Nuevo video profundiza el misterio sobre la expulsión de Hu Jintao del Congreso chino

El ex presidente Hu Jintao, de 79 años, fue expulsado forzadamente del recinto durante el Congreso del Partido Comunista Chino.
Nadie se mueve ni parpadea. Simplemente, le obligan a salir.
Ai Weiwei describe la escena como algo ensayado que revela el ejercicio despiadado del poder en China.

En el Gran Salón del Pueblo de Beijing, durante el Congreso del Partido Comunista Chino, el ex presidente Hu Jintao —de 79 años— fue escoltado fuera de la sala de plenos ante la mirada de la prensa internacional. Un nuevo video de la agencia CNA ilumina los instantes previos a su salida: gestos susurrados, carpetas que cambian de manos y órdenes silenciosas que revelan, más que aclaran, la naturaleza del poder en su forma más concentrada. Lo ocurrido ese sábado en Beijing permanece como un enigma político cuya interpretación —purga o enfermedad— podría definir el rumbo de China por los próximos cinco años.

  • Un video de la agencia CNA captura con precisión los segundos en que Li Zhanshu arrebata una carpeta roja a Hu Jintao y le susurra algo al oído, justo antes de que Xi Jinping ordene en silencio su expulsión.
  • Hu Jintao, visiblemente reticente, pareció resistirse verbalmente cuando los bedeles lo instaron a levantarse, convirtiendo un acto de protocolo en una escena de tensión imposible de ignorar.
  • La expulsión duró apenas un minuto, pero generó una fractura interpretativa global: ¿fue una purga política calculada o el retiro discreto de un anciano con problemas de salud?
  • El artista disidente Ai Weiwei describió la escena como un fotomontaje viviente donde nadie parpadea, señalando que ilustra la frialdad con que los líderes chinos ejercen el poder.
  • De confirmarse que se trató de una purga, Xi Jinping habría consolidado un control absoluto sobre el Partido Comunista Chino que podría extenderse al menos cinco años más.

El sábado pasado en Beijing, mientras la prensa accedía al Gran Salón del Pueblo para cubrir el Congreso del Partido Comunista Chino, ocurrió algo que nadie esperaba presenciar: Hu Jintao, ex presidente de 79 años, fue escoltado fuera de la sala de plenos en una escena que duró apenas un minuto pero que encendió la especulación internacional.

Un video difundido por la agencia CNA reveló los detalles que precedieron a su salida. Li Zhanshu, sentado a su izquierda, tomó de sus manos una carpeta roja —presumiblemente con la lista de miembros recién elegidos del Comité Central— y le susurró algo al oído. Acto seguido, Xi Jinping llamó al jefe de la secretaría del partido para darle instrucciones, y un miembro del personal tomó a Hu por el brazo. Antes de abandonar la sala, el ex mandatario cruzó unas breves palabras con Xi, quien mantuvo la mirada al frente durante todo el incidente.

Las interpretaciones del episodio se dividen en dos campos irreconciliables: quienes atribuyen la salida a un malestar físico del ex líder, y quienes ven en ella los signos de una purga política contra su facción. El artista disidente Ai Weiwei, desde Tokio, describió la escena como algo que "se parece mucho a un fotomontaje" por la rigidez de quienes rodeaban a Hu, y señaló que el incidente revela la frialdad con que se ejerce el poder en China.

Lo que quedó grabado ese sábado es, en esencia, un acto cuyo verdadero significado permanece oculto: si fue una purga, Xi Jinping habría asegurado su dominio absoluto sobre el Partido Comunista Chino por al menos cinco años más.

El sábado pasado en Beijing, mientras los periodistas entraban al Gran Salón del Pueblo para cubrir el Congreso del Partido Comunista Chino, sucedió algo que nadie esperaba ver. Hu Jintao, el ex presidente chino de 79 años, fue escoltado fuera de la sala de plenos. Lo que parecía un incidente aislado se convirtió en un misterio que aún hoy genera especulación sobre qué ocurrió realmente en esos momentos cruciales.

