Paloma Valencia respalda a Abelardo de la Espriella para segunda vuelta

De manera personal, anuncio mi apoyo al doctor Abelardo de la Espriella
Valencia, tercera en las elecciones, respalda al ganador de la primera vuelta para la segunda ronda electoral.

En las horas que siguieron a la primera vuelta presidencial colombiana, la derrota de Paloma Valencia se convirtió en un acto de cohesión política: la senadora del Centro Democrático, tercera en los comicios, anunció su respaldo a Abelardo de la Espriella, el candidato ultraderechista más votado. El expresidente Iván Duque sumó su voz al llamado, invocando unidad y sentido patriótico. Así, la derecha colombiana comenzó a trazar, en tiempo real, la arquitectura de una coalición que buscará definir el rumbo del país en la segunda vuelta.

  • Paloma Valencia, eliminada en la primera vuelta, no esperó: en sus primeras palabras públicas ya había declarado su apoyo a De la Espriella, disolviendo la distancia entre la derecha tradicional y la ultraderecha.
  • Iván Duque, figura gravitacional del uribismo, publicó un mensaje en X llamando a la unidad de la oposición y describiendo la segunda vuelta como una batalla contra 'la amenaza continuista'.
  • El movimiento de Valencia no fue solo personal: implicó que el Centro Democrático, partido con candidatos propios, estaba dispuesto a subordinar sus ambiciones a una causa colectiva más amplia.
  • La coalición de la derecha colombiana se consolida con rapidez, alineando a expresidentes, senadores y figuras del establecimiento detrás de una candidatura que hasta ayer competía desde los márgenes del espectro político.
  • La segunda vuelta se perfila como una confrontación binaria entre el bloque opositor unificado y lo que sus rivales llaman continuismo, con el destino del gobierno Petro como telón de fondo implícito.

La noche electoral dejó a Paloma Valencia sin la presidencia que buscaba. La senadora del Centro Democrático terminó tercera, pero en lugar de retirarse en silencio, tomó una decisión rápida: respaldar a Abelardo de la Espriella, el abogado ultraderechista que encabezó la primera vuelta. En sus primeras palabras, Valencia habló no como candidata derrotada sino como ciudadana que quiso gobernar Colombia, y desde ese lugar personal anunció su apoyo al ganador de la jornada.

El gesto no fue solitario. Iván Duque, expresidente y figura central del uribismo, se sumó con celeridad. A través de X, felicitó a De la Espriella y convocó a la oposición a actuar con 'sentido patriótico, grandeza y unidad', describiendo la segunda vuelta como el momento de derrotar la amenaza continuista. También reconoció a José Manuel Restrepo —exministro de Comercio y Hacienda durante su gobierno— por su participación en la campaña.

Lo que se estaba construyendo en esas horas era algo más que una suma de apoyos: era la formación acelerada de una coalición. La derecha colombiana, desde sus figuras más establecidas hasta sus expresidentes, se alineaba detrás de De la Espriella, señalando que las ambiciones individuales podían ceder ante una causa percibida como más urgente. La confrontación decisiva se acerca, y la arquitectura política para enfrentarla ya está tomando forma.

La noche electoral en Colombia dejó clara una realidad: Paloma Valencia no sería presidenta. La senadora del Centro Democrático, partido de la derecha tradicional colombiana, terminó tercera en los comicios del domingo, viendo cómo sus aspiraciones presidenciales se desvanecían en las urnas. Pero en lugar de retirarse a reflexionar sobre lo que pudo haber sido, Valencia tomó una decisión rápida y pública: respaldaría a Abelardo de la Espriella, el abogado ultraderechista que había ganado la primera vuelta con la mayor cantidad de votos.

En sus primeras palabras tras conocer los resultados, Valencia fue directa. Se presentó no como la candidata derrotada de su partido, sino como una mujer que había querido gobernar a Colombia, y desde ese lugar personal anunció su apoyo al ganador de la jornada. El gesto tenía un peso político claro: la derecha tradicional se alineaba detrás de una candidatura más radical, buscando consolidar fuerzas para la segunda vuelta que definiría al próximo presidente.

No fue Valencia quien actuó sola en este movimiento. Iván Duque, quien gobernó Colombia entre 2018 y 2022 y es figura central del uribismo —la corriente política que domina el Centro Democrático—, también se movió rápidamente. Duque felicitó a De la Espriella por su desempeño electoral y, en un mensaje publicado en X, hizo un llamado explícito a la unidad de la oposición. Su lenguaje fue directo: describió el momento como uno que exigía "sentido patriótico, grandeza y unidad" de cara a la segunda vuelta, y caracterizó lo que se avecinaba como una batalla para "derrotar la amenaza continuista".

Duque también aprovechó para reconocer a José Manuel Restrepo, quien había sido su compañero de fórmula en la contienda electoral. Restrepo, que sirvió como ministro de Comercio durante los primeros años del gobierno Duque y luego como ministro de Hacienda en su tramo final, recibió las felicitaciones del expresidente por su participación en la campaña.

Lo que estaba ocurriendo en esas horas posteriores a la votación era la consolidación de una estrategia política clara: la derecha colombiana, desde sus figuras más establecidas hasta sus expresidentes, se estaba alineando detrás de De la Espriella para enfrentar lo que percibían como una amenaza continuista en la segunda vuelta. Valencia, al anunciar su apoyo de manera personal y directa, no solo legitimaba la candidatura ultraderechista, sino que también señalaba que el Centro Democrático —partido que había competido con sus propios candidatos— estaba dispuesto a subordinar sus ambiciones individuales a una causa más amplia. La coalición de la derecha se estaba formando en tiempo real, con miras a una confrontación decisiva en la próxima ronda electoral.

Es el momento de actuar con sentido patriótico, grandeza y unidad de cara a la segunda vuelta para derrotar la amenaza continuista
— Iván Duque, expresidente colombiano
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
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¿Por qué Valencia anunció su apoyo tan rápidamente después de perder? ¿No era arriesgado para su carrera política?

Model

En Colombia, cuando terminas tercero en una elección presidencial, tu poder de negociación es precisamente ese: puedes entregar tus votos y tu estructura a alguien más. Valencia lo hizo de forma personal y pública, lo que le permitía mantener relevancia en lo que vendría después.

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¿Qué significa que Duque hablara de "amenaza continuista"? ¿Quién representaba esa continuidad?

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El gobierno saliente, probablemente. Duque estaba señalando que había un candidato que representaba continuar con las políticas del actual mandatario, y eso era lo que la derecha quería evitar.

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¿Por qué Duque incluyó a Restrepo en su mensaje? ¿Qué rol jugaba él en todo esto?

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Restrepo había sido parte de la fórmula de Duque en esta elección. Mencionarlo era una forma de mantener la cohesión del bloque uribista, de mostrar que todos estaban en la misma dirección.

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¿Qué tan importante era que Valencia dijera "de manera personal"? ¿No podría haber dicho simplemente que apoyaba a De la Espriella?

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Esa frase era crucial. Al decir "de manera personal", Valencia se posicionaba como un actor independiente que elegía apoyar, no como alguien obligada por su partido. Le daba agencia política en un momento de derrota.

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¿Esto garantizaba que De la Espriella ganaría la segunda vuelta?

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No. Lo que garantizaba era que la derecha entraría unificada a esa segunda vuelta. Pero la unidad no siempre es suficiente si el otro lado tiene más votos o mejor organización.

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