La co-inversión se mantiene como sello característico para alinearnos
Dos boutiques chilenas con décadas de historia en la gestión de riqueza privada han elegido la convergencia sobre la competencia: MBI Inversiones y Quest Capital se fusionan esta semana para dar vida a MBIQ, una plataforma que administrará más de 3.000 millones de dólares. En un mercado donde los grandes actores globales presionan a las firmas locales, la unión busca demostrar que la escala y la agilidad no son fuerzas opuestas, sino aliadas posibles cuando la confianza y el alineamiento de intereses guían la arquitectura de una nueva institución.
- La competencia creciente de jugadores globales obliga a las boutiques chilenas a buscar masa crítica sin sacrificar la proximidad con sus clientes.
- La integración de dos organizaciones con culturas y estructuras propias plantea el riesgo real de diluir la agilidad que hizo exitosas a ambas firmas por separado.
- MBIQ apuesta por preservar el modelo de co-inversión —invertir junto a los clientes en los mismos instrumentos— como ancla de confianza y diferenciador frente al mercado.
- Un equipo combinado de más de 140 profesionales y una gobernanza con socios fundadores mayoritarios buscan garantizar continuidad estratégica durante la transición.
- La nueva firma entra al mercado posicionada entre las más relevantes de Chile en su segmento, con los próximos meses como prueba decisiva de que la fusión genera sinergias reales.
MBI Inversiones y Quest Capital, dos casas de inversión chilenas con décadas de trayectoria, formalizaron esta semana su integración para crear MBIQ, una plataforma que administrará más de 3.000 millones de dólares en activos para clientes de alto patrimonio e institucionales. La operación representa un punto de inflexión en el mercado local, donde las boutiques especializadas buscan ganar escala sin perder la agilidad que las distingue.
Bajo un mismo techo, MBIQ reunirá capacidades en wealth management, asset management, multi family office, finanzas corporativas e inversión de impacto, con un equipo de más de 140 profesionales. Los accionistas de ambas compañías suscribieron el acuerdo con el objetivo explícito de posicionarse como referente regional en un segmento donde la competencia entre grandes jugadores globales y firmas locales se intensifica.
Uno de los pilares de la nueva entidad es el modelo de co-inversión: tanto MBI como Quest construyeron su reputación invirtiendo directamente en los mismos productos que ofrecen a sus clientes, generando un alineamiento de intereses que los socios han prometido preservar en MBIQ. José Manuel Ugarte, Arturo Claro, Karin Küllmer y Jorge del Puerto mantienen participación mayoritaria, asegurando continuidad en la visión estratégica. Ugarte destacó que la unión amplía la plataforma disponible para los clientes y que la co-inversión permanece como sello distintivo.
El desafío central será mantener la flexibilidad y la toma de decisiones ágil que caracterizó a ambas firmas mientras se capturan las economías de escala que justifican la fusión. La propuesta de valor de MBIQ combina perspectiva local y alcance global para identificar oportunidades en mercados que se mueven con velocidad creciente, respondiendo a la necesidad de los clientes de alto patrimonio de diversificar geográficamente sin perder conexión con sus mercados de origen. Los próximos meses serán determinantes para demostrar que la integración suma más que dos nombres bajo un mismo techo.
Dos casas de inversión chilenas con décadas de trayectoria en el negocio de la riqueza privada han decidido unirse. MBI Inversiones y Quest Capital formalizaron esta semana un acuerdo de integración que da origen a MBIQ, una nueva plataforma que administrará más de 3.000 millones de dólares en activos para clientes de alto patrimonio e institucionales. La operación marca un punto de inflexión en el mercado local de gestión de inversiones, donde las boutiques especializadas buscan ganar escala sin perder la agilidad que las caracteriza.
La fusión reúne bajo un mismo techo las capacidades complementarias de ambas firmas. MBIQ ofrecerá servicios que abarcan wealth management, asset management, multi family office, finanzas corporativas e inversión de impacto. Un equipo de más de 140 profesionales será responsable de ejecutar esta estrategia ampliada. Los accionistas de ambas compañías suscribieron el acuerdo de integración con el objetivo explícito de posicionarse como referente regional en asesoría y gestión de inversiones, un segmento donde la competencia se intensifica entre grandes jugadores globales y firmas locales especializadas.
