BBVA inicia hoy el mes decisivo de su opa sobre Banc Sabadell con prima negativa

Sin beneficio inmediato, solo la promesa de revalorización futura
La OPA del BBVA sobre Banc Sabadell ofrece una prima negativa del 8%, apostando todo a ganancias que vendrían después.

Tras dieciséis meses de gestación, la gran operación bancaria española entra en su momento decisivo: los accionistas del Banc Sabadell disponen de treinta días para pronunciarse sobre una oferta que, de forma inusual, no les garantiza ganancia inmediata, sino una apuesta por el valor futuro de la entidad fusionada. La prima negativa del 8% convierte este período de aceptación en un ejercicio de confianza —o desconfianza— en la visión estratégica del BBVA, mientras el destino de dos de los grandes bancos del país queda en manos de fondos institucionales y pequeños accionistas por igual.

  • El período de aceptación arranca con una señal incómoda: la oferta vale hoy un 8% menos que el precio de mercado del Sabadell, una prima negativa que obliga a los accionistas a apostar por el mañana en lugar de cobrar una ganancia segura hoy.
  • Inversores minoritarios y organizaciones empresariales como Foment ya han alzado la voz contra los términos del canje, añadiendo presión social y política a una operación que el propio Consejo del Sabadell rechazará formalmente el 18 de septiembre.
  • El BBVA mantiene por ahora su propuesta sin cambios —una acción nueva más 0,70 euros por cada 5,5483 acciones del banco catalán—, pero la normativa permite modificaciones hasta cinco días hábiles antes del cierre, dejando abierta la puerta a un giro de última hora.
  • La cadencia con que los grandes fondos institucionales vayan revelando su posición marcará el pulso del mes: su decisión colectiva puede inclinar la balanza antes de que llegue el veredicto oficial del 14 de octubre.
  • Si la aceptación supera el 50%, el BBVA liquidará la operación entre el 17 y el 20 de octubre y tomará el control del banco catalán; si no lo alcanza, ambas entidades seguirán caminos separados tras dieciséis meses de pugna.

El lunes arranca la cuenta atrás definitiva para una de las operaciones corporativas más largas y controvertidas de la banca española. Los accionistas del Banc Sabadell tienen hasta el 7 de octubre para decidir si aceptan el canje propuesto por el BBVA: una acción nueva de la entidad vasca más 0,70 euros en efectivo por cada 5,5483 títulos del banco catalán.

Lo que hace singular esta oferta es su prima negativa del 8% respecto al precio de cierre del viernes. A diferencia de la mayoría de las OPA, aquí no hay beneficio inmediato: los accionistas deben confiar en que la revalorización futura del BBVA y el rendimiento de la entidad fusionada compensarán esa pérdida inicial. Una apuesta a largo plazo que ya ha generado el rechazo de inversores minoritarios y de organizaciones empresariales como Foment.

El calendario de octubre estará cargado de hitos. El 18 de septiembre, el Consejo del Sabadell publicará su informe sobre la operación; su presidente, Josep Oliu, ya ha anticipado que será negativo, considerando esta oferta incluso peor que la rechazada en mayo de 2024. Aunque el BBVA ha ajustado las cifras para incorporar los dividendos de ambas entidades —incluidos los 2.500 millones que el Sabadell distribuirá tras la venta de su filial británica TSB—, la dirección del banco catalán mantiene su posición crítica.

El presidente del BBVA, Carlos Torres, ha descartado modificar la propuesta, aunque la normativa permite cambios hasta cinco días hábiles antes del cierre. La presión real vendrá de los grandes fondos institucionales, cuya posición irá definiéndose a lo largo del mes. El 14 de octubre se conocerán los resultados: si la aceptación supera el 50%, el BBVA liquidará la operación entre el 17 y el 20 de octubre y tomará el control del Sabadell. Si no, ambas entidades retomarán su camino por separado, cerrando dieciséis meses de negociación sin acuerdo.

