Precio de la luz hoy martes 10 de marzo: consejos para ahorrar en tu factura

Un televisor en standby consume como una computadora funcionando
Desconectar completamente los aparatos es más eficiente que dejarlos en modo de espera.

En los hogares españoles, la factura eléctrica crece silenciosamente mientras los electrodomésticos cumplen su función sin que nadie repare en los hábitos que la inflan. Cada aparato conectado —la nevera que nunca duerme, el televisor que descansa en falso— es una pequeña decisión que, sumada a miles de otras, define cuánto pagamos por vivir. La sabiduría práctica que aquí se ofrece no exige sacrificio, sino atención: conocer el consumo es el primer paso para gobernarlo.

  • Miles de hogares españoles pagan más de lo necesario cada mes sin saber que el origen del gasto está en hábitos cotidianos casi invisibles.
  • El modo standby del televisor y los electrodomésticos olvidados enchufados drenan energía de forma silenciosa, equivaliendo en algunos casos al consumo de un ordenador en pleno funcionamiento.
  • Ajustes simples —el termostato de la nevera entre 4 y 6°C, el lavavajillas en programa económico, la lavadora en agua fría— pueden reducir el gasto hasta un 20% en cada aparato.
  • El horno y los electrodomésticos que generan calor concentran un consumo desproporcionado; apagarlos antes de tiempo y aprovechar el calor residual es una estrategia que pocos aplican.
  • La clave está en desconectar completamente lo que no se usa: la energía que no se consume es la única que no se paga.

La factura de la luz parece inevitable, pero cada electrodoméstico del hogar cuenta una historia distinta sobre cómo se gasta la energía. En un día cualquiera de marzo de 2026, miles de hogares españoles pagan más de lo necesario simplemente por desconocer dónde reside el verdadero consumo.

La nevera, conectada las veinticuatro horas, es uno de los mayores consumidores. Mantener su termostato entre cuatro y seis grados, no dejar la puerta abierta más de lo necesario y alejarla de fuentes de calor como el horno o el sol directo son medidas pequeñas que se notan al final del mes. El lavavajillas, por su parte, puede reducir su consumo hasta un veinte por ciento si se usa el programa económico a cincuenta grados en lugar de sesenta, y siempre con la carga completa, ya que el programa de media carga ahorra menos de lo que se cree.

La lavadora y la secadora funcionan mejor con el programa más frío posible y el centrifugado más rápido. Si después se plancha, conviene sacar la ropa antes de que termine el secado y dejar que el aire haga el resto. Son ajustes que, repetidos semana tras semana, generan ahorros reales.

La televisión merece atención especial: los españoles pasan más de tres horas y media diarias frente a la pantalla, lo que representa el doce por ciento del consumo eléctrico del hogar. El error más común es dejarla en standby, creyendo que así se ahorra, cuando en realidad puede consumir tanta energía como un ordenador en pleno funcionamiento. Desconectarla del todo es la única solución eficaz.

El horno, responsable del cinco por ciento del gasto doméstico, no necesita precalentarse si la cocción dura más de una hora, y puede apagarse antes de tiempo para aprovechar el calor residual. Los pequeños electrodomésticos que generan calor —planchas, secadores, robots de cocina— también suman de forma importante. El principio es siempre el mismo: la energía que no se usa es la que no se paga.

La factura de la luz es uno de esos gastos del hogar que parece inevitable, pero la realidad es que cada electrodoméstico que enchufamos cuenta una historia diferente sobre cómo gastamos energía. Martes 10 de marzo de 2026: un día cualquiera en el que, sin saberlo, miles de hogares españoles están pagando más de lo necesario simplemente por no conocer dónde reside el verdadero consumo.

Comencemos por la nevera, ese aparato que nunca descansa. Está conectado veinticuatro horas al día, siete días a la semana, y por eso es uno de los mayores consumidores de energía en cualquier casa. Pero aquí está la buena noticia: se puede ahorrar dinero sin sacrificar la función. El termostato debe estar entre cuatro y seis grados centígrados. La puerta no debe permanecer abierta más tiempo del necesario. Y la ubicación importa: lejos del horno, lejos de un radiador, lejos de una ventana donde entre el sol directo. Estos detalles, aparentemente menores, suman cuando llega la factura.

