Nueva modalidad de falsificación de billetes de S/ 100: cinta vertical alterada

Las estafas con dinero falso afectan desproporcionadamente a personas de escasos recursos, trabajadores con sueldo mínimo y quienes viven del día a día.
El verdadero impacto se da cuando sorprenden a personas de escasos recursos
Abraham de la Melena, experto del BCRP, sobre quiénes sufren más las estafas con dinero falso.

En las calles de Lima, una nueva forma de engaño monetario ha emergido con precisión quirúrgica: billetes de cien soles cuya cinta de seguridad ha sido sutilmente reemplazada por la de una denominación menor. Este fraude, que explota la confianza ciudadana en los propios mecanismos de protección del Banco Central, recae con mayor peso sobre quienes menos margen tienen para absorber una pérdida. La historia de la falsificación es tan antigua como el dinero mismo, pero su forma más cruel es siempre la que afecta a los más vulnerables.

  • Billetes de S/ 100 con la cinta de seguridad de S/ 10 circulan en Lima, engañando a simple vista incluso a comerciantes atentos.
  • La denuncia se viralizó en redes sociales antes de que las autoridades emitieran una alerta formal, revelando cuán rápido se propagan estas estafas en la economía informal.
  • Los trabajadores con salario mínimo y quienes viven al día son los más golpeados: recibir un billete falso puede significar no cubrir una necesidad básica ese día.
  • El BCRP responde con el método 'Toque, mire y gire', una guía de tres pasos para que cualquier ciudadano pueda verificar la autenticidad de su dinero sin equipos especiales.
  • La amenaza se extiende también a las monedas: papel pegado sobre piezas de baja denominación simula monedas de mayor valor, especialmente en la temporada navideña de mayor movimiento comercial.

En las últimas semanas, comerciantes y ciudadanos de Lima comenzaron a reportar en redes sociales un billete falso de nuevo cuño: cien soles cuya cinta vertical de seguridad había sido reemplazada por la correspondiente a billetes de diez soles. El cambio es casi imperceptible a simple vista, lo que explica su efectividad. La alerta inicial surgió desde la página de Facebook "Opina Lima Norte", donde usuarios compartieron imágenes de los billetes adulterados.

Lo que hace especialmente peligroso este método es que no inventa un elemento de seguridad, sino que subvierte uno real. Para detectarlo, el BCRP indica que basta con revisar la inscripción de la cinta vertical: si dice "10BCRP" en lugar de "100BCRP", el billete ha sido manipulado. Abraham de la Melena, experto del Banco Central, advirtió que el impacto más duro recae sobre personas de escasos recursos, para quienes perder un billete falso no es un inconveniente menor sino una pérdida que puede comprometer sus necesidades básicas.

El BCRP promueve el método "Toque, mire y gire" para verificar cualquier billete: tocar la textura de algodón característica de los billetes auténticos —muy distinta al papel Bond que usan los falsificadores—, observar marcas de agua, tintas que cambian de color e hilos de seguridad, y girar el billete para confirmar elementos holográficos visibles solo desde ciertos ángulos.

La modalidad no se limita a los billetes. A fines de octubre, usuarios de TikTok denunciaron monedas de baja denominación con papel pegado encima que las hacía parecer monedas de dos o cinco soles. La temporada navideña, con su mayor volumen de transacciones, agrava el riesgo. Ante billetes dañados pero auténticos, el BCRP permite su canje en oficinas del sistema financiero si conservan más del cincuenta por ciento de su superficie, al menos una serie completa y ambas caras. Mientras tanto, el Banco Central avanza en nuevas medidas de seguridad para billetes de veinte y cincuenta soles, aunque la historia demuestra que los falsificadores siempre encuentran la manera de adaptarse.

En las últimas semanas, comerciantes y ciudadanos en Lima han comenzado a reportar en redes sociales un nuevo tipo de billete falso circulando por las calles: billetes de cien soles cuya cinta vertical de seguridad ha sido alterada. Los estafadores, con un ingenio que raya en lo meticuloso, han reemplazado la cinta que debería llevar la inscripción "100BCRP" por la correspondiente a billetes de diez soles. A simple vista, el cambio es casi imperceptible, lo que explica por qué ha logrado engañar a tantas personas.

La denuncia inicial llegó a través de la página de Facebook "Opina Lima Norte", donde usuarios compartieron imágenes de los billetes adulterados. Lo que hace particularmente insidioso este método es que aprovecha un elemento de seguridad real del Banco Central de Reserva del Perú, simplemente intercambiándolo por uno de menor denominación. Para identificar si un billete de cien soles ha sido víctima de esta manipulación, el BCRP recomienda una verificación simple pero crucial: revisar cuidadosamente la cinta vertical y confirmar que la inscripción diga exactamente "100BCRP". Si dice "10BCRP", se está ante un fraude.