Uno de los atributos que distingue a la nueva entidad es el mantenimiento del modelo de co-inversión. Tanto MBI como Quest han construido su reputación sobre la base de invertir directamente en los mismos productos e instrumentos que ofrecen a sus clientes, lo que genera un alineamiento de intereses con la base accionaria. Esta característica, según los socios, será preservada y consolidada en MBIQ, funcionando como un diferenciador clave en un mercado donde la confianza y la transparencia son monedas de cambio.
La estructura de gobierno de la nueva firma refleja el carácter colaborativo de la integración. José Manuel Ugarte, Arturo Claro, Karin Küllmer y Jorge del Puerto mantienen una participación mayoritaria en MBIQ, asegurando continuidad en la visión estratégica. Ugarte, en declaraciones al momento del anuncio, enfatizó que la unión amplía significativamente la plataforma de inversión disponible para los clientes, permitiendo acceso a soluciones financieras más diversificadas y a equipos con experiencias que se complementan. Subrayó además que la co-inversión permanece como sello distintivo, mecanismo que alinea los intereses de la firma con los de sus accionistas.
La propuesta de valor de MBIQ se articula alrededor de una asesoría que integra perspectivas locales y globales. En un contexto donde los mercados financieros se mueven con velocidad creciente y los desafíos para preservar y hacer crecer la riqueza se multiplican, la nueva firma busca identificar oportunidades que otros actores podrían pasar por alto. Esta combinación de visión territorial y alcance internacional responde a una realidad que enfrentan los clientes de alto patrimonio: la necesidad de diversificar geográficamente sin perder conexión con las dinámicas de sus mercados de origen.
La integración operativa de dos organizaciones de este tamaño requiere coordinación compleja. Ambas firmas han operado históricamente con estructuras ágiles y toma de decisiones descentralizada, características que las hicieron atractivas para sus clientes. El desafío ahora será mantener esa flexibilidad mientras se capturan las economías de escala que justifican la fusión. Los socios han señalado que el crecimiento combinado a través de MBIQ es el foco central, pero también reconocen que la unión debe fortalecer la propuesta de valor sin diluir los atributos que hicieron exitosas a ambas compañías por separado.
Esta operación se inscribe en una tendencia más amplia en la industria financiera chilena, donde boutiques especializadas buscan consolidarse para competir con jugadores globales. MBIQ entra al mercado con una masa crítica de activos bajo administración que la posiciona entre las firmas más relevantes del país en su segmento. Los próximos meses serán determinantes para demostrar que la integración genera sinergias reales y no simplemente suma dos organizaciones bajo un mismo nombre.
Citações Notáveis
Al integrar las capacidades de Quest Capital y MBI Inversiones, nuestros clientes se beneficiarán al acceder a una plataforma de inversión más amplia y diversificada, con una oferta fortalecida de soluciones financieras y equipos con experiencia complementaria— José Manuel Ugarte, socio de MBI
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
¿Por qué dos firmas que ya funcionaban bien de manera independiente decidieron fusionarse ahora?
La escala importa cada vez más en este negocio. Con 3.000 millones bajo administración, MBIQ puede invertir en tecnología, talento y productos que una boutique más pequeña no podría costear. Pero no es solo tamaño por tamaño: Quest y MBI tienen capacidades que se complementan. Juntas ofrecen más opciones a los clientes.
¿Qué es eso de la co-inversión que mencionan como diferenciador?
Es simple pero poderoso. Cuando MBI o Quest recomendaban un fondo a sus clientes, ellos mismos invertían dinero en ese mismo fondo. No es que dijeron "esto es bueno para ustedes" mientras ellos invertían en otra cosa. Eso genera confianza. MBIQ mantiene esa práctica.
¿Cuál es el riesgo real de una fusión como esta?
Perder la agilidad. Las boutiques ganaron clientes precisamente porque eran rápidas, cercanas, sin burocracia. Cuando integras dos organizaciones, corres el riesgo de volverse lenta. Los socios lo saben. Por eso insisten en que mantienen el modelo descentralizado.
¿A quién le importa realmente esta fusión?
A los clientes de alto patrimonio que ya están con estas firmas, porque ahora tienen acceso a más productos y servicios. A los competidores globales, porque una boutique local más fuerte es una amenaza. Y a otros jugadores chilenos que probablemente estén pensando en consolidarse también.
¿Qué significa que tengan "visión local y global"?
Que entienden los mercados chilenos, las regulaciones locales, las oportunidades que ven los empresarios de aquí. Pero también pueden colocar dinero en mercados internacionales, diversificar riesgos, acceder a activos que no están disponibles localmente. Es lo que quieren los clientes ricos: crecer sin perder raíces.