Milei acusado de usar IA para generar artículo académico que sustenta su programa

Realmente no hay pensamiento más allá de lo que les dio la máquina
La acusación central del economista Fernández-Villaverde sobre cómo fue generado el artículo de Milei.

Un detector de IA señaló que la mitad del documento presentado como fundamento teórico del gobierno argentino fue escrito por máquina, no por humanos. El coautor Demian Reidel admitió usar IA para editar el texto, pero niega fraude, argumentando que los resultados son novedosos y no pueden ser plagio.

  • Un detector de IA señaló que el 50% del artículo fue generado por máquina, llegando al 100% en algunos párrafos
  • Demian Reidel admitió usar IA para corregir la escritura, pero niega que el contenido fuera generado por máquina
  • El documento de 30 páginas propone una teoría sobre la escala mínima viable de una economía
  • No existen tecnologías confiables para detectar con certeza si un texto fue escrito por IA

Un economista español detectó que aproximadamente el 50% de un artículo firmado por Milei fue generado por inteligencia artificial, aunque el coautor reconoció solo su uso para corregir la escritura.

El miércoles pasado, Javier Milei compartió en redes sociales un artículo académico que presentaba como la base teórica de su gobierno. El documento, titulado Escala mínima viable y escrito junto al exfuncionario Demian Reidel, prometía traducir en ecuaciones matemáticas el programa de crecimiento económico que sustenta la administración argentina. Pero en cuestión de horas, la publicación se convirtió en el centro de una disputa sobre autenticidad intelectual que expone las grietas cada vez más profundas entre lo que escriben los humanos y lo que generan las máquinas.

Jesús Fernández-Villaverde, economista español que trabaja en la Universidad de Pensilvania y se especializa en modelos de equilibrio dinámico, fue quien encendió la alarma. Utilizó Pangram, una herramienta de pago diseñada para detectar texto generado por inteligencia artificial, y publicó sus hallazgos en X: aproximadamente el 50 por ciento del documento completo parecía haber sido escrito por una máquina, no por personas. En algunos párrafos aislados, el porcentaje llegaba al 100 por ciento. Fernández-Villaverde fue más allá de los números. Sugirió que Milei y Reidel no habían usado la IA para pulir un trabajo ya existente, sino para crearlo desde cero. Imaginó el proceso: redactaron una instrucción detallada para un modelo de lenguaje, pidieron que diseñara un modelo económico con ciertas características, quizás reescribieron la introducción, agregaron sus nombres y lo publicaron sin leerlo con verdadera atención. "Realmente no hay pensamiento ni sensibilidad económica más allá de lo que les dio la máquina", escribió.

Reidel respondió con una defensa que fue tanto admisión como negación. Sí, reconoció, pasó el texto por inteligencia artificial, pero solo para corregir la escritura una vez que el trabajo estaba terminado. Negó categóricamente que el contenido fuera generado por máquina. Reidel, que es físico y doctor en Economía además de exdirector de la empresa estatal Nucleoeléctrica Argentina, argumentó que los resultados del trabajo eran novedosos, que resolvían un problema económico complicado usando herramientas matemáticas poco convencionales en la disciplina. "No puede ser plagio porque estos resultados no existían", escribió. Aclaró también que el documento era un working paper, un artículo en progreso aún no publicado en una revista especializada, no un paper terminado.

El trabajo de 30 páginas, de lectura difícil para quien no sea especialista, propone que existe una escala mínima viable para cualquier economía. Por debajo de ese umbral, el colapso es inevitable. Por encima, el crecimiento deja de ser una opción entre varias para convertirse en la única decisión racional. Según los autores, dos fuerzas pueden empujar una economía hacia el colapso: la pérdida de la cultura del trabajo y el exceso de regulación estatal. Esa teoría, claro, fundamenta precisamente las políticas que Milei ha impulsado desde que asumió: batalla cultural, desregulación agresiva, reducción del Estado.

