Madagascar se distancia de Francia y se acerca a Rusia en un giro geopolítico deliberado
En el cruce entre la memoria colonial y la reconfiguración del orden mundial africano, Madagascar ha declarado persona non grata a un funcionario de la Embajada francesa, acusándolo de actos de desestabilización. La decisión, tomada meses después de que el depuesto presidente Rajoelina huyera a Francia tras protestas que dejaron más de veinte muertos, no es un gesto aislado: es la señal más clara de que Antananarivo está eligiendo deliberadamente un nuevo eje de lealtades. En el horizonte de esta ruptura, la sombra de Moscú se alarga sobre el Índico.
- Madagascar convocó al embajador francés para comunicarle la expulsión de un empleado de su embajada, sin revelar su identidad ni los detalles precisos de las acusaciones, lo que eleva la opacidad y la tensión del gesto.
- Las raíces de la crisis se remontan a octubre de 2025, cuando semanas de protestas contra la corrupción y los cortes de servicios básicos terminaron con más de veinte muertos y el colapso del gobierno de Rajoelina, quien escapó en un avión francés.
- Desde que el coronel Randrianirina asumió la presidencia, Madagascar ha reorientado su política exterior con urgencia: Putin visitó el país en febrero y el nuevo líder se reunió con un general de la inteligencia militar rusa vinculado al Africa Corps.
- Francia se encuentra en una posición incómoda, albergando al expresidente depuesto mientras su embajada es acusada de interferencia, sin que París haya ofrecido una respuesta pública contundente.
- La expulsión funciona como una declaración simultánea hacia adentro y hacia afuera: refuerza la narrativa de soberanía frente al antiguo colonizador y consolida el nuevo alineamiento con Rusia en un continente cada vez más disputado.
Madagascar ha expulsado a un empleado de la Embajada francesa acusado de "actos de desestabilización", en el momento más tenso de las relaciones entre Antananarivo y París en años recientes. El Ministerio de Exteriores malgache convocó al embajador Arnaud Guillois para comunicarle la decisión, resultado de una investigación que identificó acciones "incompatibles con su estatus" e involucraban a ciudadanos malgaches y extranjeros en maniobras desestabilizadoras. La identidad del funcionario expulsado no fue revelada.
El trasfondo de esta ruptura se encuentra en octubre de 2025, cuando el coronel Michael Randrianirina llegó al poder tras el colapso del gobierno de Andry Rajoelina. Ese desmoronamiento fue precedido por semanas de protestas masivas contra los cortes de agua y electricidad y la corrupción, reprimidas con violencia que dejó más de veinte muertos. Una unidad de élite del Ejército terminó alineándose con los manifestantes, y Rajoelina abandonó Madagascar en un avión francés para establecerse en el exilio en París.
Desde entonces, Randrianirina ha reorientado la política exterior del país con determinación hacia Moscú. Putin visitó Madagascar en febrero en un viaje de alto perfil, y más recientemente el presidente malgache se reunió con Andrei Averianov, general de la inteligencia militar rusa vinculado al Africa Corps, la unidad paramilitar activa en el continente. Este giro estratégico convierte la expulsión del diplomático francés en algo más que un incidente bilateral: es una señal de que Madagascar está eligiendo activamente su lugar en la nueva geometría geopolítica de África.
Francia, que alberga al expresidente depuesto mientras su embajada es acusada de interferencia, enfrenta una posición cada vez más incómoda. Para Madagascar, la expulsión refuerza su narrativa de independencia frente a su antiguo colonizador y subraya que el distanciamiento de París no es accidental, sino parte de una estrategia deliberada de reposicionamiento.
Madagascar ha expulsado a un empleado de la Embajada francesa acusado de "actos de desestabilización", una decisión que marca el punto más tenso en las relaciones entre Antananarivo y París desde que el depuesto presidente Andry Rajoelina huyó del país hace meses hacia Francia. El Ministerio de Exteriores malgache convocó al embajador francés Arnaud Guillois el martes para comunicarle la expulsión del funcionario, cuya identidad y puesto específico no fueron revelados. Las autoridades locales afirmaron haber completado una investigación que identificó "acciones consideradas incompatibles con su estatus" e involucraban a ciudadanos malgaches y extranjeros en lo que describieron como maniobras desestabilizadoras.
