Las mujeres muestran mayor reticencia hacia la IA en el trabajo, según estudio de LinkedIn

Las mujeres enfrentan mayor riesgo de desempleo por automatización de IA según McKinsey, afectando estabilidad laboral y oportunidades de carrera.
El 31 por ciento de las mujeres ha exagerado su conocimiento sobre IA
Una revelación sobre cómo la presión laboral lleva a las mujeres a fingir competencia tecnológica que no poseen.

En un momento en que la inteligencia artificial redefine el mercado laboral, un estudio de LinkedIn revela que las mujeres españolas enfrentan esta transformación con mayor cautela y vulnerabilidad que sus colegas masculinos. La brecha no es solo de percepción: refleja desigualdades estructurales más antiguas en educación tecnológica y acceso al poder económico. Detrás de los datos hay una pregunta urgente sobre si la revolución digital ampliará o reducirá las brechas que ya existen.

  • El 42% de los españoles teme no poder seguir el ritmo de la IA, pero esa angustia recae de forma desproporcionada sobre las mujeres, quienes muestran menor confianza en su preparación tecnológica.
  • Una de cada tres mujeres ha fingido conocimientos sobre IA en el trabajo, señal de que la presión por aparentar competencia supera a la posibilidad de admitir dudas sin consecuencias.
  • McKinsey advierte que la automatización amenaza más los empleos femeninos, y la baja representación de mujeres en STEM —solo el 34% de la fuerza laboral española— agrava esa exposición.
  • Las organizaciones y las instituciones educativas son señaladas como responsables de crear entornos seguros para el aprendizaje y de impulsar la inclusión femenina en sectores tecnológicos desde la base.
  • Sin intervención deliberada, la aceleración de la IA podría consolidar desigualdades existentes en lugar de abrir el campo de oportunidades que sus defensores prometen.

Un estudio reciente de LinkedIn traza un retrato inquietante de cómo los profesionales españoles se preparan para la irrupción de la inteligencia artificial generativa en sus vidas laborales. Más de la mitad anticipa cambios significativos en su trabajo durante el próximo año, y casi la mitad admite temer no poder seguir el ritmo. Pero los datos más reveladores aparecen cuando se desglosan por género.

Mientras el 69% de los hombres cree que la IA transformará su forma de trabajar en los próximos cinco años, solo el 60% de las mujeres comparte esa expectativa. Esa diferencia de nueve puntos no es menor: sugiere que las mujeres perciben la tecnología con mayor distancia o desconfianza. Más preocupante aún es que el 31% de ellas ha exagerado deliberadamente sus conocimientos sobre IA ante colegas o empleadores, fingiendo una competencia que no posee bajo la presión de un mercado que no perdona la ignorancia tecnológica.

Rosario Sierra, directora de negocio corporativo de LinkedIn España y Portugal, reconoce la incertidumbre como comprensible, pero insiste en que la IA también puede liberar a los trabajadores de tareas rutinarias. Al mismo tiempo, señala que las organizaciones tienen la obligación de construir culturas donde admitir limitaciones no sea un riesgo profesional.

La amenaza de fondo es estructural. Según McKinsey, la automatización impacta de forma desproporcionada el empleo femenino. Y con las mujeres representando apenas el 34% de la fuerza laboral española en un contexto de creciente demanda de perfiles tecnológicos, la brecha STEM se convierte en un factor de vulnerabilidad crítica. Sierra propone respuestas concretas: fomentar la presencia femenina en disciplinas tecnológicas desde la educación temprana, impulsar mentorías y becas, y visibilizar referentes femeninos en estos campos.

Lo que está en juego es si la transformación digital será una oportunidad compartida o un nuevo mecanismo de exclusión. Sin acción deliberada por parte de empresas e instituciones educativas, el riesgo es que las mujeres queden rezagadas no solo en sus empleos actuales, sino en los sectores que definirán el trabajo del futuro.

LinkedIn acaba de publicar un estudio que retrata cómo los profesionales españoles se están preparando para una transformación laboral impulsada por la inteligencia artificial generativa. Los números revelan una inquietud generalizada: más del 54 por ciento de los españoles anticipa cambios significativos en sus puestos durante el próximo año, pero el 42 por ciento admite tener miedo de no poder seguir el ritmo de estos avances tecnológicos.

