Margarita del Cid: «Hay que ser contundente contra la violencia de género y en defensa del colectivo LGTBI»

La alcaldesa sufrió ataques e insultos graves tras denunciar públicamente la discriminación homófoba de los promotores de la fiesta.
Callarse ante eso es complicidad, no es una opción
Del Cid explica por qué decidió denunciar públicamente la discriminación homófoba en lugar de permitir que la justicia actuara en silencio.

En una ciudad que lleva seis décadas construyendo una identidad abierta al mundo, una alcaldesa conservadora eligió no guardar silencio ante un cartel de exclusión. Margarita del Cid, del Partido Popular, denunció públicamente una fiesta en Torremolinos que vetaba la entrada a homosexuales, recibió insultos de los organizadores y encontró, en cambio, el respaldo unánime de su corporación municipal. El episodio revela que la defensa de los derechos no siempre sigue las líneas ideológicas esperadas, y que algunas ciudades han tejido su prosperidad sobre la diversidad con suficiente firmeza como para defenderla cuando se la desafía.

  • Una fiesta llamada Casa Fátima publicó anuncios que vetaban explícitamente la entrada a homosexuales en Torremolinos, lo que la asesoría jurídica municipal identificó como un posible delito de odio.
  • Tras denunciarlo públicamente en redes sociales, la alcaldesa Del Cid recibió insultos graves y ataques directos de los promotores, una experiencia que ella misma describió como inédita en su trayectoria.
  • La respuesta institucional fue contundente y transversal: PP, PSOE, Por Andalucía y Vox votaron juntos en respaldo a la alcaldesa, y tanto las fuerzas de seguridad como la Fiscalía actuaron.
  • Torremolinos se prepara para celebrar el décimo aniversario de su Orgullo, consolidando una identidad turística inclusiva que el año pasado alcanzó un récord de 5,5 millones de pernoctaciones.

Margarita del Cid estaba en Madrid promocionando Torremolinos cuando alguien del colectivo LGTBI le alertó de unos anuncios que circulaban en redes: una fiesta llamada Casa Fátima vetaba explícitamente la entrada a "maricones". La alcaldesa del PP, licenciada en Derecho, trasladó el caso a la asesoría jurídica municipal, que lo calificó como posible delito de odio, y luego lo hizo público. "Callarse en ese tipo de actitudes no es una opción", explica.

Lo que siguió la sorprendió. Los promotores le enviaron mensajes privados cargados de insultos, ratificando su posición homófoba. Era la primera vez, dice, que era atacada por defender a la comunidad LGTBI. Sin embargo, no estuvo sola: la corporación municipal al completo —incluyendo Vox— la respaldó, y tanto la Fiscalía como las fuerzas de seguridad se pusieron en movimiento. "Es muy positivo sentirse arropada cuando estás denunciando en defensa de los derechos de un colectivo", reflexiona.

Del Cid gobierna con mayoría absoluta desde 2023, con 17 de 25 concejales. Cuando llegó al poder en 2021 dependía del apoyo de Vox, pero eso nunca moderó su postura: ese mismo año la bandera arcoíris ondeó en el Ayuntamiento. Para ella, hay dos asuntos en los que no cabe tibieza: la violencia de género y los derechos LGTBI.

Torremolinos, con 70.000 habitantes y 5,5 millones de pernoctaciones anuales, lleva seis décadas siendo un destino de sol, playa y diversidad. Este año su Orgullo cumple diez años. Del Cid ve en esa identidad algo más que una estrategia turística: es el alma de una ciudad que aprendió a prosperar siendo abierta, y que no está dispuesta a negociarlo.

Margarita del Cid estaba en Madrid promocionando su ciudad cuando decidió romper el silencio. Una fiesta llamada Casa Fátima, organizada en Torremolinos, había publicado anuncios explícitos: la entrada estaba vetada a "maricones". Alguien del colectivo LGTBI le avisó. Del Cid, alcaldesa del PP desde 2021 y licenciada en Derecho, trasladó el caso a la asesoría jurídica municipal, que lo identificó como un posible delito de odio. Luego lo hizo público en redes sociales. "No íbamos a callarnos, callarse en ese tipo de actitudes no es una opción", explica ahora, con 51 años, desde un hotel madrileño.

Lo que vino después fue inesperado para ella. Los promotores de la fiesta le escribieron por privado con insultos graves, ratificando sus posiciones homófobas. "Nunca, hasta ahora, había sido atacada por mi apoyo a la comunidad LGTBI. Jamás", dice Del Cid. Pero no estuvo sola. La Corporación municipal la respalló sin fisuras: gobierno, PSOE, Por Andalucía y Vox votaron juntos. Las fuerzas de seguridad del Estado y la Fiscalía también se movieron. "Es muy positivo sentirse arropada cuando estás denunciando en defensa de los derechos de un colectivo y te han atacado por ello", reflexiona.

