La confianza se quiebra nuevamente en las relaciones humanas
En el Ministerio de Ciencia de Chile, seis funcionarios fueron desvinculados en distintas áreas, reavivando una promesa rota: hace apenas dos meses, la ministra Ximena Lincolao había negado categóricamente la existencia de listas de despidos. Lo que comenzó como una advertencia del exsubsecretario Rafael Araos se ha convertido en una fractura de confianza entre la autoridad y quienes sirven al Estado, recordándonos que en las instituciones públicas, la credibilidad no se pierde de golpe, sino en el espacio entre lo que se dice y lo que ocurre.
- La ministra Lincolao negó públicamente hace dos meses que existieran listas de despidos, pero seis desvinculaciones confirmadas han dejado esa promesa expuesta como falsa o, en el mejor de los casos, incompleta.
- Los despedidos incluyen encargados de áreas clave como Comunidades Educativas, Cultura Científica y Tecnologías de la Información, algunos con salida inmediata y sin derecho a vacaciones.
- Dos de los funcionarios desvinculados coordinaban Programas de Mejoramiento de la Gestión, cuya interrupción podría afectar metas ministeriales y las remuneraciones del personal en 2027.
- La subsecretaria Rossi, reunida con el gremio desde China, explicó que se trata de una reestructuración, pero admitió que el plan aún está en etapa inicial, sin criterios claros ni alcance definido.
- Anfucyt declaró que la confianza entre la autoridad y los funcionarios se ha quebrado nuevamente, y anuncia vigilancia activa junto a la ANEF ante posibles nuevas desvinculaciones.
El Ministerio de Ciencia desvinculó a seis funcionarios distribuidos en distintas divisiones: un asesor, dos profesionales de Ciencia y Sociedad, una coordinadora de Administración y Finanzas, la jefa de la División de Políticas Públicas y el fotógrafo ministerial. Algunos salieron con derecho a vacaciones; otros recibieron una desvinculación inmediata sin ese beneficio. La Asociación Nacional de Funcionarios del ministerio, Anfucyt, documentó cada caso y emitió un comunicado que va más allá del recuento administrativo.
El peso de este momento no está solo en los números, sino en lo que los precede. Hace dos meses, el exsubsecretario Rafael Araos alertó públicamente sobre un plan de reducción de personal. La ministra Ximena Lincolao respondió ante todos los funcionarios negando categóricamente que tales listas existieran. Esa negación, hoy, ha quedado desmentida por los hechos.
La subsecretaria Carolina Rossi, mientras se encontraba de viaje en China, se reunió con la directiva de Anfucyt y explicó que las salidas responden a una reestructuración de la cartera. Sin embargo, al ser consultada por los detalles del nuevo esquema organizacional, reconoció que el plan aún está en etapa inicial. Esa falta de claridad sobre los criterios y el alcance de los cambios es lo que más inquieta al gremio.
La preocupación tiene consecuencias concretas: dos de los despedidos coordinaban Programas de Mejoramiento de la Gestión vinculados a Estado Verde y a la calidad del servicio al usuario. Su salida deja esos programas sin conducción, lo que podría comprometer el cumplimiento de metas ministeriales y, advierte Anfucyt, afectar las remuneraciones del personal en 2027 si no se designan reemplazos con rapidez.
Para el gremio, lo que está en juego es más profundo que los despidos mismos: es la confianza. Anfucyt no acusa necesariamente una mentira deliberada, pero sí señala que algo esencial en la relación entre autoridad y funcionarios se ha roto. La directiva anunció que continuará vigilando los derechos laborales en coordinación con la Asociación Nacional de Empleados Fiscales. Lo que viene es incierto: la reestructuración, según Rossi, recién comienza.
El Ministerio de Ciencia acaba de despedir a seis funcionarios en distintas áreas de la cartera, un movimiento que ha reavivado las sospechas que la ministra Ximena Lincolao había prometido desmentir hace apenas dos meses. La Asociación Nacional de Funcionarios del ministerio (Anfucyt) documentó las desvinculaciones: un asesor, dos funcionarios de la división Ciencia y Sociedad, una profesional de Administración y Finanzas, un especialista en Políticas Públicas, y el fotógrafo ministerial. Algunos fueron despedidos con derecho a vacaciones; otros recibieron salida inmediata sin ese beneficio.
Lo que hace que este momento sea particularmente tenso es el contexto que lo precede. Hace dos meses, el exsubsecretario Rafael Araos había advertido públicamente sobre la existencia de un plan para reducir la dotación de personal del ministerio. Lincolao respondió entonces ante todos los funcionarios negando categóricamente que tales listas de despidos existieran. Ahora, con estas seis desvinculaciones confirmadas, esa negación ha quedado expuesta como falsa, o al menos incompleta.