La crisis diplomática tiene raíces profundas en los eventos de octubre de 2025, cuando el coronel Michael Randrianirina asumió la presidencia tras la caída de Rajoelina. Ese colapso político fue precedido por semanas de protestas masivas contra los cortes de agua y electricidad, así como contra la corrupción generalizada. Las fuerzas de seguridad respondieron con represión violenta que dejó más de veinte muertos. Una unidad de élite del Ejército, presionada por la magnitud de las movilizaciones, finalmente se alineó con los manifestantes antigubernamentales. Rajoelina, enfrentando lo que denunció como un intento de golpe de Estado, abandonó Madagascar en un avión francés, estableciendo su exilio en Francia.
Esta expulsión debe entenderse dentro de un giro geopolítico más amplio. Desde que Randrianirina llegó al poder, Madagascar ha reorientado deliberadamente su política exterior hacia Moscú. En febrero, el presidente ruso Vladimir Putin visitó el país en un viaje de alto perfil. Más recientemente, Randrianirina se reunió con Andrei Averianov, un general de la Inteligencia militar rusa que se cree supervisa las operaciones del Africa Corps, la unidad paramilitar rusa activa en el continente africano. Estos encuentros subrayan una estrategia clara de distanciamiento de Francia y acercamiento a Rusia.
El Ministerio de Exteriores malgache emitió un comunicado reafirmando su compromiso con los principios de la Convención de Viena de 1961, que rige las relaciones diplomáticas internacionales. Sin embargo, la decisión de expulsar a un empleado de la embajada francesa sin proporcionar detalles públicos sobre las acusaciones específicas refleja una postura más confrontacional. Madagascar, que ha experimentado múltiples asonadas desde su independencia de Francia en 1960, parece estar utilizando esta expulsión como una señal tanto doméstica como internacional de su nuevo rumbo político.
La tensión bilateral se intensifica en un momento en que Francia ha mantenido una posición incómoda respecto al exilio de Rajoelina en su territorio. La presencia del expresidente en París, combinada con las acusaciones malgaches de interferencia diplomática, sugiere que las relaciones entre ambos países seguirán deteriorándose. Para Madagascar, el gesto de expulsar a un empleado de la embajada francesa refuerza su narrativa de independencia frente a su antiguo colonizador, mientras que simultáneamente consolida su nueva alianza con Rusia en un contexto de creciente competencia geopolítica en África.
Notable Quotes
El Ministerio de Exteriores reafirma el compromiso del Gobierno con el respeto de los principios que rigen las relaciones diplomáticas enunciados por la Convención de Viena de 1961— Ministerio de Exteriores de Madagascar
The Hearth Conversation Another angle on the story
¿Por qué Madagascar expulsaría a un empleado de la embajada francesa sin revelar su identidad o los detalles específicos de lo que hizo?
Es una táctica política. Al mantener el misterio, Randrianirina envía un mensaje doméstico de que está tomando medidas firmes contra la interferencia extranjera, sin necesidad de pruebas públicas que pudieran ser cuestionadas.
¿Crees que Francia realmente estaba interfiriendo, o es esto principalmente un pretexto?
Probablemente ambas cosas. Francia tiene un interés legítimo en proteger a Rajoelina, su aliado histórico. Pero para Randrianirina, la presencia de Rajoelina en París es una amenaza política constante. Cualquier contacto diplomático puede ser reinterpretado como conspiración.
¿Por qué el giro hacia Rusia es tan importante aquí?
Porque rompe un patrón de 66 años. Madagascar fue colonia francesa. Ahora el nuevo presidente recibe a Putin y a generales rusos. Es una señal de que el orden antiguo ha terminado.
¿Qué pasa con los veinte muertos en las protestas? ¿Eso no importa en esta historia?
Importa porque explica por qué Rajoelina tuvo que huir. Pero una vez que se fue, esos muertos se convirtieron en un hecho consumado que Randrianirina puede usar para justificar cualquier cosa: la represión fue necesaria, la interferencia francesa es inaceptable, el nuevo rumbo es inevitable.
¿Cuál es el riesgo real para Francia aquí?
Perder influencia en un país estratégico en el Índico. Y si Rajoelina intenta regresar desde París, Francia podría verse arrastrada a un conflicto que no puede ganar.