El 58 por ciento de mujeres recibió la invitación e hizo caso omiso
En Ávila, la prevención del cáncer avanza a dos velocidades: mientras las mamografías convocan a más de siete de cada diez mujeres, los cribados de cérvix y colon no logran reunir ni a la mitad de quienes reciben invitación, quedando por debajo de la media regional. Esta brecha no es solo estadística — es una distancia entre la enfermedad detectada a tiempo y la que avanza en silencio, entre la vida salvada y el diagnóstico tardío que pudo evitarse.
- Más de la mitad de las mujeres abulenses invitadas al cribado de cérvix ignoraron la carta de la Consejería, dejando sin hacer una prueba que detecta lesiones antes de que se conviertan en cáncer.
- En el cribado colorrectal, seis de cada diez personas entre 50 y 74 años no realizaron el sencillo test de sangre oculta en heces, pese a que tienen dos años para hacerlo.
- Ávila se sitúa casi seis puntos por debajo de la media autonómica en participación cervical y más de tres puntos por debajo en colorrectal, una doble desventaja que no puede atribuirse al azar.
- Las mamografías demuestran que la baja participación no es inevitable: con un 71,5%, el programa de mama prueba que los abulenses sí responden cuando algo conecta con ellos.
- La Asociación Española contra el Cáncer exige mayor transparencia en los datos publicados, mientras la Consejería de Sanidad enfrenta la presión de diseñar estrategias de comunicación más eficaces para los programas rezagados.
Los programas de detección precoz del cáncer en Ávila no están funcionando de manera uniforme. Las mamografías logran captar a más del 71% de las mujeres invitadas, pero los cribados de cérvix y colon se quedan muy atrás, por debajo incluso de la media de Castilla y León.
En el cribado de cáncer de cérvix, solo 2.470 de las 5.892 mujeres invitadas se realizaron la prueba en 2025, una participación del 42% que deja a Ávila casi seis puntos por debajo de la media autonómica del 48%. Se trata de una prueba que identifica lesiones precancerosas en etapas donde el tratamiento es más efectivo, lo que hace especialmente preocupante que más de la mitad de las invitadas no acudan.
El panorama del cáncer colorrectal es similar. De las 27.038 invitaciones enviadas a personas de entre 50 y 74 años, solo 10.250 realizaron el test en el primer año, un 38% frente al 41,4% registrado en el conjunto de la comunidad. De esas pruebas, 463 arrojaron resultados sospechosos que requirieron colonoscopia.
Las mamografías cuentan una historia diferente. Aunque la Consejería no publica oficialmente el porcentaje de participación en este programa, los datos disponibles apuntan a un 71,5%, una cifra que contrasta llamativamente con los otros dos cribados y que demuestra que la baja participación no es una fatalidad.
La Asociación Española contra el Cáncer ha reclamado que la Consejería publique los datos de mamografías con el mismo rigor que los de otros tumores, para permitir comparaciones transparentes. La brecha entre programas sugiere que hacen falta estrategias de comunicación más eficaces allí donde la población sigue sin responder a la invitación.
Los programas de detección precoz del cáncer funcionan mejor cuando la gente los usa. En Ávila, eso no está sucediendo de manera uniforme. Mientras que las mamografías logran captar a más de siete de cada diez mujeres invitadas, los cribados para detectar cáncer de cérvix y cáncer colorrectal languidecer con participación que cae por debajo de lo que se ve en el resto de Castilla y León.
Los datos publicados recientemente por la Consejería de Sanidad correspondientes a 2025 revelan una provincia desigual en su respuesta a estas oportunidades de diagnóstico temprano. En el caso del cáncer de cérvix, apenas 2.470 mujeres de las 5.892 que recibieron invitación decidieron hacerse la prueba. Eso representa el 42 por ciento de participación. El 58 por ciento restante ignoró la carta de la Consejería. Lo preocupante es que Ávila queda casi seis puntos por debajo de la media autonómica, que ronda el 48 por ciento. Se trata de una prueba que identifica lesiones precancerosas y cánceres en etapas iniciales, momentos en los que el tratamiento es más efectivo y las posibilidades de reducir tanto la incidencia como la mortalidad son mayores.