Lo que emerge con claridad en los datos es una brecha entre géneros. Mientras que el 69 por ciento de los hombres cree que la IA transformará su forma de trabajar en los próximos cinco años, solo el 60 por ciento de las mujeres comparte esa expectativa. Esa diferencia de nueve puntos porcentuales no es trivial. Más preocupante aún es que el 31 por ciento de las mujeres ha exagerado deliberadamente su conocimiento sobre inteligencia artificial en el trabajo, fingiendo una competencia que no posee. Esto sucede en un contexto de presión laboral intensa, donde la velocidad del cambio tecnológico y las demandas del mercado generan ansiedad sobre quedarse atrás.

Rosario Sierra, directora de negocio corporativo de LinkedIn España y Portugal, ofrece una perspectiva sobre por qué las mujeres parecen más cautelosas. La incertidumbre que rodea la integración de la IA en los espacios de trabajo es comprensible, señala, pero también subraya que la tecnología tiene potencial para liberar a los trabajadores de tareas rutinarias y permitirles enfocarse en labores más estratégicas. Sin embargo, reconoce que las organizaciones tienen una responsabilidad: crear ambientes donde los empleados se sientan seguros admitiendo sus limitaciones y donde el aprendizaje genuino sea posible.

La amenaza es real y documentada. Un estudio reciente del McKinsey Global Institute sugiere que la inteligencia artificial representa un riesgo desproporcionado para el empleo femenino. Según el informe de LinkedIn sobre el futuro del trabajo, los puestos ya han cambiado un 25 por ciento en los últimos ocho años, y la IA está acelerando esa transformación. Sierra argumenta que tanto hombres como mujeres tienen razones legítimas para preocuparse por la estabilidad laboral, pero también insiste en que la IA abre nuevas oportunidades en sectores emergentes y tecnológicos.

La raíz del problema se conecta con una brecha más profunda: la desigualdad en disciplinas STEM. Las mujeres representan actualmente solo el 34 por ciento de la fuerza laboral en España, una cifra que se vuelve crítica cuando la demanda de perfiles tecnológicos crece constantemente. Sierra propone soluciones concretas: promover la inclusión de mujeres en STEM desde la educación temprana, establecer programas de mentoría y becas, y crear espacios donde las mujeres puedan conectar con profesionales destacadas en estos campos y conocer historias de éxito.

Lo que está en juego es la igualdad de oportunidades en una economía cada vez más digital. Sin acceso equitativo a la formación y a las oportunidades de desarrollo tecnológico, las mujeres corren el riesgo de quedar rezagadas no solo en sus carreras actuales, sino en los sectores emergentes que definirán el futuro del trabajo. La solución, según los expertos, requiere que las organizaciones y las instituciones educativas actúen deliberadamente para cerrar estas brechas antes de que se profundicen.

Es fundamental que las organizaciones fomenten un ambiente en el que sus trabajadores se sientan cómodos y no tengan miedo de admitir sus limitaciones
— Rosario Sierra, directora de negocio corporativo de LinkedIn España y Portugal
La verdadera clave radica en garantizar que todos los profesionales tengan igualdad de acceso a la formación y las oportunidades necesarias para capitalizar estos avances tecnológicos
— Rosario Sierra, LinkedIn
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
Inventor

¿Por qué crees que las mujeres tienen menos confianza en la IA que los hombres si ambos enfrentan la misma transformación tecnológica?

Model

Hay varios factores. Primero, la incertidumbre es más aguda cuando ya te sientes menos representada en los espacios técnicos. Si solo el 34 por ciento de la fuerza laboral técnica es mujer, es más difícil ver modelos a seguir o sentir que tienes un lugar en ese futuro.

Inventor

Pero el 57 por ciento de las mujeres cree que la IA será un compañero útil. Eso suena bastante positivo.

Model

Lo es, pero hay una contradicción. Esa esperanza convive con el miedo. Y ese miedo es lo suficientemente fuerte como para que el 31 por ciento de las mujeres mienta sobre lo que sabe. Eso no es un problema de optimismo o pesimismo; es un problema de seguridad psicológica en el trabajo.

Inventor

¿Qué quieres decir con seguridad psicológica?

Model

Significa que si admites que no entiendes algo, ¿te juzgarán? ¿Perderás oportunidades? Para muchas mujeres en espacios dominados por hombres, la respuesta percibida es sí. Así que mienten.

Inventor

¿Y eso es culpa de las mujeres o del sistema?

Model

Del sistema. Las organizaciones que crean culturas de apertura y confianza, donde está bien no saber algo, resuelven este problema. Pero eso requiere liderazgo intencional.

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