Entre los despedidos estaban figuras con responsabilidades concretas en la estructura ministerial. El encargado del Departamento de Comunidades Educativas firmó una renuncia voluntaria con derecho a vacaciones. La encargada del Departamento de Cultura Científica también se fue. El encargado de Tecnologías de la Información recibió una salida inmediata sin derecho a vacaciones. La profesional de Administración y Finanzas que coordinaba la atención a usuarios también fue desvinculada. El fotógrafo ministerial, quien había llegado durante la gestión del ministro Couve, vio finalizar su contrato a honorarios de forma abrupta. Y la jefa de la División de Políticas Públicas también se fue, aunque con derecho a vacaciones.
La subsecretaria Carolina Rossi, según el relato de Anfucyt, instruyó estos términos de contrato de manera que el gremio describe como arbitraria, sin que mediara una evaluación formal de desempeño de los profesionales involucrados. Cuando se reunió con la directiva de Anfucyt (mientras se encontraba de viaje en China), Rossi explicó que las desvinculaciones responden a una reestructuración de la cartera. Sin embargo, cuando le preguntaron por los detalles del plan que cambiaría la estructura ministerial, respondió que aún estaba en etapa inicial. Esa falta de claridad sobre los criterios y el alcance de los cambios es lo que más preocupa al gremio.
Lo que hace que esto sea más que un asunto administrativo es el impacto en programas concretos. Dos de los despedidos estaban coordinando sendos Programas de Mejoramiento de la Gestión (PMG): uno sobre Estado Verde y otro sobre Sistema Calidad de Servicio y Experiencia Usuaria. Su salida deja esos programas sin coordinación clara, lo que podría afectar el cumplimiento de metas ministeriales y, según advierte Anfucyt, podría impactar las remuneraciones de 2027 si no se designan nuevos coordinadores rápidamente.
Para Anfucyt, lo que está en juego es más profundo que los despidos mismos. En su comunicado, el gremio expresó que la confianza entre la autoridad y los funcionarios se ha quebrado nuevamente. Hace dos meses, Lincolao les dijo que no había listas de despidos. Ahora hay despidos. El gremio no acusa necesariamente que Lincolao mintiera deliberadamente, pero sí que algo fundamental en las relaciones humanas—la confianza—se ha roto. La directiva de Anfucyt anunció que continuará vigilando la defensa de derechos laborales y la estabilidad en el empleo, y se mantiene coordinada con la Asociación Nacional de Empleados Fiscales (ANEF) frente a lo que ambas organizaciones califican como un hecho lamentable.
Lo que viene ahora es incierto. La subsecretaria Rossi dijo que la reestructuración está en etapa inicial, lo que sugiere que más cambios podrían venir. El gremio no sabe qué criterios se usarán para decidir quién se queda y quién se va. Y la ministra Lincolao, cuya credibilidad con los funcionarios ya estaba dañada, ahora enfrenta una crisis de confianza que será difícil de reparar.
Citas Notables
Esto nuevamente nos llama a reflexionar sobre el actuar de nuestras autoridades, donde algo tan fundamental en las relaciones humanas se vuelve a quebrar: la confianza— Directiva de Anfucyt
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
¿Por qué es tan grave que la ministra haya negado hace dos meses que existían listas de despidos si ahora resulta que sí las había?
Porque los funcionarios no saben si fue una mentira deliberada o si simplemente no sabía lo que estaba pasando en su propio ministerio. De cualquier forma, la confianza se quiebra.
¿Qué significa que la reestructuración esté en etapa inicial?
Significa que probablemente habrá más despidos. Los funcionarios están asustados porque no saben cuáles son los criterios, cuántos más se irán, ni cuándo.
¿Por qué importa que dos de los despedidos coordinaban programas de mejoramiento de gestión?
Porque esos programas tienen metas que cumplir. Si pierdes a la persona que los coordina sin tener un reemplazo listo, los programas se paralizan y eso afecta los resultados del ministerio.
¿Qué quiso decir Anfucyt cuando dijo que podría afectar las remuneraciones de 2027?
Que si los programas no cumplen sus metas por falta de coordinación, el ministerio podría perder bonificación o financiamiento, y eso terminaría afectando los sueldos de todos.
¿Es posible que la ministra simplemente no supiera que esto iba a pasar?
Es posible. Pero eso es casi peor. Significa que la subsecretaria está tomando decisiones importantes sin que la ministra esté completamente informada, o que la ministra está desconectada de lo que sucede en su propia cartera.