El cáncer colorrectal presenta un panorama similar. La Consejería envió 27.038 invitaciones el año pasado a hombres y mujeres entre 50 y 74 años. Aunque tienen dos años para realizarse la prueba, en el primer año solo 10.250 personas la hicieron. Eso equivale al 38 por ciento de participación en Ávila, cifra que contrasta con el 41,4 por ciento registrado en toda la comunidad autónoma. El test utilizado es sencillo: detecta sangre oculta en heces. Si el resultado es sospechoso, se procede a una colonoscopia para confirmar el diagnóstico. De las 10.250 pruebas realizadas en la provincia, 463 arrojaron resultados sospechosos, el 4,5 por ciento del total.
Las mamografías cuentan una historia distinta. Aunque la Consejería de Sanidad no publica oficialmente el porcentaje de participación en este programa, los datos del año anterior muestran que de 13.843 invitaciones se realizaron 9.898 mamografías, lo que sitúa la participación en el 71,5 por ciento. En 2025, se realizaron 9.086 mamografías en la provincia, de las cuales 547 resultaron sospechosas, un 6 por ciento. Esta tasa de participación es significativamente más alta que la de los otros dos cribados.
La Asociación Española contra el Cáncer ha reclamado en varias ocasiones que la Consejería publique el porcentaje de participación en mamografías del mismo modo que lo hace con otros tumores, lo que permitiría una comparación más transparente y consistente. De momento, esa información no aparece en los informes anuales de manera sistemática. Lo que sí está claro es que existe una brecha importante entre lo que logra el programa de detección de cáncer de mama y lo que consiguen los programas de cérvix y colon. Esa diferencia sugiere que los abulenses responden mejor a ciertos tipos de cribados que a otros, una pauta que merece investigación y, probablemente, estrategias de comunicación más efectivas para los programas que están quedando rezagados.
Citas Notables
Los programas de detección precoz del cáncer son una herramienta muy válida y eficaz para identificar el tumor en fases tempranas— Consejería de Sanidad
La participación en la provincia de Ávila es casi seis puntos inferior a la media de la comunidad autónoma— Datos de la Consejería de Sanidad sobre cáncer de cérvix
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
¿Por qué crees que las mamografías tienen una participación tan superior a los otros cribados?
Probablemente porque el cáncer de mama es más visible en la conversación pública. Hay campañas, hay conciencia. Pero el cáncer de cérvix y el colorrectal siguen siendo temas que la gente evita o no entiende bien.
¿Qué significa que el 58 por ciento de las mujeres invitadas ignore la prueba de cérvix?
Significa que casi seis de cada diez mujeres reciben una carta de la Consejería y la descartan. No sabemos si es por vergüenza, por falta de información, por desconfianza, o simplemente porque no la ven como urgente.
¿Y en el caso del colon, dónde solo el 38 por ciento participa?
Es aún peor. La gente tiene que hacer una prueba de heces, algo que muchos encuentran incómodo o desagradable. Y aunque tienen dos años, en el primer año menos de cuatro de cada diez lo hacen.
¿Qué diferencia hay entre una provincia que participa al 42 por ciento y otra que participa al 48 por ciento?
Seis puntos porcentuales pueden parecer poco, pero en una provincia de 5.892 mujeres significa casi 350 mujeres más que no se hacen la prueba. Son oportunidades perdidas de detectar lesiones precancerosas antes de que se conviertan en cáncer.
¿Por qué la Consejería no publica el porcentaje de participación en mamografías como lo hace con los otros?
Eso es lo extraño. Parece que hay una inconsistencia en cómo reportan estos datos. La Asociación contra el Cáncer lo ha señalado varias veces. Sin transparencia uniforme, es difícil entender realmente cuál es el panorama completo.