Su posición es sólida. Llegó a la alcaldía en 2021 tras liderar una moción de censura. En 2023 revalidó con mayoría absoluta: 17 de 25 concejales, una de las más amplias de España. Cuando asumió el cargo hace tres años estaba en minoría y necesitaba los votos de Vox, pero eso nunca la frenó. "Ese año, en 2021, estuvo la bandera arcoíris en el Ayuntamiento. Si en algún momento alguien pensó que porque Vox me hubiese apoyado íbamos a ser tibios, se dieron cuenta de que en ningún caso."

Torremolinos no es una ciudad cualquiera. Con unos 70.000 habitantes, es una pequeña potencia turística que el año pasado registró alrededor de 5,5 millones de pernoctaciones, un récord. "Desde hace 60 años, Torremolinos ha sido un destino de sol, playa y personas LGTBI, siempre diverso", apunta Del Cid. Esa identidad no es accidental. Este año el Orgullo de Torremolinos celebra su décimo aniversario, con artistas como Melody, Sonia y Selena, Merche y Ladilla Rusa. "El Orgullo es un trabajo de consenso que se realiza durante todo el año. El Ayuntamiento, con independencia de la aportación económica, somos una pieza más junto a los colectivos y donde también intervienen los empresarios, las agencias de viajes."

Del Cid ve en esto algo más profundo que una fiesta anual. El turismo internacional ha transformado la ciudad: "La temporada baja ha desaparecido, ya no existe". Eso significa empleo constante, estabilidad económica. Los torremolinenses fueron visionarios al identificar el potencial de un pueblecito de pescadores, y ella cree que deben seguir siéndolo, pero ahora "creando ciudades amables para los que vivimos allí". Eso implica regeneración urbana, eficiencia energética, criterios nuevos.

Cuando se le pregunta si el turismo genera consecuencias negativas, responde sin dudarlo: "En Torremolinos nunca ha habido turismofobia. Esta industria mueve una parte de la economía por todos los vasos capilares de la sociedad. Todos somos conscientes de que tenemos que cuidarla". Es una visión que contrasta con tensiones que viven otras ciudades españolas. Para Del Cid, hay dos asuntos en los que cree que hay que ser "muy contundente": contra la violencia de género y en la defensa de los derechos LGTBI. No son posiciones negociables. Lo que pasó con Casa Fátima fue una prueba de eso.

Nunca, hasta ahora, había sido atacada por mi apoyo a la comunidad LGTBI. Jamás
— Margarita del Cid, alcaldesa de Torremolinos
Hay dos asuntos en los que creo que hay que ser muy contundente: contra la violencia de género y en la defensa de los derechos LGTBI
— Margarita del Cid
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¿Cómo supo que la denuncia pública era el camino correcto y no simplemente dejar que la justicia actuara en silencio?

Model

Porque callarse ante eso es complicidad. Alguien del colectivo me avisó, la asesoría jurídica confirmó que era un delito de odio. Si no lo hago público, ¿quién lo sabe? ¿Quién se entera de que en tu ciudad hay gente que se atreve a discriminar así?

Inventor

Pero eso también te expuso a los ataques personales que recibiste. ¿Valió la pena?

Model

Claro que valió la pena. Los insultos duelen, no voy a mentir. Pero el respaldo que sentí después fue abrumador. Todos los partidos, las fuerzas de seguridad, la Fiscalía. Eso te dice que hiciste lo correcto.

Inventor

¿Cómo concilias gobernar con Vox en 2021 y al mismo tiempo defender tan públicamente los derechos LGTBI?

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No es conciliación, es coherencia. Vox me apoyó en una moción de censura, pero eso no significa que yo vaya a ser tibia en lo que creo. La bandera arcoíris estuvo en el Ayuntamiento ese año. Jamás he dudado.

Inventor

Torremolinos es un destino turístico masivo. ¿No hay tensión entre eso y ser una ciudad inclusiva?

Model

No la hay porque la inclusión es parte de lo que nos hace atractivos. Llevamos 60 años siendo destino de personas LGTBI. Eso no es un accidente, es parte de nuestra identidad. El turismo mueve la economía por todos los vasos capilares de la sociedad.

Inventor

¿Qué esperas que pase ahora con los promotores de Casa Fátima?

Model

Eso está en manos de la Fiscalía. Yo hice mi parte: denunciar, hacer público, no permitir que eso se normalizara. Ahora la justicia tiene que actuar.

Inventor

¿Crees que tu caso puede servir de ejemplo para otros alcaldes?

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Espero que sí. Hay dos asuntos en los que creo que hay que ser muy contundente: contra la violencia de género y en la defensa de los derechos LGTBI. Eso no debería ser controvertido. Debería ser lo normal.

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