Una roca espacial gigante podría acabar con la humanidad—y ahora tenemos un plan
En un momento que separa la ciencia ficción de la historia real, la NASA envió deliberadamente una nave espacial hacia un asteroide distante, inaugurando la primera prueba genuina de defensa planetaria que la humanidad haya intentado jamás. La misión DART, lanzada desde California a bordo de un cohete Falcon 9 de SpaceX, tiene como destino Dimorphos, una luna rocosa de 160 metros que orbita al asteroide Didymos. No es que el peligro sea inminente, sino que la especie humana ha decidido, por primera vez, ensayar su respuesta antes de que lo sea.
- La NASA lanzó la nave DART el martes 24 de noviembre de 2021, marcando el inicio del primer experimento real de desvío de asteroides en la historia.
- El objetivo es colisionar deliberadamente contra Dimorphos a más de 24.000 km/h para alterar levemente su órbita y demostrar que la técnica funciona.
- El impacto está programado entre el 26 de septiembre y el 1 de octubre de 2022, cuando el sistema de asteroides se encuentre a solo 11 millones de kilómetros de la Tierra.
- El éxito de DART daría a las agencias espaciales del mundo una herramienta probada para proteger la Tierra si algún día un asteroide peligroso se acercara demasiado.
- El fracaso, en cambio, dejaría a la humanidad sin certeza sobre su capacidad de defenderse de una amenaza que, aunque no es inmediata, podría liberar energía varias veces superior a la de una bomba nuclear.
No es ciencia ficción: la NASA lanzó una nave espacial directamente hacia un asteroide, en lo que representa el primer ensayo real de defensa planetaria de la historia. La misión, llamada DART —Double Asteroid Redirection Test—, despegó sin contratiempos desde la Base de la Fuerza Espacial Vandenberg en California, a bordo de un cohete SpaceX Falcon 9, con el lanzamiento transmitido en vivo para el mundo entero.
Su blanco es Dimorphos, una luna de unos 160 metros de diámetro que orbita al asteroide Didymos, un cuerpo rocoso de 780 metros. La nave, del tamaño de una nevera grande pero con paneles solares tan largos como una limusina, impactará contra Dimorphos entre el 26 de septiembre y el 1 de octubre de 2022, cuando el sistema se encuentre a 11 millones de kilómetros de la Tierra. Lo hará a más de 24.000 km/h. No destruirá el asteroide, pero provocará un pequeño cambio en su órbita, suficiente para demostrar que el método funciona.
El administrador de la NASA, Bill Nelson, describió la misión como una versión real de la película Armageddon, aunque esta vez sin ficción de por medio. La agencia aclaró que los asteroides cercanos no representan una amenaza inmediata, pero que los cuerpos de más de 140 metros merecen atención: su impacto podría arrasar ciudades enteras con una energía muy superior a la de cualquier bomba nuclear. Si DART tiene éxito, la humanidad contará por primera vez con una herramienta probada para enfrentar ese tipo de amenaza. Si falla, seguirá sin saberlo.
No es ciencia ficción. El martes pasado, la NASA lanzó deliberadamente una nave espacial hacia un asteroide, en lo que podría ser el primer ensayo real de una defensa planetaria capaz de salvar ciudades enteras—o quizá toda la humanidad—de un impacto catastrófico desde el espacio.
La misión se llama DART, siglas de Double Asteroid Redirection Test. Despegó sin contratiempos a bordo de un cohete SpaceX Falcon 9 desde la Base de la Fuerza Espacial Vandenberg en California. Su blanco es Dimorphos, una luna de aproximadamente 160 metros de ancho que orbita alrededor del asteroide Didymos, un cuerpo rocoso de 780 metros de diámetro. Juntos forman un sistema que viaja alrededor del Sol. La NASA, con su característico tono de confianza, escribió en Twitter después del lanzamiento: "¡Asteroide Dimorphos, vamos a por ti!" Tanto la agencia aeroespacial como SpaceX transmitieron el despegue en vivo para que el mundo entero pudiera verlo.
La pregunta obvia es: ¿por qué estrellar una nave contra una roca espacial? La respuesta es que esta es la primera prueba real de una técnica que podría cambiar el curso de la historia humana. Si funciona, la NASA tendrá confirmado un método de defensa planetaria que las agencias espaciales del mundo podrían usar en el futuro si algún asteroide se dirigiera hacia la Tierra. Bill Nelson, administrador de la NASA, lo explicó con una referencia cinematográfica: DART es como una versión real de la película de Bruce Willis "Armageddon", aunque esta vez no es ficción.
El impacto está programado para ocurrir entre el 26 de septiembre y el 1 de octubre de 2022, cuando el par de asteroides se encuentren a 11 millones de kilómetros de la Tierra—el punto más cercano al que pueden llegar. La nave DART es pequeña, del tamaño de una nevera grande, pero lleva paneles solares del tamaño de una limusina a cada lado. Cuando golpee a Dimorphos, viajará a más de 24.000 kilómetros por hora. El impacto no destruirá el asteroide, pero provocará un pequeño cambio en su movimiento orbital, lo suficiente para demostrar que este método funciona.
Es importante aclarar que los asteroides cercanos a la Tierra no representan actualmente una amenaza inmediata para nuestro planeta. Sin embargo, la NASA enfoca su atención en los cuerpos de más de 140 metros de diámetro, porque estos tienen el potencial destructivo de acabar con ciudades enteras o regiones completas, liberando una energía varias veces superior a la de las bombas nucleares convencionales. Si DART tiene éxito, el mundo tendrá una herramienta probada para enfrentar ese tipo de amenaza. Si falla, la humanidad seguirá sin saber si puede defenderse de una roca espacial que se acerque demasiado.
Citações Notáveis
DART es una especie de repetición de la película de Bruce Willis, 'Armageddon', aunque era totalmente ficticia— Bill Nelson, administrador de la NASA
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
¿Por qué la NASA eligió un asteroide que no es una amenaza real para hacer esta prueba?
Porque necesitaban un objetivo seguro. Si algo salía mal, no había riesgo de que el experimento causara un problema real. Dimorphos es el lugar perfecto para aprender sin poner en peligro a nadie.
¿Qué tan pequeño es el cambio que espera lograr DART en la órbita del asteroide?
Tan pequeño que probablemente no lo notarías si lo vieras. Pero en el espacio, incluso un cambio minúsculo en la velocidad o la trayectoria de un asteroide, si se aplica años antes de un posible impacto, puede significar la diferencia entre una colisión catastrófica y una que falla por millones de kilómetros.
¿Cuál es el verdadero valor de esta misión más allá del experimento técnico?
Es psicológico y político. Si funciona, demuestra que la humanidad no es víctima pasiva del cosmos. Significa que las agencias espaciales del mundo pueden trabajar juntas para resolver un problema existencial. Eso cambia la conversación sobre nuestro futuro.
¿Qué pasa si DART falla?
Entonces seguimos sin saber si este método funciona en la realidad. Y si algún día un asteroide realmente se dirige hacia la Tierra, tendremos que improvisar con una técnica que nunca hemos probado. Eso es lo que está en juego.