Cambia el escenario, pero no cambia lo que el Low Festival es
Después de quince años forjando identidad en Benidorm, Low Festival emprende una mudanza hacia el Parque Antonio Soria de Torrevieja, donde los días 31 de julio y 1 y 2 de agosto de 2026 intentará demostrar que una comunidad cultural no reside en un lugar, sino en lo que la convoca. El cartel presentado —con Editors, Kasabian, The Hives, Love of Lesbian en despedida y una nutrida representación del indie nacional— es, en sí mismo, una declaración de continuidad ante el cambio. Hay algo profundamente humano en ese gesto: aferrarse a lo esencial cuando el suelo se mueve.
- El traslado más grande en la historia del festival genera una pregunta inevitable: ¿puede un evento tan enraizado en Benidorm sobrevivir sin ese territorio que lo vio crecer?
- La organización responde con un cartel de peso histórico —Editors, Kasabian, The Hives— que actúa como ancla simbólica en medio de la incertidumbre del cambio.
- Love of Lesbian llega en plena gira de despedida, y su presencia convierte la primera edición en Torrevieja en un cruce de finales y comienzos que ningún organizador podría haber guionizado mejor.
- La apuesta por bandas emergentes —Besmaya, Juventude, Biela, Mala Gestión y otras— confirma que la fórmula de descubrimiento que sostuvo el festival durante quince años no se negocia.
- La logística del nuevo recinto —transporte, alojamiento, lanzaderas— pone a prueba la capacidad operativa del festival para trasladar no solo su cartel, sino su experiencia completa a un escenario desconocido.
Después de más de quince años en Benidorm, Low Festival ha tomado la decisión más arriesgada de su historia: mudarse. El Parque Antonio Soria de Torrevieja acogerá la nueva sede los días 31 de julio, 1 y 2 de agosto de 2026, y la organización ha respondido a las dudas inevitables con un cartel que no deja margen para la ambigüedad.
Editors presentarán Surface, Echo & Sound; Kasabian llegan con ACT III; y The Hives desplegarán uno de esos directos que el circuito europeo celebra cada vez que ocurre. En el frente nacional, Fangoria regresa con La verdad o la imaginación, su primer álbum de estudio en una década, acompañada de Iván Ferreiro, La Casa Azul, Sidonie, Ginebras y Ladilla Rusa, entre otros.
El nombre que adquiere mayor peso simbólico es el de Love of Lesbian. La banda barcelonesa actúa en plena gira de despedida, y su presencia en esta primera edición en Torrevieja convierte el evento en un cruce singular: el adiós de uno de los grupos más representativos del indie español coincide exactamente con el inicio de una nueva etapa para el festival. Es el tipo de coincidencia que los organizadores no podían dejar escapar.
La programación también mantiene intacta la apuesta por bandas emergentes —Besmaya, Juventude, Biela, Mala Gestión, La Plata y otros proyectos jóvenes— que ha sido una de las señas de identidad del Low desde sus primeras ediciones. El equilibrio entre descubrimiento y referencias consolidadas sigue siendo la fórmula.
La mudanza implica también un reto logístico considerable: el festival ya trabaja en información sobre transporte, alojamiento y lanzaderas desde distintos puntos de la Comunidad Valenciana. Todo tendrá que adaptarse a un recinto nuevo. Pero la apuesta de fondo es clara: la personalidad del Low Festival no depende de una ubicación concreta, sino de la música, la comunidad y el descubrimiento que lo han definido durante tres lustros.
Después de más de quince años anclado en Benidorm, Low Festival se muda. Los días 31 de julio, 1 y 2 de agosto de 2026, el Parque Antonio Soria de Torrevieja acogerá por primera vez este festival que se ha convertido en una de las referencias ineludibles de la música independiente española. Es el cambio más grande en la historia del evento, y la organización lo sabe. Por eso el cartel que acaban de presentar no intenta disimular nada: cambia la ciudad, pero no cambia lo que el Low Festival es.
Cualquier traslado de una cita musical tan enraizada en un territorio genera preguntas. ¿Seguirá siendo el mismo festival sin Benidorm? ¿Perderá algo en la mudanza? La respuesta que propone la programación es contundente. Basta mirar los nombres para entender que la intención es clara: mantener intacta la personalidad que ha definido estos años. La combinación de grandes artistas nacionales e internacionales, el apoyo constante a bandas emergentes, una audiencia leal que ha construido comunidad alrededor del evento. Eso no se deja en Benidorm.
