Los vinos de Ribera del Duero ya no son lo que eran: del extractivismo al equilibrio

Lo que el mundo creía que era la Ribera del Duero ya no lo es
Santi Rivas describe cómo la región está abandonando el extractivismo y la contundencia para abrirse a perfiles más frescos y equilibrados.

Ribera del Duero ocupa el cuarto lugar en España tras Rioja, Rías Baixas y Priorat, con grandes vinos como Vega Sicilia y Pingus, pero sin consistencia en toda la región. La región se divide en tres denominaciones distintas: burgalesa, vallisoletana y soriana, siendo esta última la que lidera la tendencia hacia vinos más frescos y ácidos con menor concentración.

  • Ribera del Duero ocupa el cuarto lugar en España tras Rioja, Rías Baixas y Priorat
  • La región se divide en tres denominaciones: burgalesa, vallisoletana y soriana
  • Desde noviembre de 2019 se pueden producir vinos blancos en Ribera del Duero
  • Bodegas como Pesquera, Callejo, Dominio de Atauta y La Loba lideran la nueva tendencia hacia vinos más frescos

El experto Santi Rivas analiza la evolución de los vinos de Ribera del Duero, señalando que la región ha pasado de la extracción y concentración hacia perfiles más frescos y sensatos, con la producción de blancos como nuevo fenómeno desde 2019.

Santi Rivas, experto en vinos de Gastro SER, tiene una observación incómoda sobre la Ribera del Duero: la región que muchos productores consideran la mejor del mundo simplemente no lo es. No porque sus vinos sean malos. Vega Sicilia y Pingus existen, y son extraordinarios. El problema es que no hay cien vinos de ese nivel. Hay algunos. El resto es variable.

Esta conclusión emerge de un análisis más profundo que Rivas necesitaba hacer después de comparar los vinos de Rioja con los de Ribera del Duero usando una metáfora deportiva que no todos comparten: si Rioja es el Barça, Ribera del Duero es el Celta de Vigo. La comparación requería contexto. Por eso la última sección monográfica de El vampiro del vino se centró enteramente en esta región castellana, en su historia reciente y en lo que está sucediendo ahora.

Según Rivas, la Ribera del Duero ocupa el cuarto lugar entre las regiones vinícolas españolas, por detrás de Rioja, Rías Baixas y Priorat, pero por delante del Bierzo. La explosión llegó en los años noventa, cuando aparecieron proyectos como Pago de Capellanes y Pago de Carrovejas, junto con otros emprendimientos que involucraban a artistas, actores y futbolistas. Muchos de esos últimos quebraron. Pero los tintos que sobrevivieron tenían nivel. La existencia de Vega Sicilia facilitó todo: una bodega histórica que legitimaba la región y atraía inversión.

Lo que está cambiando ahora es más sutil. Desde noviembre de 2019, la Ribera del Duero puede producir vinos blancos, algo que antes le estaba prohibido. Bodegas como Pesquera y Callejo están explorando esta nueva identidad, y Rivas lo considera uno de los fenómenos más interesantes de la actualidad. Pero hay algo más profundo ocurriendo: la región está dividida en realidad en tres denominaciones distintas. La burgalesa, la vallisoletana y la soriana. Es la soriana la que todo el mundo habla ahora, porque produce perfiles más frescos, más ácidos, menos concentrados. Bodegas como Dominio de Atauta y La Loba, bajo la dirección de la enóloga Ana Carazo, están liderando este movimiento.

Rivas llama a estos vinos "más sensatos". Lo que el mundo creía que era la Ribera del Duero ya no lo es. Durante años, la región fue sinónimo de extracción, contundencia, maderas agresivas. Eso se está dejando atrás. Hace poco, Rivas probó un Arzuaga Gran Reserva en una cata a ciegas y quedó sorprendido. El crítico de vinos del New York Times, Eric Asimov, escribió hace unos meses que ya está pasado de moda decir que la Ribera del Duero está pasada de moda. Rivas está completamente de acuerdo. Lo que está sucediendo es un cambio que se alinea con una tendencia global: el vino está evolucionando hacia perfiles más equilibrados, menos dominados por la potencia bruta. La Ribera del Duero, después de décadas de extractivismo, está descubriendo que hay otras formas de ser grande.

Tiene vinazos, puede que incluso el mejor del mundo. Vega Sicilia, Pingus... Lo que pasa es que no tiene 100 vinazos de ese nivel.
— Santi Rivas, experto en vinos de Gastro SER
Lo que todo el mundo cree que es la Ribera, ya no lo es. El mundo está pensando en extracción, contundencia y maderizaciones, pero eso se está dejando atrás.
— Santi Rivas
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
Inventor

¿Entonces Santi Rivas está diciendo que Ribera del Duero fue un error durante treinta años?

Model

No exactamente. Fue una estrategia. En los noventa, cuando la región explotó, el mercado internacional quería vinos potentes, concentrados, con mucha madera. Vega Sicilia ya existía, así que la región se construyó alrededor de esa identidad. Funcionó.

Inventor

¿Y ahora el mercado cambió?

Model

El mercado cambió, pero también los productores. Algunos se dieron cuenta de que podían hacer algo diferente. La soriana, especialmente, tiene un terroir que naturalmente produce vinos más frescos. Tardaron en verlo.

Inventor

¿Qué significa que Ana Carazo sea una pionera?

Model

Significa que fue una de las primeras en decir: nuestro vino no tiene que ser como Vega Sicilia. Puede ser delgado, ácido, fresco, y seguir siendo excelente. Eso fue revolucionario aquí.

Inventor

¿Los blancos son realmente un fenómeno o solo una curiosidad?

Model

Depende. Para la región, es un fenómeno porque abre una puerta completamente nueva. Para el mundo del vino, es parte de una tendencia más grande: el regreso a la elegancia sobre la potencia.

Inventor

¿Entonces Ribera del Duero finalmente está creciendo?

Model

No. Está aprendiendo a ser diferente. Eso es más importante.

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