Aquí no hay estrellas, todos somos iguales, solo buscamos gente que sume
Jirón del Humor logró 6,2 puntos de rating en su última transmisión, superando la semana anterior y consolidándose como competencia en la televisión peruana. Pato Ovalle subraya que el equipo mantiene unidad a pesar de críticas, con énfasis en que no hay estrellas sino trabajadores comprometidos con el humor.
- Jirón del Humor alcanzó 6,2 puntos de rating en su última transmisión
- El programa se transmite todos los sábados a las 8:30 P.M. por Latina
- Miguel Campos (La Bibi) falleció hace años por paro cardiaco
- Su hermano Luis Campos Aliga revive los sketches de La Bibi en el programa
El cómico Pato Ovalle advierte que no permitirán que los integrantes de Jirón del Humor se vuelvan arrogantes, enfatizando que todos son iguales y buscan sumar al grupo como obreros del humor.
Pato Ovalle se sienta frente a los micrófonos con la seguridad de quien acaba de ganar una batalla. El Jirón del Humor, el nuevo programa de comedia que transmite Latina todos los sábados a las 8:30 de la noche, ha logrado posicionarse en la pantalla peruana con una audiencia que crece semana a semana. En su más reciente emisión, el programa alcanzó 6,2 puntos de rating, superando por seis décimas lo que había conseguido la semana anterior. No es un número espectacular, pero en el competitivo mundo de la televisión peruana, donde programas como JB en ATV y el Reventonazo de la Chola disputan la atención del público, cada décima cuenta.
El cómico no oculta su satisfacción. Habla del apoyo que han recibido de la audiencia con genuina gratitud, reconociendo que el camino no ha sido fácil. Las críticas han llegado desde varios frentes, pero el equipo ha decidido seguir adelante, semana tras semana, buscando mejorar. Lo que mantiene a Ovalle y a sus compañeros en movimiento no es la vanidad de estar en televisión, sino algo más fundamental: la convicción de que están construyendo algo que funciona.
Pero hay una advertencia en el tono de Ovalle cuando habla de la dinámica interna del grupo. Ha visto lo que sucede cuando los cómicos comienzan a creerse sus propias historias, cuando el éxito les sube a la cabeza y empiezan a comportarse como si fueran más importantes que el proyecto colectivo. Por eso es directo: al primero que intente desubicarse, lo bajan de su nube. No hay estrellas en el Jirón del Humor, insiste. Todos están al mismo nivel. Lo que buscan son personas que sumen, que aporten, que entiendan que están ahí como obreros del humor, no como celebridades esperando ser tratadas como tales.
Esta filosofía de igualdad y trabajo en equipo es lo que Ovalle quiere que quede claro. En una industria donde el ego y la competencia personal pueden fragmentar rápidamente un proyecto colectivo, él está trazando una línea. El programa funciona porque todos reman en la misma dirección, porque nadie se cree por encima de nadie. Es un mensaje que parece dirigido tanto al público como a sus propios compañeros: aquí no hay jerarquías de talento, solo compromiso.
Cuando se le pregunta sobre Mayimbú, el cómico conocido por su famoso "meee", Ovalle es cauteloso. La decisión sobre su regreso al programa depende únicamente de la producción, dice. No cierra la puerta, pero tampoco la abre completamente. Es una respuesta que deja abierta la posibilidad sin comprometerse, típica de alguien que sabe que en televisión las decisiones pueden cambiar rápidamente.
En su segundo episodio, el Jirón del Humor decidió rendir homenaje a uno de los personajes más queridos de la comedia peruana de los años noventa: La Bibi. Miguel Campos, el hombre detrás de ese personaje icónico, falleció hace algunos años a causa de un paro cardiaco. Pero su legado sigue vivo en la pantalla. Su hermano, Luis Campos Aliga, ha asumido la tarea de revivir los sketches que ambos compartían, manteniendo viva la memoria de un cómico que marcó una generación. Es un gesto que habla de respeto por la historia de la comedia peruana, de reconocimiento a quienes vinieron antes. En un programa que busca competir con otras propuestas de humor, también busca honrar sus raíces.
Notable Quotes
Al primero que se quiera desubicar, lo bajamos de su nube. Aquí no hay estrellas, todos somos iguales, solo buscamos gente que sume al grupo, somos obreros del humor— Pato Ovalle
The Hearth Conversation Another angle on the story
¿Por qué Pato Ovalle siente la necesidad de advertir a sus compañeros sobre no subirse de humos si el programa recién está comenzando?
Porque ha visto esto antes. En la televisión, el éxito llega rápido y con él llega el ego. Seis décimas más de rating pueden no parecer mucho, pero para alguien que está en ese mundo, es suficiente para empezar a creerse especial. Ovalle está previniendo eso desde el principio.
¿Qué significa exactamente que se consideren "obreros del humor"?
Significa que no se ven como artistas en un pedestal, sino como trabajadores. Alguien que va a su trabajo, hace su labor bien, y se va a casa. Sin pretensiones, sin aires. Es una forma de mantener los pies en la tierra cuando todo alrededor te está diciendo que eres importante.
El programa está compitiendo contra JB y el Reventonazo. ¿Eso explica por qué Ovalle es tan enfático sobre la unidad?
Exactamente. Si el equipo se fragmenta, si alguien empieza a negociar su salida o a comportarse como estrella, el proyecto se cae. La competencia es feroz. La unidad es su arma más fuerte.
¿Y qué pasa con Mayimbú? ¿Por qué su regreso es incierto?
Ovalle no lo dice directamente, pero la respuesta de que "la producción decide" sugiere que hay tensiones. Tal vez Mayimbú pidió algo que no le dieron, o quizás simplemente hay dudas sobre si encaja en la nueva dinámica del programa.
El homenaje a La Bibi parece importante. ¿Por qué incluir eso en un programa nuevo?
Porque la comedia peruana tiene memoria. Reconocer a quienes vinieron antes, mantener vivos sus personajes, es una forma de decir que esto no es solo entretenimiento desechable. Es parte de una tradición. Y es también una forma de conectar con la audiencia que creció viendo a La Bibi.