El covid prolongado sigue siendo una especie de enigma científico
Más de dos años después del inicio de la pandemia, la ciencia comienza a dimensionar una herida que no cierra: el covid prolongado. Un estudio del CDC revela que uno de cada cinco adultos recuperados de covid-19 arrastra al menos una afección persistente, cifra que asciende a uno de cada cuatro en mayores de 65 años. Mientras investigadores escoceses documentan daños duraderos en el corazón y otros órganos tras casos graves, la medicina reconoce que este fenómeno —impredecible, multisistémico y aún mal comprendido— representa uno de los legados más complejos que la pandemia ha dejado sobre la salud humana.
- Uno de cada cinco adultos recuperados de covid-19 enfrenta afecciones persistentes, y entre los mayores de 65 años la proporción sube a uno de cada cuatro, según el CDC.
- Los síntomas respiratorios y el dolor musculoesquelético dominan el cuadro clínico, pero los pacientes con covid previo tienen el doble de riesgo de desarrollar enfermedades pulmonares graves.
- Un estudio escocés con 159 hospitalizados revela que uno de cada ocho sufrió inflamación cardíaca duradera, con daños renales e inflamación generalizada como hallazgos frecuentes.
- La incertidumbre científica es alarmante: las estimaciones de prevalencia del covid prolongado oscilan entre el 5% y el 80%, reflejando cuánto queda por comprender.
- La Casa Blanca lanzó una iniciativa para detectar y tratar el covid prolongado, reconociéndolo incluso como posible causa de discapacidad, aunque los expertos admiten que el fenómeno sigue sin desentrañarse.
Más de dos años después del inicio de la pandemia, millones de personas que se infectaron en sus primeros meses siguen cargando con sus consecuencias. Un nuevo estudio del CDC, basado en los historiales médicos de más de 350.000 personas que dieron positivo entre marzo de 2020 y noviembre de 2021, confirma que hasta uno de cada cinco adultos recuperados experimenta al menos una afección vinculada al covid prolongado. Entre los mayores de 65 años, la cifra alcanza uno de cada cuatro, y quienes tuvieron covid tienen el doble de probabilidades de desarrollar afecciones pulmonares respecto al resto de la población.
A este panorama se suma una investigación de la Universidad de Glasgow que siguió durante un año a 159 personas hospitalizadas por covid-19. Los resultados muestran que los casos más graves dejan huellas duraderas en múltiples órganos: uno de cada ocho pacientes desarrolló inflamación cardíaca persistente, y los daños renales junto con la inflamación generalizada fueron hallazgos recurrentes. El profesor Colin Berry subrayó que el covid-19 es una enfermedad multisistémica cuyos efectos pueden detectarse en análisis y exploraciones mucho tiempo después del alta.
La investigación también confirma que las mujeres tienen mayor riesgo de covid prolongado que los hombres, y que algunas personas afectadas nunca presentaron síntomas claros durante la infección inicial. A pesar de la atención científica y política —incluida una iniciativa del presidente Biden para abordar el covid prolongado como posible causa de discapacidad— las estimaciones de prevalencia siguen oscilando entre el 5% y el 80%, un margen que revela la profundidad del enigma que la medicina aún no ha logrado resolver.
Hace más de dos años que comenzó la pandemia de covid-19, y aunque las vacunas, los tratamientos y nuestra comprensión del virus han avanzado considerablemente, millones de personas que se infectaron en los primeros meses siguen viviendo con las consecuencias. Un nuevo estudio publicado esta semana por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos revela una realidad incómoda: hasta uno de cada cinco adultos que se recuperó de una infección por covid-19 experimenta al menos una afección médica relacionada con el covid prolongado, ese fenómeno persistente que ha resultado ser uno de los aspectos más desconcertantes de toda la pandemia.
Los investigadores del CDC analizaron los historiales médicos de más de 350.000 personas que dieron positivo entre marzo de 2020 y noviembre de 2021, lo que les permitió ofrecer una perspectiva valiosa sobre la verdadera prevalencia de esta enfermedad de larga duración. Lo que encontraron fue preocupante: la cifra se eleva dramáticamente entre los adultos mayores, llegando a uno de cada cuatro en las personas de 65 años o más. Los síntomas más comunes entre todos los grupos de edad son los respiratorios y el dolor musculoesquelético, aunque los pacientes que tuvieron covid tienen el doble de probabilidades que el resto de la población de desarrollar afecciones pulmonares.
