Se nos planteó la situación de que íbamos a necesitar un barco más grande
Las startups de IA alquilaron 93.000 m² en Q1 2026, superando todo el 2025, con cuota del 56% del mercado tecnológico de Manhattan. A diferencia de puntocom, empresas de IA actuales generan ingresos sustanciales y tienen clientes corporativos; propietarios analizan más cuidadosamente planes de negocio.
- Empresas de IA alquilaron 93.000 m² en Q1 2026, superando todo 2025
- Cuota de IA en mercado tecnológico de Manhattan: 56% en Q1 2026 vs. 28% en 2024
- Harvey creció de 36 a 300+ empleados en Nueva York desde 2024
- Anthropic cierra acuerdo de 46.000 m² en Hudson Square
- 35% de participantes del mercado teme efecto negativo de IA en demanda de oficinas
Las empresas de inteligencia artificial alquilan récord de espacios en Manhattan, impulsando el mejor año inmobiliario desde 2000, aunque genera temores sobre una nueva burbuja tecnológica similar a la puntocom.
Manhattan está experimentando un resurgimiento del mercado de oficinas que no se veía desde el año 2000, y esta vez los protagonistas no son las empresas puntocom sino las startups de inteligencia artificial. El sector inmobiliario de la ciudad se encamina hacia su mejor año en alquileres en más de dos décadas, impulsado por una demanda voraz de espacio de trabajo que recuerda a aquella época de euforia tecnológica, aunque con diferencias significativas que sugieren lecciones aprendidas.
Durante el primer trimestre de 2026, las empresas de IA arrendaron 93.000 metros cuadrados de oficinas en Manhattan, una cifra que ya supera todo lo que el sector alquiló durante el año 2025 completo. La cuota de mercado de la IA en el sector tecnológico de la ciudad se disparó hasta el 56 por ciento en ese trimestre, más del doble de lo que representaba durante todo 2024, según datos de Cushman & Wakefield. Aunque estas cifras parecen espectaculares, la IA sigue siendo una parte relativamente pequeña del mercado global de oficinas de Manhattan, representando apenas el 2 por ciento de los casi cuatro millones de metros cuadrados alquilados en el distrito el año pasado. Sin embargo, su crecimiento es tan acelerado que Colliers ya pronostica que Manhattan registrará su mejor año en alquileres desde el 2000.
La presencia de gigantes como OpenAI en el histórico Puck Building ha transformado el SoHo en un imán para nuevas empresas de IA, mientras que Anthropic está cerrando un acuerdo para ocupar 46.000 metros cuadrados en Hudson Square. Otros nombres menos conocidos también están dejando su huella: EliseAI firmó un contrato de 10.000 metros cuadrados cerca de Grand Central Terminal, y Harvey, una startup legal de IA, se está expandiendo a 17.000 metros cuadrados en una torre con vistas a Madison Square Park, más del doble de su espacio actual. Desde que Harvey llegó a Manhattan en 2024 con 36 empleados, ha crecido a más de 300 personas en la ciudad. "Se nos planteó la situación de que íbamos a necesitar un barco más grande", explica Katie Burke, directora de operaciones de la empresa. Adonis, una startup de IA aplicada a la salud, alquiló 2.300 metros cuadrados en el 3 World Trade Center cuando tenía unos 25 empleados; ahora ha triplicado con creces su tamaño hasta alcanzar aproximadamente 85 trabajadores.
Las similitudes con la burbuja puntocom son innegables. A principios de los años 2000, las startups de internet que generaban pérdidas dominaron el mercado de oficinas de Manhattan, representando una cuarta parte de toda la actividad de alquiler en el primer trimestre de ese año, superando incluso al sector de servicios financieros. Cuando la burbuja estalló, muchas empresas se declararon insolventes de la noche a la mañana, dejando a propietarios y inversores con pérdidas devastadoras. Hoy, los propietarios persiguen nuevamente a un grupo de inquilinos tecnológicos en rápido crecimiento, y muchas empresas de IA están priorizando la cuota de mercado y la escala sobre los beneficios, a menudo alquilando mucho más espacio del que ocupan actualmente.
Pero existen diferencias cruciales que sugieren que esta vez podría ser diferente. A diferencia de las startups de internet de finales de los noventa, varias de las principales empresas de IA actuales ya generan ingresos sustanciales y cuentan con grandes corporaciones entre sus clientes. Los propietarios de edificios, escarmentados por el colapso anterior, están analizando más cuidadosamente los planes de negocio, la recaudación de fondos y el crecimiento de ingresos. "Los propietarios han aprendido a hacer las preguntas adecuadas", afirma Melanie O'Brien, directora ejecutiva de investigación de JLL en Nueva York. Robert Sammons, director de investigación tecnológica de Cushman & Wakefield, reconoce que "todo el mundo perseguía a los inquilinos de las empresas puntocom", pero esta vez el escrutinio es mayor.