El lavavajillas es otro campo donde los números hablan claro. Según la Organización de Consumidores y Usuarios, cambiar a un programa económico que funcione a cincuenta grados en lugar de sesenta puede reducir el consumo hasta un veinte por ciento. El programa de lavado intenso debe reservarse solo para cuando la vajilla esté realmente sucia. Hay un mito que conviene desmentir: el programa de media carga no ahorra tanta energía como se cree. Lo mejor es esperar a que el lavavajillas esté completamente lleno antes de ponerlo en marcha.

La lavadora y la secadora responden bien a la frialdad. Usar el programa más frío posible y el centrifugado más rápido reduce significativamente el gasto. Si después viene el planchado, conviene terminar el secado antes de tiempo y dejar que la ropa termine de secar al aire. Son ajustes pequeños que, multiplicados por semanas y meses, generan ahorros reales.

La televisión merece atención especial porque representa un hábito casi invisible. Los españoles pasan en promedio más de tres horas y media diarias frente a la pantalla, lo que supone un consumo energético del doce por ciento del total del hogar. El error común es dejarla en modo standby, pensando que así se ahorra. No es verdad. Un televisor en standby puede consumir tanta energía como una computadora funcionando a pleno rendimiento. La solución es desconectarla completamente cuando no se está usando.

El horno es un gran consumidor de energía, responsable del cinco punto uno por ciento del gasto eléctrico doméstico. Genera calor a temperaturas muy altas en períodos breves, lo que tiene un costo. No es necesario precalentarlo si la cocción va a durar más de una hora. La puerta no debe abrirse constantemente para revisar la comida. Y una práctica inteligente es apagarlo antes de que termine el tiempo de cocción y aprovechar el calor residual que queda dentro.

Los pequeños electrodomésticos completan el cuadro. Los que baten o trocean tienen potencias bajas, pero los que generan calor—un robot de cocina, una plancha, un secador de pelo—tienen potencias mayores y producen consumos importantes. Desconectarlos cuando no se usan es tan importante como con cualquier otro aparato. El patrón es claro: la energía que no se usa es la que no se paga.

El lavavajillas en programa económico puede ahorrar hasta un veinte por ciento si se utiliza a cincuenta grados en lugar de sesenta
— Organización de Consumidores y Usuarios (OCU)
El horno es un gran consumidor de energía que genera calor a altas temperaturas en un período muy breve de tiempo
— Análisis de consumo doméstico
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
Inventor

¿Por qué la nevera consume tanto si solo está ahí, sin hacer nada aparente?

Model

Porque está trabajando constantemente para mantener esa temperatura baja. Cada vez que abre la puerta, entra aire caliente y el compresor tiene que trabajar más para enfriarlo de nuevo. Es un esfuerzo continuo.

Inventor

Entonces, ¿el programa económico del lavavajillas realmente ahorra un veinte por ciento?

Model

Sí, pero no es magia. Es agua más fría y menos tiempo de calentamiento. Cuando reduces de sesenta a cincuenta grados, reduces significativamente la energía que se necesita para calentar el agua.

Inventor

Me sorprende que el programa de media carga no ahorre energía.

Model

Parece lógico, pero el lavavajillas consume mucha energía en el ciclo en sí, no solo en calentar agua. Esperar a llenarlo completamente distribuye ese gasto entre más platos.

Inventor

¿Y la televisión en standby consume realmente como una computadora encendida?

Model

Así es. Muchas personas no lo creen hasta que ven la factura. El standby no es apagado; es un estado de bajo consumo que sigue siendo consumo.

Inventor

¿Cuál es el electrodoméstico más fácil de optimizar?

Model

Probablemente el horno. Solo necesitas recordar no precalentarlo innecesariamente y apagarlo antes de tiempo. Son cambios de hábito, no de tecnología.

Inventor

¿Hay algo que la mayoría de la gente no sabe sobre el consumo eléctrico?

Model

Que la ubicación de los aparatos importa. Una nevera junto a un radiador trabaja mucho más duro. Eso no aparece en ningún manual, pero es real.

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