Abraham de la Melena, experto en billetes y monedas del Banco Central, señaló en conversación con este medio que el verdadero impacto de estas falsificaciones recae sobre quienes menos pueden permitirse perder dinero: personas de recursos limitados, trabajadores con salario mínimo y aquellos que viven al día. Para estos sectores, recibir un billete falso no es simplemente un inconveniente; es una pérdida que puede afectar su capacidad de cubrir necesidades básicas.

El BCRP ha propuesto un método de tres pasos para verificar la autenticidad de cualquier billete: "Toque, mire y gire". El primer paso consiste en tocar el billete. Los billetes peruanos auténticos están fabricados cien por ciento con algodón, lo que les da una textura característica, una resistencia particular y hasta un sonido distintivo cuando se manipulan. A medida que circulan, adquieren una textura similar a la de una tela. Los falsificadores, en cambio, utilizan papel Bond, que tiene un tacto completamente diferente. El segundo paso es observar detalles de seguridad como marcas de agua, tintas que cambian de color y hilos de seguridad. El tercero es girar el billete para verificar elementos holográficos y otras características que solo son visibles desde ciertos ángulos.

Esta no es la única modalidad de estafa monetaria que ha surgido recientemente. A fines de octubre, usuarios de TikTok denunciaron una técnica igualmente ingeniosa: monedas de baja denominación, como las de diez centavos, con papel pegado encima que las hacen parecer monedas de dos soles o cinco soles. Una usuaria identificada como @kell.cp compartió su experiencia justo cuando comenzaba la temporada navideña, momento en el que los comercios atienden a mayor volumen de clientes y la vigilancia tiende a relajarse. Otros usuarios reportaron haber recibido monedas falsas de cinco soles que contenían intis, la moneda anterior del Perú.

Para quienes reciben un billete dañado pero auténtico, el BCRP permite su canje en cualquier oficina del sistema financiero, siempre que cumpla tres requisitos: tener más del cincuenta por ciento del billete intacto y que conserve elementos de seguridad como marca de agua, tinta que cambia de color e hilo de seguridad; contar con al menos una de sus series y numeraciones completas, ya sea la horizontal o la vertical; y poseer tanto el anverso como el reverso. Los billetes que no cumplan estos requisitos no podrán ser canjeados.

El Banco Central ha estado modernizando también sus medidas de seguridad en nuevas denominaciones. Los billetes de veinte y cincuenta soles recientemente puestos en circulación incluyen hilos de seguridad intersalientes con figuras en movimiento, marcas de agua visibles solo a trasluz, tintas que cambian de color mostrando imágenes dinámicas, imágenes latentes con tonalidades que varían según el ángulo de observación, impresiones en relieve, microimpresiones y registros perfectos. Estas características hacen mucho más difícil la falsificación, aunque como demuestra el caso de los billetes de cien soles, los delincuentes encuentran siempre nuevas formas de adaptarse.

El verdadero impacto de la falsificación de billetes se da cuando sorprenden a las personas de escasos recursos, así como aquellos que ganan sueldo mínimo o viven del día a día
— Abraham de la Melena, experto en billetes del BCRP
Los billetes peruanos auténticos están hechos 100% de algodón. Por lo tanto, la textura, resistencia y hasta el sonido del billete son herramientas para autenticarlos
— Abraham de la Melena, BCRP
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
Inventor

¿Por qué los falsificadores eligieron específicamente la cinta vertical para alterar? ¿No hay formas más fáciles de falsificar un billete completo?

Model

La cinta vertical es un elemento de seguridad real del BCRP. Al reemplazarla por la de diez soles en lugar de imprimir todo el billete, el falsificador aprovecha que la mayoría de la gente no revisa ese detalle específico. Es un atajo que requiere menos sofisticación técnica que falsificar todo el billete desde cero.

Inventor

¿Quién sufre más con estas estafas? ¿Hay un patrón en las víctimas?

Model

El experto del BCRP fue muy claro: el impacto real se da en personas de escasos recursos, trabajadores con salario mínimo, gente que vive del día a día. Para ellos, perder cien soles no es un inconveniente administrativo. Es dinero que necesitaban para comer, para transporte, para pagar servicios básicos.

Inventor

El método "Toque, mire y gire" suena simple. ¿Es realmente efectivo contra todas las modalidades de falsificación?

Model

Es efectivo si la gente lo aplica. El algodón tiene una textura inconfundible que el papel Bond no puede imitar. Pero requiere que el ciudadano se detenga, que toque el billete, que lo observe con atención. En una transacción rápida, en un mercado abarrotado, muchas personas no lo hacen.

Inventor

¿Qué dice esto sobre la sofisticación de la delincuencia en Perú?

Model

Que es adaptativa. Cuando el BCRP mejora las medidas de seguridad, los falsificadores no desaparecen. Encuentran grietas. Intercambian cintas. Pegan papel sobre monedas. Es un juego constante de acción y reacción.

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