El lunes comienza la cuenta atrás definitiva. Los accionistas del Banc Sabadell tienen treinta días para decidir si aceptan la oferta pública de adquisición del BBVA, una operación que lleva gestándose durante dieciséis meses y que ahora entra en su fase más crítica. Hasta el 7 de octubre deberán evaluar si les convence el intercambio propuesto: una acción nueva del BBVA más 0,70 euros en efectivo por cada 5,5483 acciones que posean del banco catalán.

Lo inusual de esta operación es que no ofrece ganancia inmediata. Frente a lo que sucede en la mayoría de las ofertas públicas de adquisición, aquí existe una prima negativa del 8% respecto al precio de cierre del viernes. Los accionistas no recibirían un beneficio tangible hoy, sino que tendrían que confiar en que la revalorización futura de las acciones del BBVA y el desempeño de la entidad fusionada compensarán esa pérdida inicial. Es una apuesta a largo plazo en un contexto donde los inversores minoritarios y organizaciones empresariales como Foment ya han expresado su descontento con los términos del canje.

El calendario de octubre será intenso. La normativa española permite al oferente modificar las condiciones de la operación hasta cinco días hábiles antes del cierre del período de aceptación. El presidente del BBVA, Carlos Torres, afirmó el viernes que no habrá cambios en la propuesta, pero esa posición podría verse sometida a presión según avance el mes y se conozcan las intenciones de los grandes fondos de inversión. La cadencia con la que estos accionistas institucionales vayan aceptando o rechazando la oferta será determinante para el resultado final.

El 18 de septiembre llegará el primer hito importante: el Consejo del Banc Sabadell emitirá su informe sobre la operación. Su presidente, Josep Oliu, ya ha adelantado que será negativo, calificando esta oferta como peor que la que fue rechazada en mayo de 2024. Aunque el BBVA ha ajustado las cuantías para reflejar los reparos de dividendos de ambas entidades, incluyendo los 2.500 millones de euros que el Sabadell repartirá a partir de 2026 tras la venta de TSB, su banco británico, el Consejo mantiene su posición crítica.

La respuesta definitiva llegará el 14 de octubre, cuando se conocerán los resultados de la aceptación. Torres se ha comprometido a que si la operación supera el 50% de aceptación, procederá a la liquidación entre el 17 y el 20 de octubre, momento en el cual el BBVA tomaría el control del banco catalán. Si no alcanza ese umbral, el BBVA se retiraría por segunda vez de esta operación. Después de dieciséis meses de negociaciones, el próximo mes decidirá si esta fusión llega a buen puerto o si ambas entidades continúan su camino por separado.

Peor que la rechazada en mayo de 2024
— Josep Oliu, presidente del Banc Sabadell, sobre la OPA del BBVA
No habrá modificación de la oferta
— Carlos Torres, presidente del BBVA
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
Inventor

¿Por qué una prima negativa? Eso parece contraproducente para convencer a los accionistas.

Model

Porque el BBVA cree que el valor real está en el futuro. No es dinero hoy, es la promesa de que la acción del BBVA subirá y que la entidad fusionada creará valor. Es un acto de fe.

Inventor

¿Y si los accionistas no tienen esa fe?

Model

Entonces rechazan la oferta. Por eso Torres dice que no cambiará los términos, pero todos saben que si los grandes fondos empiezan a rechazar, la presión será insoportable.

Inventor

¿Qué pasa si no se alcanza el 50%?

Model

El BBVA se va. Ya lo intentó una vez en mayo de 2024 y fracasó. Esta es la segunda oportunidad, y si falla, probablemente no habrá tercera.

Inventor

¿Entonces el Consejo del Sabadell ya ha decidido?

Model

Su informe será negativo, sí. Pero eso no vincula a los accionistas. Algunos pueden pensar que el Consejo está siendo demasiado conservador. El verdadero voto es el de los inversores institucionales.

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