Los cabezas de cartel traen consigo historias propias con el festival. Editors, Kasabian y The Hives regresan con nuevo material bajo el brazo. Los británicos de Editors presentarán Surface, Echo & Sound. Kasabian llega con ACT III. The Hives desplegarán The Hives Forever Forever The Hives, uno de esos directos que el circuito celebra cada vez que sucede. En el frente nacional, Fangoria trae La verdad o la imaginación, su primer álbum de estudio en una década. Iván Ferreiro, La Casa Azul, Sidonie, Ojete Calor, Ginebras y Ladilla Rusa completan una primera línea que sostiene el equilibrio entre veteranía y actualidad que ha funcionado para el Low.
Pero hay un nombre en el cartel que adquiere un peso simbólico especial. Love of Lesbian actúa en plena gira de despedida. La banda barcelonesa ha protagonizado algunos de los conciertos más recordados del Low en los últimos años, y su presencia en esta primera edición en Torrevieja no es casualidad. El adiós de uno de los grupos más representativos del indie español de las últimas décadas coincide exactamente con el inicio de una nueva etapa para el festival. Es el tipo de sincronización que los organizadores no podían dejar pasar.
Más allá de los nombres que ocupan los carteles, Low Festival vuelve a demostrar que una de sus fortalezas más sólidas sigue siendo la apuesta por bandas nuevas. Proyectos como Besmaya, Juventude, Biela, Mala Gestión, La Plata, Toldos Verdes, Los Chivatos, Ciutat, Joseluis y Repion completan una programación que mantiene ese equilibrio entre descubrimiento y referencias consolidadas. Es la fórmula que ha funcionado desde las primeras ediciones, y la organización no tiene intención de abandonarla ahora.
La logística del cambio no es menor. El festival ya ha habilitado información específica sobre transporte, alojamiento y lanzaderas desde distintos puntos de la Comunidad Valenciana y regiones cercanas. Accesos, movilidad, servicios: todo tendrá que adaptarse a un nuevo recinto y a dinámicas diferentes. Pero eso es lo que sucede cuando un festival decide crecer, cuando decide que su identidad es lo suficientemente fuerte como para sobrevivir a un cambio de escenario.
El cartel de 2026 mira hacia atrás sin dejar de mirar hacia adelante. Reúne a artistas que han construido la historia reciente del Low con propuestas que apuntan hacia dónde irá la escena. Es la apuesta de una organización que cree que lo que ha funcionado durante quince años en Benidorm puede funcionar en Torrevieja, siempre que mantenga intacto lo que realmente importa: la música, la comunidad, el descubrimiento. Todo preparado para que el Low Festival demuestre que su personalidad va mucho más allá de una ubicación concreta.
Citações Notáveis
Cambia el escenario, pero no la identidad del festival. Una nueva etapa con el mismo ADN.— Organización de Low Festival
La presencia de Love of Lesbian en su gira de despedida añade un valor simbólico al cartel, coincidiendo el inicio de una nueva etapa para el festival con el adiós de uno de los grupos más representativos del indie español.— Análisis de la programación
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
¿Por qué un festival tan vinculado a Benidorm decide mudarse ahora, después de quince años?
No es una decisión que hayan tomado a la ligera. Probablemente hay razones de espacio, de crecimiento, de oportunidades que Torrevieja ofrece. Pero lo interesante es que no lo ven como un abandono, sino como una evolución.
¿Y cómo se aseguran de que el público los siga?
Mirando el cartel, está claro: traen de vuelta a los artistas que han definido la historia del festival. Editors, Kasabian, The Hives. Son bandas que la gente asocia con Low Festival. Es un mensaje que dice: somos los mismos, solo que en otro lugar.
Pero Love of Lesbian está en su gira de despedida. ¿No es raro que coincida justo con el cambio de sede?
No es raro, es simbólico. La banda ha sido central en la historia del Low. Que se despidan en la primera edición en Torrevieja es como cerrar un ciclo y abrir otro al mismo tiempo. Es el tipo de sincronización que no sucede por casualidad.
¿Qué pasa con las bandas nuevas? ¿Siguen siendo importante en este cambio?
Absolutamente. Besmaya, Juventude, Biela, Mala Gestión... están ahí. El Low siempre ha sido un lugar donde descubres bandas que después se hacen grandes. Eso no puede desaparecer si quieren mantener su identidad.
¿Crees que Torrevieja puede ofrecer lo mismo que Benidorm?
Probablemente no exactamente lo mismo. Pero el festival no es el lugar, es lo que sucede en el lugar. Si logran mantener esa mezcla de referentes internacionales, indie nacional y nuevas propuestas, el público irá.