Las vacas bien cuidadas dan la mejor leche
El bienestar animal abarca cinco libertades: ausencia de temor, expresión natural, ausencia de dolor, confort físico y nutrición adecuada. Mastellone gestiona 600 establecimientos con 200.000 vacas adultas, implementando protocolos exhaustivos con 25 criterios de evaluación y 65 puntos de control.
- Mastellone Hermanos es la primera empresa láctea argentina en obtener certificación IRAM de bienestar animal
- La empresa gestiona 600 establecimientos con 200.000 vacas adultas y 300.000 animales de otras categorías
- El protocolo incluye 25 criterios de evaluación y 65 puntos de control por tambo
- 15 veterinarios e ingenieros agrónomos implementan el sistema en todos los establecimientos
Mastellone Hermanos se convierte en la primera empresa láctea argentina en obtener certificación IRAM de Gestión del Bienestar Animal, vinculando el trato respetuoso del ganado con la calidad sustentable de productos lácteos.
Cuando una vaca levanta la cabeza al acercarse una persona sin sentir pánico, cuando pasta tranquila sin necesidad de huir, eso es bienestar animal. No es un concepto abstracto ni una moda pasajera. Es el estado físico y emocional de un ser vivo que come bien, no sufre dolor, puede comportarse naturalmente y vive sin miedo ni estrés. La Organización Mundial de la Sanidad Animal lo resume en cinco libertades: libertad de temor y angustia, libertad de expresar comportamiento natural, libertad de dolor y enfermedad, libertad de molestias térmicas, y libertad de hambre y sed.
Esta semana, Mastellone Hermanos —la empresa detrás de la marca La Serenísima— se convirtió en la primera compañía láctea argentina y de toda la región en obtener la certificación IRAM que acredita su sistema de gestión del bienestar animal. El sello ya aparece en los envases de leche que ves en las góndolas. Es un hito que vincula directamente el trato del ganado con la calidad del producto final: vacas bien cuidadas dan mejor leche, y mejor leche permite elaborar productos de máxima calidad.
La empresa maneja una red de 600 establecimientos lecheros que la abastecen. En esos tambos hay aproximadamente 200.000 vacas adultas, más 300.000 animales de otras categorías como terneras y vaquillonas. La mayoría están en Buenos Aires, pero también en Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, La Pampa, San Luis y Río Negro. Implementar bienestar animal en una operación de esa escala no es un cambio cosmético. Mastellone desarrolló un protocolo de evaluación que incluye 25 criterios de evaluación y 65 puntos de control en cada tambo. La empresa asignó 15 veterinarios e ingenieros agrónomos dedicados exclusivamente a implementar este protocolo en todos los establecimientos.
Luis Demicheli, gerente de Sistemas de Gestión y Sustentabilidad de Mastellone, explicó que el objetivo es "impulsar una actividad lechera en la que se busque que los animales sean tratados con respeto, cuidado y de acuerdo con las normas éticas". Pero esto no es solo ética. Demicheli fue claro: el trato respetuoso es "un pilar para asegurar una materia prima sustentable". Detrás de la leche obtenida bajo estas condiciones hay beneficios que van más allá de la calidad: mejora el bienestar de los animales y el ambiente que los rodea.
Lo interesante es cómo la empresa está estructurando el cambio. Los productores reciben capacitación, asesoramiento y acompañamiento financiero si es necesario. No todas las mejoras requieren inversiones de infraestructura costosas. Aunque habrá auditorías para evaluar avances, Demicheli aclaró que el incumplimiento no significa expulsión como proveedor. En cambio, Mastellone refuerza el respaldo y las asesorías para que los tambos avancen.
Esta es una estrategia de largo plazo. La empresa comenzó la implementación de su primer programa de bienestar animal bajo normas ISO este año. El sello IRAM certifica que el sistema cumple con los lineamientos de las cinco libertades y se basa en la norma IRAM-ISO/TS 34700. El protocolo funciona como una guía exhaustiva para lograr condiciones óptimas de confort y salud en cada establecimiento.
Demicheli también señaló que el sistema "fomenta la cultura del bienestar animal en toda la cadena de valor", no solo entre productores sino también entre consumidores. El sello visible en los envases es parte de esa estrategia: que la gente empiece a entender qué es el bienestar animal y por qué importa. Por ahora el sello aparece en la leche. Pronto llegará a quesos blandos, cremas, mantecas y el resto de la línea de productos.
Citações Notáveis
Un animal se encuentra en estado satisfactorio de bienestar cuando está sano, confortable y bien alimentado, puede expresar su comportamiento natural y no sufre dolor, miedo o estrés— Organización Mundial de la Sanidad Animal (OMSA)
El trato respetuoso del animal es un pilar para asegurar una materia prima sustentable— Luis Demicheli, gerente de Sistemas de Gestión y Sustentabilidad de Mastellone
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
¿Por qué una empresa láctea decide invertir recursos en certificar bienestar animal? ¿Es solo marketing?
No es solo marketing, aunque el sello en el envase es parte visible. El argumento central es que una vaca estresada, enferma o mal alimentada produce leche de peor calidad. El bienestar del animal es directamente proporcional a la calidad de la materia prima.
Pero eso suena a que siempre debería haber sido así. ¿Por qué ahora?
Porque ahora hay una norma internacional que lo certifica y audita. Antes era promesa. Ahora es verificable. Y porque los consumidores empiezan a preguntar qué hay detrás del producto.
¿Qué cambia realmente en un tambo cuando implementa esto?
Cambia cómo se maneja el animal. Si una vaca siente pánico cuando se acerca una persona, eso es estrés crónico. Si pasta tranquila, eso es bienestar. El protocolo mide 25 criterios diferentes: nutrición, salud, comportamiento, ambiente físico.
¿Y los productores pequeños pueden cumplir esto?
Mastellone dice que no necesariamente requiere grandes inversiones de infraestructura. Pero sí requiere cambio de prácticas. Por eso ofrecen capacitación, asesoramiento, incluso apoyo financiero. Y no expulsan a quien no cumple de inmediato.
¿Esto es sustentabilidad real o es greenwashing?
Es sustentabilidad real si se audita y se verifica. El IRAM certifica el sistema. Pero es un trabajo a largo plazo. La empresa recién comenzó este año. Habrá que ver si mantiene el compromiso cuando la presión comercial apriete.