93% que tiene su origen en el cierre del Estrecho de Ormuz y sus consecuencias sobre los mercados energéticos globales. Pero el promedio diario oculta una realidad mucho más accidentada: los precios oscilan de forma dramática a lo largo de las horas, y conocer ese mapa es la diferencia entre pagar de más o aprovechar el sistema.

La jornada comienza con tarifas elevadas. Desde medianoche hasta la una de la madrugada el precio ronda los 65,48 €/MWh, desciende levemente hasta las seis de la mañana y vuelve a dispararse con la llegada del día: entre las siete y las ocho de la mañana alcanza los 94,41 €/MWh, haciendo que encender el horno o la secadora en ese tramo tenga un coste significativo.

El alivio llega a media mañana. Desde las diez hasta las seis de la tarde se extiende el llamado valle del día, y su momento más llamativo ocurre entre las doce y las dos del mediodía, cuando el precio cae a -0,60 €/MWh. Los precios negativos indican que los productores están dispuestos a pagar para que se consuma electricidad, una consecuencia directa de la sobreoferta generada por la energía solar en horas de máxima radiación.

Cuando cae la tarde, la tregua termina. A partir de las seis, los precios escalan de nuevo hasta alcanzar su pico máximo entre las nueve y las diez de la noche: 114,81 €/MWh, casi el triple que en las horas del mediodía. Aunque estos valores corresponden al mercado mayorista y la factura final incorpora peajes e impuestos adicionales, la brecha entre las horas más caras y las más baratas es tan amplia que reorganizar el uso de los grandes electrodomésticos hacia el mediodía puede traducirse en un ahorro real y visible al final del mes.

El martes 14 de abril, el precio medio de la electricidad alcanzará 45,97 euros por megavatio hora según el Operador del Mercado Ibérico de la Energía. Aunque esta cifra representa el promedio del día, la realidad es más compleja: los precios fluctúan dramáticamente según la hora, y entender esas oscilaciones es la clave para reducir lo que se paga al final del mes.

La jornada comienza cara. Desde las 0:00 hasta la 1:00 de la madrugada, el precio se sitúa en 65,48 euros por megavatio hora. Luego desciende ligeramente entre la 1:00 y las 6:00 horas, estabilizándose alrededor de 60,55 euros por megavatio hora. Pero esta tregua es breve. A partir de las 6:00 de la mañana, los precios repuntan con fuerza. Entre las 7:00 y las 8:00 horas, alcanza 94,41 euros por megavatio hora, una cifra que hace que encender el horno o la secadora en esas horas tenga un costo significativo.

El alivio llega a media mañana. A partir de las 10:00 horas comienza lo que los operadores del mercado llaman el valle del día, un período de precios mínimos que se extiende hasta las 18:00 horas. Lo más notable ocurre entre las 12:00 y las 14:00 horas, cuando el precio cae a -0,60 euros por megavatio hora. Precios negativos significan que, en esas horas, los productores de energía están dispuestos a pagar para que se consuma electricidad, una situación que refleja una sobreoferta en el mercado, probablemente por la generación solar en horas de máxima radiación.

Pero cuando cae la tarde, los precios vuelven a subir con intensidad. A partir de las 18:00 horas, la electricidad se encarece nuevamente, superando incluso los niveles de la madrugada y la mañana. El pico máximo del día se produce entre las 21:00 y las 22:00 horas, cuando el precio alcanza 114,81 euros por megavatio hora. En ese momento, usar cualquier electrodoméstico de alto consumo tiene un costo casi tres veces superior al de las horas del mediodía.

Es importante aclarar que estos precios corresponden al mercado mayorista de electricidad, determinado por subastas diarias en función de las distintas fuentes de generación. El importe final que aparece en la factura incluye además peajes, cargos e impuestos. Aun así, la diferencia entre las horas más caras y las más baratas es tan amplia que planificar el uso de electrodomésticos puede representar un ahorro real y mensurable. Quien pueda desplazar el uso de la secadora, el horno o la lavadora hacia el mediodía, en lugar de hacerlo por la noche, verá reflejado ese cambio en su próxima factura.

No supone el mismo coste utilizar electrodomésticos como el horno o la secadora en las horas más caras que hacerlo cuando el mercado sitúa el precio en sus niveles más bajos
— Operador del Mercado Ibérico de la Energía (OMIE)
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
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¿Por qué hay tanta diferencia entre las 12:00 y las 22:00 horas si es el mismo día?

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Tiene que ver con cómo se genera la electricidad. Al mediodía, los paneles solares están en su máxima producción, hay mucha oferta y pocos compradores, así que el precio cae. Por la noche, la demanda sube porque la gente llega a casa, enciende luces, cocina, y la oferta es menor.

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¿Eso significa que los precios negativos son reales? ¿Alguien recibe dinero por usar electricidad?

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En el mercado mayorista, sí. Los productores pagan para que se consuma esa energía porque no pueden almacenarla fácilmente. Pero el consumidor doméstico no ve ese precio negativo directamente en su factura, porque hay capas de peajes e impuestos encima.

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¿Cuál es la estrategia más simple para ahorrar?

Model

Concentrar los electrodomésticos de alto consumo entre las 10:00 y las 18:00 horas, especialmente entre las 12:00 y las 14:00. Evitar usarlos entre las 21:00 y las 22:00, que es cuando más caro está.

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¿Esto es algo nuevo o ha sido siempre así?

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La volatilidad existe desde hace años, pero se ha acentuado con la energía renovable. Cuando hay mucho sol, los precios bajan. Cuando no hay, suben. El cierre del Estrecho de Ormuz ha intensificado estas fluctuaciones porque afecta a los precios del gas y el petróleo, que a su vez impactan en la generación eléctrica.

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¿Qué pasa si no puedo cambiar mis hábitos?

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Entonces pagas lo que pagas. Pero si tienes flexibilidad, aunque sea con una o dos cargas de lavadora al día, el ahorro acumulado es notable.

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