Los planetas enanos no limpian sus órbitas de escombros espaciales
Plutón fue reclasificado como planeta enano en 2006, pero no está solo: existen cuatro cuerpos celestes más con esta clasificación oficial. Ceres orbita en el cinturón de asteroides, mientras que Plutón, Haumea, Makemake y Eris se encuentran en el Cinturón de Kuiper, región helada más allá de Neptuno.
- Cinco planetas enanos reconocidos oficialmente: Ceres, Plutón, Haumea, Makemake y Eris
- Plutón fue reclasificado como planeta enano el 26 de agosto de 2006
- Eris fue descubierto el 5 de enero de 2005 por Mike Brown, Chad Trujillo y David Rabinowitz
- Haumea posee anillos, descubiertos en 2017, siendo el primer objeto del Cinturón de Kuiper con esta característica
- La misión New Horizons de la NASA exploró Plutón en 2015; la misión Dawn visitó Ceres en 2015
La Unión Astronómica Internacional reconoce oficialmente cinco planetas enanos en el sistema solar: Ceres, Plutón, Haumea, Makemake y Eris. La diferencia clave con los planetas es su incapacidad para limpiar sus órbitas de escombros espaciales.
Hace veinte años, la mayoría de nosotros aprendimos que el sistema solar tenía nueve planetas. Plutón era el último, el más lejano, el más pequeño. Luego, en 2006, todo cambió. La Unión Astronómica Internacional redefinió qué es un planeta, y de repente Plutón dejó de serlo. No porque se moviera, no porque desapareciera. Simplemente porque no cumplía con una característica fundamental: la capacidad de limpiar su órbita de otros objetos. Los planetas verdaderos barren el espacio a su alrededor, eliminando escombros y asteroides. Los planetas enanos no lo hacen. Y resulta que Plutón no está solo en esta categoría.
La Unión Astronómica Internacional reconoce oficialmente cinco planetas enanos en nuestro sistema solar. El primero es Ceres, un cuerpo celeste que orbita en el cinturón de asteroides entre Marte y Júpiter. Giuseppe Piazzi lo descubrió en 1801, y durante más de dos siglos fue clasificado simplemente como asteroide. Pero sus dimensiones significativas y sus características distintivas lo diferenciaban de sus vecinos rocosos. En 2006, cuando la comunidad científica internacional reorganizó su clasificación de cuerpos celestes, Ceres ascendió a planeta enano. La misión Dawn de la NASA llegó a Ceres en 2015, convirtiéndolo en el primer planeta enano en recibir una visita de una nave espacial. La sonda había sido lanzada el 27 de septiembre de 2007, iniciando un viaje que revolucionaría lo que sabemos sobre estos mundos distantes.
Pluton, el antiguo noveno planeta, continúa capturando la imaginación de los científicos. Ubicado en el Cinturón de Kuiper, esa región helada más allá de Neptuno, Plutón fue explorado de cerca por primera vez en 2015 cuando la nave New Horizons de la NASA realizó su histórico sobrevuelo. Lo que hace a Plutón particularmente fascinante es su sistema de lunas. Su luna más grande, Caronte, tiene aproximadamente la mitad del tamaño de Plutón, lo que la convierte en la luna más grande en relación con su planeta madre en todo el sistema solar. Además de Caronte, Plutón posee cuatro lunas más pequeñas: Styx, Nix, Kerberos e Hydra. Este sistema único de satélites lo distingue de otros cuerpos celestes.
Más allá, a 6.500 millones de kilómetros del Sol, gira Haumea, un planeta enano que desafía la comprensión convencional de cómo deberían verse estos objetos. Completa una rotación cada cuatro horas, lo que lo convierte en uno de los objetos grandes de rotación más rápida del sistema solar. Esta velocidad extrema distorsiona su forma, transformándolo en un objeto ovalado que se asemeja a un balón de fútbol americano, con un diámetro ecuatorial de aproximadamente 1.740 kilómetros. El descubrimiento de Haumea generó controversia. Dos equipos reclamaron el crédito, citando observaciones de 2003 y 2004. La Unión Astronómica Internacional ubicó el lugar del descubrimiento en el Observatorio de Sierra Nevada en España el 7 de marzo de 2003, aunque no designó un descubridor oficial. El planeta enano lleva el nombre de la diosa hawaiana de la fertilidad, y sus dos lunas, descubiertas en 2005, se denominan Hi'iaka y Namaka. En 2017, los científicos anunciaron un descubrimiento sorprendente: Haumea es el primer objeto conocido del Cinturón de Kuiper que posee anillos.