La mayoría de las empresas de IA en Manhattan siguen siendo pequeñas. JLL descubrió que 40 de los 51 contratos de alquiler de IA firmados en Manhattan el año pasado eran de menos de 2.300 metros cuadrados. Muchas están firmando contratos de cinco años o más y desplazándose hacia Midtown South y otras áreas conocidas como Silicon Alley durante la era puntocom, atraídas por los edificios reconvertidos en lofts y la animada oferta de restaurantes y bares. A medida que la ocupación y los alquileres han subido en Midtown South, las empresas de IA han comenzado a expandirse a otros barrios, incluidos el centro y otras zonas de Midtown.
La preferencia por el trabajo presencial es notable. John Zhao, fundador de Blossom, una startup de IA aplicada a la salud que alquiló 465 metros cuadrados este año, explica que los empleados acuden a la oficina cinco días a la semana, suelen llegar sobre las 10 de la mañana y se quedan hasta las 8 o las 9 de la noche, a menudo pidiendo cena juntos en restaurantes griegos y tailandeses cercanos. George Sivulka, fundador de Hebbia, una startup de IA financiera con una oficina de casi 2.800 metros cuadrados en Spring Street, comenta que "ven aquí un sábado o un domingo y habrá gente tecleando frenéticamente a cualquier hora". Muchas empresas de IA creen que la innovación se produce más rápido cuando los ingenieros y investigadores trabajan juntos, manteniendo los proyectos sensibles bajo un mismo techo.
Sin embargo, la sombra del miedo persiste. En una reciente encuesta de CoStar realizada a 156 participantes del mercado de oficinas, el 35 por ciento afirmó que una mayor adopción de la IA tendría un efecto ligeramente negativo en la demanda de oficinas, frente al 23 por ciento que opinaba lo mismo apenas seis meses antes. Los propietarios temen que la IA tenga el potencial de reducir plantillas y espacios de oficinas. Aun así, algunos mantienen la esperanza. Sammons sugiere que "también se crearán puestos de trabajo en otros sectores que aún ni siquiera conocemos". Manhattan se encuentra en un momento de incertidumbre: el auge es real, pero nadie sabe con certeza si esta vez el final será diferente.
Citações Notáveis
Nueva York es un punto de referencia para las startups en este momento— John Zhao, fundador y CEO de Blossom
Los propietarios han aprendido a hacer las preguntas adecuadas— Melanie O'Brien, directora ejecutiva de investigación de JLL en Nueva York
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
¿Por qué Manhattan en particular? ¿Qué tiene esta ciudad que atrae a las empresas de IA?
Nueva York se ha convertido en un punto de referencia para las startups de IA en este momento. Tiene ecosistemas establecidos, talento concentrado, y lugares como el SoHo y Hudson Square que ya tienen historia tecnológica. Pero también hay algo más: estas empresas creen que la innovación sucede cuando la gente está en la misma sala.
Eso suena a que están apostando fuerte por la presencia física. ¿No es eso arriesgado en una era de trabajo remoto?
Completamente arriesgado. Pero mira a Harvey: pasó de 36 empleados a más de 300 en dos años, y su directora de operaciones dice que necesitaban "un barco más grande". Estos no son números de empresas que están dudando. Están creciendo tan rápido que el espacio es el cuello de botella.
Pero esto recuerda mucho a la burbuja puntocom. ¿Qué es diferente esta vez?
Lo fundamental: las empresas de IA actuales generan ingresos reales. Tienen clientes corporativos grandes. No son solo ideas en una servilleta quemando dinero de inversores. Y los propietarios de edificios han aprendido. Ahora hacen preguntas sobre planes de negocio, no solo firman contratos.
¿Entonces los propietarios son más cautelosos?
Mucho más. Fueron quemados en el 2000. Pero aquí está la tensión: el 35 por ciento de los participantes del mercado ahora teme que la IA reduzca la demanda de oficinas. Hace seis meses era el 23 por ciento. El miedo está creciendo más rápido que la confianza.
¿Y si la IA realmente automatiza empleos? ¿Qué pasa con todo este espacio que están alquilando?
Eso es lo que mantiene despiertos a los propietarios por la noche. Pero algunos creen que se crearán puestos de trabajo en sectores que ni siquiera existen todavía. Es una apuesta. Una apuesta informada, pero apuesta al fin.