Un nuevo video difundido por la agencia CNA ha revelado detalles que profundizan la intriga. Las imágenes muestran con claridad lo que sucedió segundos antes de la expulsión. Li Zhanshu, sentado a la izquierda de Hu, toma una carpeta roja de sus manos—presumiblemente contenía la lista de miembros recién elegidos del Comité Central—y le susurra algo al oído. Luego aparece Xi Jinping, el actual líder del país, llamando a Kong Shaoxun, jefe de la secretaría del partido, para darle instrucciones. Inmediatamente después, otro miembro del personal toma a Hu por el brazo para sacarlo de la habitación.

Lo que sucedió en esos momentos permanece envuelto en la incertidumbre. No se sabe qué contenía la carpeta ni qué palabras fueron intercambiadas, pero las imágenes revelan una tensión palpable justo antes de que Hu fuera removido del recinto. Cuando los bedeles se acercaron a él para conminarlo a levantarse, el ex mandatario pareció resistirse verbalmente. Antes de abandonar la sala, cruzó unas breves palabras con Xi, quien durante todo el incidente mantuvo la mirada al frente, aparentemente ajeno a lo que ocurría a escasos centímetros de su espalda. La escena completa duró alrededor de un minuto.

Esta expulsión inusual ha generado dos interpretaciones muy diferentes. Algunos observadores e internautas han sugerido que lo ocurrido podría explicarse por un malestar físico de Hu Jintao que habría motivado su retirada de la sala. Sin embargo, otros ven en el incidente los signos de una purga política dirigida contra la facción del ex presidente, quien fue el antecesor de Xi en el cargo. De confirmarse que se trató de una purga, Xi Jinping habría asegurado su control absoluto sobre el Partido Comunista Chino durante al menos los próximos cinco años.

El artista disidente Ai Weiwei, quien vive en Europa desde 2015, ofreció su perspectiva sobre lo ocurrido. En declaraciones realizadas en Tokio, describió la escena como algo que "se parece mucho a un fotomontaje" porque "nadie se mueve ni parpadea. Simplemente, le obligan a salir". Para Weiwei, el incidente ilustra hasta qué punto los dirigentes del país se han vuelto despiadados en el ejercicio del poder. Lo que quedó registrado en video ese sábado en Beijing sigue siendo, en esencia, un acto cuyo verdadero significado permanece oculto tras las imágenes que todos pueden ver pero nadie puede interpretar con certeza.

Se parece mucho a un fotomontaje porque nadie se mueve ni parpadea. Simplemente, le obligan a salir. Pero eso muestra cuán despiadados son los altos dirigentes del gobierno central.
— Ai Weiwei, artista disidente
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
Inventor

¿Por qué un video de un minuto genera tanto debate si lo que vemos es bastante claro—sacaron a un hombre de una sala?

Model

Porque en China, lo que ves en público casi nunca es lo que realmente está pasando. El video muestra el acto, pero no la razón. ¿Fue salud? ¿Fue política? Eso determina todo.

Inventor

¿Y por qué importaría tanto si fue una purga política?

Model

Porque si Xi está expulsando a sus predecesores en público, significa que está consolidando poder de una forma que no necesita ocultarse. Eso cambia cómo funciona el partido entero.

Inventor

Pero Ai Weiwei dice que parece un fotomontaje, que todo se ve demasiado controlado.

Model

Exacto. Lo extraño es lo ordinario. Nadie grita, nadie forcejea realmente. Es casi ensayado. Eso es lo que asusta a la gente.

Inventor

¿Entonces el misterio es que no hay misterio? ¿Que todo fue planeado?

Model

El misterio es que nadie sabe si fue planeado o si fue espontáneo. Y en un sistema donde el poder se ejerce en silencio, esa incertidumbre es lo más peligroso.

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