Makemake fue descubierto en marzo de 2005 en el Cinturón de Kuiper. Con un radio aproximado de 715 kilómetros, es un noveno del radio de la Tierra. Se encuentra a una distancia promedio de 6.800 millones de kilómetros del Sol, lo que significa que la luz solar tarda 6 horas y 20 minutos en viajar desde el Sol hasta su superficie. El Telescopio Espacial Hubble detectó una pequeña luna oscura orbitando Makemake en 2016, apodada MK 2, que es más de 1.300 veces más tenue que el planeta enano. La superficie de Makemake presenta un color marrón rojizo, similar al de Plutón, y los científicos han detectado metano y etano congelados en su superficie. Completa una órbita alrededor del Sol en 305 años terrestres, mientras que su rotación tarda 22 horas y media, haciendo que la duración de su día sea similar a la de la Tierra y Marte.
Finalmente, Eris representa el objeto más distante de esta categoría. Fue descubierto el 5 de enero de 2005 por Mike Brown, profesor de astronomía planetaria en el Instituto de Tecnología de California; Chad Trujillo del Observatorio Gemini; y David Rabinowitz de la Universidad de Yale. Se encuentra a una distancia promedio de 10 mil millones de kilómetros del Sol, aproximadamente 68 unidades astronómicas, lo que lo convierte en uno de los objetos más distantes conocidos. La luz solar tarda más de nueve horas en viajar desde el Sol hasta la superficie de Eris. El planeta enano tiene un diámetro ecuatorial de aproximadamente 2.400 kilómetros, similar al tamaño de Plutón, y completa una órbita alrededor del Sol cada 557 años terrestres. Sus temperaturas superficiales varían entre -217 y -243 grados Celsius. El descubrimiento de Eris desencadenó el debate científico que llevó a la Unión Astronómica Internacional a redefinir qué constituye un planeta. El 26 de agosto de 2006, la organización votó para reclasificar a Plutón como planeta enano, reduciendo el número de planetas del sistema solar a ocho. Eris fue nombrado en honor a la diosa griega de la discordia, y su luna fue nombrada Disnomia, la diosa demonio del desorden e hija de Eris.
Citações Notáveis
La diferencia fundamental entre planetas y planetas enanos no radica en su tamaño o forma, sino en su capacidad para limpiar su órbita de otros objetos— Unión Astronómica Internacional
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
¿Por qué fue tan importante redefinir qué es un planeta en 2006?
Porque el descubrimiento de Eris cambió todo. Los astrónomos encontraron un objeto tan lejano y tan grande que no encajaba en las categorías existentes. Si Eris era un planeta, entonces también lo deberían ser docenas de otros cuerpos similares. Así que tuvieron que establecer un criterio claro.
¿Y ese criterio fue la capacidad de limpiar la órbita?
Exactamente. Un planeta verdadero debe haber despejado su órbita de otros escombros. Los planetas enanos no lo hacen. Viven rodeados de otros objetos. Es una diferencia fundamental que va más allá del tamaño.
Plutón debe haber sido un golpe emocional para mucha gente.
Lo fue. Generaciones crecieron aprendiendo que Plutón era el noveno planeta. Pero científicamente, la decisión fue correcta. Plutón simplemente no cumple con la definición. Y ahora sabemos que no está solo, que hay otros cuatro cuerpos como él.
¿Qué nos han enseñado las misiones espaciales sobre estos mundos?
Que son lugares extraordinarios. Haumea gira tan rápido que se deforma como un balón de fútbol. Tiene anillos. Plutón tiene un sistema de lunas fascinante. Cada uno de estos cuerpos cuenta una historia diferente sobre cómo se formó el sistema solar.
¿Hay algo que aún no sabemos sobre ellos?
Mucho. Solo hemos visitado de cerca a Ceres y Plutón. Los otros tres siguen siendo mayormente misterios. Cada descubrimiento que hacemos desde telescopios espaciales nos sorprende. Estos mundos distantes aún tienen secretos que guardar.