Pero el covid prolongado sigue siendo un misterio científico. Las estimaciones sobre cuántas personas lo padecen varían enormemente: los CDC hablan de un rango entre el 5% y el 80%, mientras que la Organización Mundial de la Salud sitúa sus estimaciones entre el 10% y el 20%. Esta incertidumbre refleja cuánto aún desconocemos sobre una enfermedad que ha afectado a millones.
Un estudio escocés publicado el lunes añade más capas a este panorama preocupante. Los investigadores de la Universidad de Glasgow siguieron la evolución de 159 personas durante un año después de ser hospitalizadas por covid-19 y descubrieron que los casos más graves pueden causar daños duraderos en múltiples órganos. La inflamación del corazón se convirtió en un problema constante para uno de cada ocho pacientes hospitalizados. La inflamación generalizada en todo el cuerpo y los daños en los riñones también fueron hallazgos comunes. Colin Berry, el profesor de cardiología que dirigió el estudio, señaló que sus hallazgos demuestran que el covid-19 es una enfermedad multisistémica cuyos efectos pueden observarse en exploraciones y análisis de sangre mucho tiempo después del alta hospitalaria.
La investigación también reveló que las mujeres tienen más riesgo de sufrir covid prolongado que los hombres, confirmando lo que otros estudios ya habían sugerido. Además, hay evidencia de que algunas personas que ahora viven con covid prolongado nunca mostraron síntomas claros cuando se infectaron inicialmente, o solo experimentaron síntomas leves o inusuales.
El mes pasado, el presidente Joe Biden anunció una nueva iniciativa para detectar y tratar el covid prolongado, incluida la concienciación sobre la enfermedad como posible causa de discapacidad. Sin embargo, a pesar de toda la atención científica dedicada a comprender el covid-19 y al desarrollo de vacunas y tratamientos, los expertos sanitarios siguen aprendiendo sobre este fenómeno. Lo único que parece cierto es que el covid prolongado es impredecible, y que incluso después de más de dos años de pandemia, sigue siendo una especie de enigma que la medicina aún no ha logrado desentrañar completamente.
Notable Quotes
El covid-19 es una enfermedad multisistémica, y nuestro estudio demuestra que las lesiones en el corazón, los pulmones y los riñones pueden observarse después de la hospitalización inicial— Colin Berry, profesor de cardiología de la Universidad de Glasgow
The Hearth Conversation Another angle on the story
¿Por qué estas cifras del CDC son tan diferentes de las estimaciones que da la OMS?
Porque nadie sabe realmente cómo medir el covid prolongado. Depende de qué síntomas cuentes, cuánto tiempo esperes después de la infección, cómo definas la recuperación. El CDC miró historiales médicos reales de cientos de miles de personas, así que su número probablemente sea más conservador pero más confiable.
¿Qué es lo más sorprendente del estudio escocés?
Que encontraron daño en el corazón, los pulmones y los riñones meses después de que la gente salió del hospital. No es solo que se sientan mal. Hay inflamación real, medible, en órganos vitales.
¿Por qué las mujeres tienen más riesgo?
Eso aún no está claro. Podría ser biológico, hormonal, o simplemente que las mujeres reportan síntomas con más frecuencia. Pero es un patrón que aparece una y otra vez en los datos.
¿Qué pasa con las personas que nunca tuvieron síntomas al principio?
Es desconcertante. Significa que el virus puede estar haciendo daño silenciosamente, sin que la persona lo sepa. Podrían desarrollar síntomas meses después sin saber que el covid fue la causa.
¿Qué debería hacer alguien que cree que tiene covid prolongado?
Buscar atención médica, aunque sea difícil. Muchos médicos aún no saben cómo diagnosticarlo o tratarlo. Pero al menos ahora hay conciencia de que existe, y Biden ha puesto dinero en investigación. Es un comienzo.