Ahora solo recupera cadáveres. La ayuda oficial nunca llegó.
Dos torres del complejo Misión Vivienda en Caraballeda colapsaron totalmente; rescatistas chilenos reportan pocas probabilidades de encontrar sobrevivientes. Las viviendas fueron construidas con materiales de baja calidad sin supervisión ni normas antisísmicas; el programa también fue marcado por corrupción internacional.
- Terremoto de 7,5 grados en Venezuela el miércoles pasado
- Dos torres del complejo Misión Vivienda en Caraballeda colapsaron totalmente
- De 193 edificios en Hugo Chávez, solo 3 quedaron en pie
- Venezuela pagó 120 millones de dólares a Bielorrusia por viviendas nunca construidas
- Cientos de personas murieron bajo los escombros
Cientos de personas murieron cuando viviendas sociales construidas bajo el programa chavista se desplomaron durante un terremoto de 7,5 grados en Venezuela, revelando deficiencias estructurales y corrupción.
Un hombre de 55 años, curtido por el sol y vistiendo un chaleco naranja fluorescente, lleva días extrayendo cuerpos de entre los escombros. Es rescatista voluntario. Llegó el miércoles pasado, cuando el terremoto de 7,5 grados sacudió la costa de Venezuela, y desde entonces ha estado en los mismos lugares, pero ya no busca sobrevivientes. Ahora solo recupera cadáveres. La ayuda oficial nunca llegó.
Los edificios que se desmoronaron pertenecen a la Gran Misión Vivienda Venezuela, el programa de vivienda social que Hugo Chávez creó y que Nicolás Maduro continuó, ofreciendo casas a los pobres a cambio de votos. En Caraballeda, una localidad de La Guaira declarada zona de desastre, cinco torres altas formaban parte de este conjunto. Dos de ellas se desplomaron completamente. Una periodista que visitó el lugar describe el olor putrefacto que hace insoportable permanecer allí, la cantidad de cadáveres bajo los escombros tan grande que los buitres carroñeros dan vueltas en círculos sobre la zona costera devastada, marcando con su presencia dónde buscar.
Nadiomar Polanco, jefe del contingente de rescatistas chilenos especializado en operaciones difíciles, fue el primero en llegar. El viernes informó a la AFP que hay pocas probabilidades de encontrar personas con vida. El colapso es total. Sus esfuerzos ahora se concentran en recuperar cuerpos, no en salvar vidas. Su equipo fue el primero en sitio, pero llegó a un desastre ya consumado.
A poca distancia, en Catia la Mar cerca del aeropuerto de Maiquetía, el régimen había construido un conjunto habitacional llamado Hugo Chávez donde vivían 7.000 personas. De 193 edificaciones, solo tres quedaron en pie. Un sobreviviente que ahora duerme a la intemperie reportó en redes sociales que todas las demás colapsaron. La franja costera donde se levantaban estas viviendas era históricamente la zona de esparcimiento de los caraqueños, pero también es terreno peligroso. En diciembre de 1999, un deslave del cerro Ávila enterró poblaciones enteras con más de 2.500 muertes. Entonces, Chávez rechazó la ayuda humanitaria estadounidense porque prefería construir viviendas sociales gratis en esa misma zona vulnerable, usando el acceso a la vivienda como herramienta política.
Veintiséis años después, lo que comenzó como emblema del socialismo del siglo XXI se derrumbó en horas. Ingenieros y especialistas en construcción explican que las viviendas de la Misión fueron levantadas con materiales de baja calidad, sin supervisión y sin aplicar normas antisísmicas. Ninguna de estas construcciones resistiría una inspección de ingeniería básica, mucho menos un terremoto de esa magnitud.
La corrupción atravesó todo el programa. Según Transparencia Venezuela, el régimen chavista otorgaba contratos de construcción a aliados internacionales que nunca ejecutaban los trabajos. El caso más notable es el convenio con Bielorrusia: el gobierno de Aleksandr Lukashenko recibió al menos 120 millones de dólares a mediados de 2011 para que la empresa estatal Belzarubezhtroy construyera 10.000 viviendas. El contrato total superaba los 756 millones de dólares. Los trabajos se paralizaron cuando la empresa reclamó 227 millones adicionales. Lukashenko nunca terminó la obra y el dinero desapareció. Lo mismo ocurrió con Uruguay, Brasil bajo Lula da Silva, y otros aliados del chavismo.
La Gran Misión Vivienda afirma haber construido y entregado más de 5,26 millones de viviendas en todo el territorio nacional, una cifra que nadie ha verificado. El programa, iniciado en 2011, impulsa la construcción de unidades de 71 a 82 metros cuadrados. Si esa cifra fuera cierta, la demanda de vivienda en el país no sería tan crítica como es.
En Caribe de Catia la Mar, una mujer que fue beneficiaria de una vivienda chavista con vistas al mar reclama por redes sociales que vengan rescatistas para sacar a sus familiares enterrados bajo su edificio. Pide ayuda que nunca llega, obstaculizada por el régimen. Y rechaza el legado del hombre al que llaman el galáctico, quien le dio esa casa que ahora es su tumba.
Citas Notables
El colapso es total y hay pocas probabilidades de encontrar a personas con vida— Nadiomar Polanco, jefe del contingente de rescatistas chilenos
Estoy aquí desde el miércoles salvando a gente atrapada en los escombros. Pero ahora lo que me duele es rescatar cadáveres— Rescatista voluntario de 55 años
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
¿Por qué estas viviendas se desmoronaron cuando otras estructuras resistieron el terremoto?
Porque fueron construidas sin supervisión real, con materiales baratos y sin aplicar las normas antisísmicas básicas. Era construcción de propaganda, no de ingeniería.
¿Y la corrupción? ¿Realmente desapareció dinero?
Sí. Venezuela pagó a Bielorrusia 120 millones de dólares por 10.000 viviendas que nunca se construyeron. El dinero simplemente se perdió. Pasó lo mismo con otros países aliados.
¿Cuántas personas murieron?
Cientos bajo los escombros. Miles más quedaron sin hogar, durmiendo a la intemperie. Los rescatistas dicen que hay pocas probabilidades de encontrar sobrevivientes.
¿Esto era inevitable?
Sí. Chávez rechazó ayuda internacional después del deslave de 1999 para construir viviendas en la misma zona vulnerable. Eligió la política sobre la seguridad.
¿Qué pasa ahora con el programa?
El programa sigue siendo oficial, pero su legado está enterrado bajo los escombros. Las personas que recibieron estas casas como promesa de una vida mejor ahora las ven como tumbas.