Sin protección, los bebés quedan expuestos a enfermedades que hace años no eran amenaza
En Lambayeque, solo tres de cada diez bebés menores de un año han recibido la vacuna antigripal, cuando la meta era proteger a siete de cada diez antes de agosto de 2022. No es la escasez ni la distancia lo que frena la inmunización —la vacuna es gratuita y las brigadas llegan hasta los hogares—, sino el peso silencioso que la pandemia dejó sobre los hábitos de cuidado colectivo. Cuando una sociedad olvida vacunar a sus más pequeños, no solo expone a los niños de hoy: abre la puerta a enfermedades que creíamos haber dejado atrás.
- Con apenas el 27% de cobertura frente a un objetivo del 70%, Lambayeque lleva meses acumulando un déficit de protección que pone en riesgo a miles de bebés.
- La paradoja es inquietante: la vacuna es gratuita, las brigadas van puerta a puerta, y aun así las madres no están respondiendo al llamado.
- La pandemia rompió los esquemas regulares de vacunación y su sombra sigue alargándose sobre la salud infantil de la región.
- Especialistas advierten que sin recuperar la cobertura perdida, enfermedades como el sarampión y la poliomielitis podrían volver a ser una amenaza cotidiana.
- La campaña 'Lo vacuno, lo protejo' despliega brigadas móviles y puntos fijos en toda la región, apostando por llegar a ese 73% de niños que aún permanece desprotegido.
En septiembre de 2022, Lambayeque enfrentaba una cifra que preocupaba a sus autoridades sanitarias: apenas el 27% de los niños menores de un año había recibido la vacuna contra la influenza, muy lejos del 70% que debía haberse alcanzado en agosto. Alicia Panta Monteza, coordinadora de Inmunizaciones de la Gerencia Regional de Salud, fue directa en su diagnóstico: la región acumulaba una brecha seria en la protección de sus bebés.
Lo que hacía la situación más difícil de comprender era que los obstáculos habituales no existían. La vacuna pediátrica es completamente gratuita en cualquier establecimiento del Ministerio de Salud, y brigadas móviles recorrían los distritos casa por casa. Panta Monteza atribuyó el rezago a los efectos prolongados de la pandemia, que había interrumpido los esquemas regulares de inmunización. Con la temporada de friaje acercándose, el riesgo se volvía más inmediato: sin protección, los bebés quedaban expuestos no solo a la influenza, sino al posible retorno de enfermedades como el sarampión o la poliomielitis.
Como respuesta, se lanzó la campaña 'Lo vacuno, lo protejo', con foco especial en menores de cinco años. La estrategia combinaba puntos fijos de vacunación en cada provincia con brigadas que llegaban directamente a los hogares. La coordinadora hizo un llamado claro a las madres: la protección estaba disponible, era gratuita y estaba al alcance. La campaña también contemplaba vacunación para adultos mayores y la primera dosis del VPH para adolescentes, pero el centro de la urgencia seguía siendo ese 73% de bebés que cada semana transcurrida permanecía sin proteger.
En Lambayeque, apenas tres de cada diez niños menores de un año han recibido la vacuna contra la influenza. Mientras septiembre avanzaba hacia su cierre en 2022, la cobertura de inmunización en este grupo de edad se mantenía en el 27%, una cifra que dejaba a los responsables sanitarios de la región visiblemente preocupados. El objetivo establecido era alcanzar el 70% de cobertura para agosto, lo que significaba que el programa llevaba meses rezagado respecto a sus propias metas.
Alicia Panta Monteza, coordinadora de Inmunizaciones de la Gerencia Regional de Salud de Lambayeque, fue clara en su diagnóstico: la región enfrentaba una brecha importante en la protección de sus bebés. Lo paradójico es que el obstáculo no era económico. La vacuna pediátrica contra la influenza es completamente gratuita en cualquier establecimiento del Ministerio de Salud. Tampoco era un problema de acceso geográfico: brigadas móviles recorrían casa por casa en los diferentes distritos, y puntos fijos de vacunación habían sido habilitados en cada provincia. Aun así, las madres no estaban llevando a sus hijos, o no estaban permitiendo que los equipos de salud los vacunaran.
Panta Monteza atribuyó parte del rezago a los efectos prolongados de la pandemia, que había interrumpido esquemas regulares de inmunización en toda la población. Pero con la temporada de friaje aproximándose, el riesgo se hacía más inmediato. Sin protección contra la influenza, los bebés menores de un año quedaban expuestos no solo a esa enfermedad, sino a complicaciones potencialmente graves. La especialista fue enfática en sus advertencias: sin completar el esquema de vacunación, existía el riesgo de que reaparecieran enfermedades que hace años no eran una amenaza cotidiana, como el sarampión o la poliomielitis.
La campaña denominada "Lo vacuno, lo protejo" fue lanzada como respuesta a esta situación. Su estrategia era amplia pero con énfasis particular en los menores de cinco años, el grupo más vulnerable. El objetivo era recuperar el terreno perdido durante la pandemia y asegurar que cada niño completara su esquema regular de inmunización. Panta Monteza hizo un llamado directo a las madres de familia: acercarse a cualquier centro de salud o permitir que las brigadas ingresaran a sus hogares para aplicar las vacunas. El mensaje era simple pero urgente: la protección estaba disponible, era gratuita, y estaba al alcance de la mano.
Más allá de los bebés, la campaña también incluía vacunación para adultos mayores contra el neumococo e influenza, así como la primera dosis de la vacuna contra el virus del papiloma humano para adolescentes entre nueve y quince años. Pero el foco principal seguía siendo ese 73% de niños menores de un año que aún no estaban protegidos. Cada semana que pasaba sin incrementar esa cobertura era una semana en la que miles de bebés en Lambayeque permanecían vulnerables a enfermedades que la medicina moderna ya sabía cómo prevenir.
Citas Notables
La cobertura está oscilando en 27%, cuando en agosto ya debimos estar en 70% de avance. Es importante que las madres cuiden a sus niños mediante la vacunación— Alicia Panta Monteza, coordinadora de Inmunizaciones de Geresa Lambayeque
Podrían padecer de influenza o corremos el riesgo de que vuelvan a aparecer enfermedades como sarampión y poliomielitis— Alicia Panta Monteza
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
¿Por qué crees que las madres no están llevando a sus hijos a vacunarse si es gratis y está disponible?
La pandemia dejó cicatrices profundas en la confianza y en los hábitos. Muchas familias se alejaron de los centros de salud durante dos años. Ahora, aunque todo esté disponible, el impulso de volver no es automático.
¿Qué pasa si un bebé contrae influenza sin estar vacunado?
En menores de un año, la influenza puede ser seria. Pero lo más preocupante es que sin cobertura de vacunación, enfermedades que creíamos controladas pueden volver a circular.
¿Las brigadas móviles realmente llegan a todos lados?
Sí, recorren casa por casa. El problema no es la oferta. Es que las madres necesitan saber que sus hijos están en riesgo, y eso requiere comunicación constante, no solo un anuncio.
¿Qué significa que el objetivo era 70% para agosto?
Es un estándar de cobertura que protege a la comunidad. Con 27%, hay demasiados niños sin protección, y eso crea bolsas donde las enfermedades pueden circular.
¿Esto es un problema solo de Lambayeque?
Lambayeque es donde se reportó, pero la pandemia afectó esquemas de vacunación en todo el país. Cada región está lidiando con recuperar esa cobertura perdida.