Pero la controversia toca un problema más profundo que la pregunta sobre si Milei cometió fraude. Maximiliano Firtman, programador, periodista y fundador de la academia de tecnología Codemia, explica que no existen tecnologías que puedan determinar con certeza si un texto fue escrito por IA o no. Las herramientas como Pangram buscan patrones de escritura comunes en ciertos modelos, como la estructura "no es X, es Y" que aparece frecuentemente en ChatGPT. Pero los modelos evolucionan constantemente. Un autor que entienda el problema podría instruir a la IA para que escriba con otros patrones, cambiar de modelo, pasar el texto por distintos filtros. Los detectores, en última instancia, terminan siendo inútiles. Estas herramientas incluso han señalado que pasajes de la Biblia o de Shakespeare fueron generados por máquinas.

Firtman plantea una pregunta más incómoda: ¿qué significa realmente que algo esté escrito con IA? El uso de estas herramientas para corregir y mejorar la redacción es cada vez más común, casi inevitable. Quizás lo que necesitamos no es mejor tecnología de detección, sino redefinir qué consideramos aceptable en el uso de IA para la escritura. Porque cada día será más difícil encontrar un texto completamente artesanal, donde ninguna máquina haya participado en absoluto.

Esta no es la primera vez que Milei enfrenta acusaciones de este tipo. En 2021 fue cuestionado por reproducir en columnas periodísticas pasajes de economistas de la escuela austriaca sin atribuir la autoría. Entonces rechazó las críticas argumentando que se trataba de textos de divulgación, no de trabajos académicos con aparato de citas. Ahora, con un documento presentado como fundamento teórico de su gobierno, la pregunta sobre qué es original y qué no vuelve a la superficie, pero esta vez con una complejidad que ninguno de los actores involucrados parece tener completamente resuelta.

Los resultados del paper son lo contrario a plagio: son resultados novedosos sobre un problema muy complicado y que pudimos resolver usando algunas herramientas matemáticas que no se usan normalmente en economía
— Demian Reidel, coautor del artículo
Hay herramientas que buscan ciertos patrones de escritura que son comunes a algunos modelos de IA, pero los modelos evolucionan y los autores podrían orientar a la IA a escribir con otros patrones, por lo cual estos detectores terminan siendo inútiles
— Maximiliano Firtman, experto en tecnología
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
Inventor

¿Por qué un economista español se tomó la molestia de analizar este artículo en particular?

Model

Fernández-Villaverde dice que no lo hizo porque "iba detrás de Milei". Dice que cuando comenzó a leerlo le resultó obvio, casi inmediato, que algo no encajaba. Que tenía el sello de una máquina.

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¿Y qué significa que algo tenga ese sello? ¿Cómo se reconoce?

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Eso es lo complicado. Pangram busca patrones, ciertos modos de estructurar las frases que son típicos de los modelos de IA. Pero Firtman, el experto en tecnología, dice que esos patrones son cada vez menos confiables. Las máquinas aprenden, los autores aprenden a engañarlas.

Inventor

Entonces, ¿Reidel podría estar diciendo la verdad?

Model

Podría. Dice que solo usó IA para corregir la escritura, no para generarla. Y es cierto que eso es cada vez más normal. Pero Fernández-Villaverde sugiere algo diferente: que pidieron a la máquina que creara el modelo, que hiciera el trabajo pesado, y luego lo pulieron.

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¿Cuál es la diferencia real entre esas dos cosas?

Model

Una es usar la IA como herramienta de edición. La otra es usarla como autor. Una es aceptable, la otra es fraude. Pero la frontera entre ambas es cada vez más borrosa.

Inventor

¿Y por qué importa esto más allá del escándalo?

Model

Porque plantea una pregunta que nadie puede responder todavía: ¿qué es un texto auténtico en un mundo donde casi todo pasa por las manos de una máquina? ¿Dónde trazamos la línea?

Inventor

¿Crees que Milei sabía lo que estaba haciendo?

Model

No sé. Pero lo que sí sé es que presentó esto como la base teórica de su gobierno. Como pensamiento propio. Y eso es lo que está en cuestión.

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