La fortaleza de los resultados es el verdadero escudo contra lo geopolítico
La guerra de Irán pierde protagonismo y el petróleo se estabiliza en 72 dólares, eliminando un foco clave de inestabilidad que amenazaba los mercados. Los beneficios empresariales alcanzan máximos históricos en ventas, márgenes y ebitda, proporcionando un escudo contra volatilidad geopolítica e inflacionaria.
- Petróleo Brent estabilizado en 72 dólares, nivel previo al estallido
- Beneficios empresariales en máximos históricos en ventas, márgenes y ebitda
- Kospi surcoreano acumula subidas del 90% en 2026, liderado por semiconductores
- Ibex 35 ronda los 20.000 puntos, nivel nunca visto
- Ganancias de firmas de semiconductores surcoreanas estimadas en 168% para 2026
La reducción de tensiones en Oriente Medio y la inflación cediendo crean condiciones favorables para nuevas subidas bursátiles en el segundo semestre, impulsadas por sólidos resultados empresariales.
Los mercados respiran más tranquilo. Hace semanas que la guerra de Irán dejó de dominar las conversaciones de los operadores, la inflación cede terreno y la amenaza de una escalada acelerada de tipos de interés pierde credibilidad. El primer semestre fue turbulento; lo que queda de año pinta diferente. Analistas y gestores ven espacio para que las bolsas sigan subiendo, incluso con valoraciones ya elevadas que rondan máximos históricos en Estados Unidos, Europa y Asia.
Oriente Medio, el mayor foco de inestabilidad, se desvanece del radar. El petróleo Brent, ese termómetro del riesgo geopolítico, ronda ahora los 72 dólares, el nivel anterior al estallido. Los mercados digirieron una guerra y un shock energético que parecía apuntar a algo peor. Ahora toca consolidar el impulso positivo acumulado en lo que va de 2026. Jaume Puig, director general de Grupo GVC Gaesco, lo explica así: el verdadero escudo es la fortaleza de los resultados empresariales. Las ventas, el ebitda, los márgenes, los beneficios, todos alcanzan máximos. Esa solidez hace que lo geopolítico tenga menos capacidad de daño. Las recuperaciones ante shocks externos ocurren ahora más rápido. La tendencia se mantiene y hay recorrido en el mercado. La economía real ayuda: tras la pandemia, el consumo se desplazó hacia servicios, un sector que ya pesa el 70% en las economías desarrolladas. El desempleo sigue bajo. Cuando el grueso de la economía funciona bien, es muy difícil que estalle una crisis.
La presión inflacionaria y laboral, que hace poco amenazaban con forzar alzas de tipos aceleradas, se relaja. Los responsables del Banco Central Europeo y la Reserva Federal reconocieron hace días que la situación ha mejorado en las últimas semanas. Una política monetaria más agresiva y un ciclo inmediato de subidas de tipos salen del horizonte. En su lugar, el crecimiento y la liquidez alimentan un escenario positivo para los activos de riesgo. Desde Lombard Odier apuntan hacia países emergentes, el sector financiero y las pequeñas cotizadas. Pero no sin volatilidad. Las elecciones de medio mandato en Estados Unidos en noviembre traerán incertidumbre. Los aranceles podrían sorprender. Víctor de la Morena, director de inversiones de Amundi Iberia, advierte que la tregua en Oriente Medio es frágil y que los próximos dos meses podrían traer más inestabilidad. Aun así, insiste en que hay potencial porque los resultados siguen mostrando fortaleza. Los índices están muy influenciados por el momentum y los altos grados de apalancamiento, lo que genera volatilidad y abre la puerta a rotaciones de carteras. La fortaleza del dólar, que encarece los activos estadounidenses, puede acelerar esos movimientos. La estrategia que propone es diversificar en lugar de huir del riesgo, con más selección en países y sectores. Hay mucho valor escondido que aflorará cuando el momentum se debilite y vuelvan a valorarse los fundamentales. Puig asegura que se encuentran muchas empresas para invertir con un valor superior a su cotización.
Gran parte del impulso del año ha venido de la inteligencia artificial. Capgemini señala que el crecimiento está cada vez más concentrado en segmentos vinculados a la inversión en IA. Sigue siendo el principal motor. Primero benefició a fabricantes de hardware como Nvidia; ahora es el turno de los hiperescaladores, los centros de datos y las infraestructuras. Pese a las fuertes subidas acumuladas, el miedo a la IA ha entrado varias veces, llevando a recalibrar carteras y recoger beneficios, con caídas y recuperaciones fuertes en índices como el Nasdaq o el Kospi surcoreano, el mejor del año gracias al tirón de los chips. Anthropic y OpenAI, empresas que podrían saltar a bolsa este año, medirán el apetito inversor en un momento ya marcado por fuerte emisión de acciones y deuda. Puig no duda del futuro de la IA, pero sí está preocupado por el auge de la construcción de centros de datos. El gasto en capital está disparado y hay riesgo de que no se consigan las ocupaciones necesarias para hacer rentables los proyectos al terminarlos. El retorno podría no ser el esperado. Su apuesta es por Europa, emergentes, turismo, salud y pequeñas cotizadas.
En España, el Ibex 35 ronda los 20.000 puntos, un nivel nunca visto. Antonio Castelo, analista de iBroker, espera más una consolidación que una nueva escalada vertical en el segundo semestre. El índice ya ha hecho una parte importante del recorrido anual y ahora necesitará más apoyo de resultados, especialmente en banca y materias primas. El mercado ya no regala tanto recorrido gratis. Siempre que no haya sorpresas geopolíticas o energéticas, el balance es de moderado optimismo. Bankinter estima un potencial del 14,9% para diciembre de 2027. La cifra sería el doble para Estados Unidos y el índice tecnológico americano.
El caso del Kospi, el índice de referencia de Corea del Sur, es excepcional. Acumula subidas que rondan el 90% este año, a la cabeza entre los países desarrollados. Las firmas de semiconductores y proveedores para centros de datos lo impulsan. Son, junto a las empresas taiwanesas, las grandes beneficiadas de la ola inversora en IA estadounidense. Este año, sus ganancias repuntarán hasta un 168%, se estima. Con demanda sostenida y sin signos de debilitamiento, desde la gestora DWS dicen que es probable que continúe la dinámica positiva. El potencial alcista sigue intacto. El gran riesgo es que la inversión que llega de Estados Unidos se enfríe.
Citações Notáveis
Es muy difícil tener una crisis si el grueso de la economía va bien— Jaume Puig, director general de Grupo GVC Gaesco
El mercado ya no regala tanto recorrido gratis— Antonio Castelo, analista de iBroker
A Conversa do Hearth Outra perspectiva sobre a história
¿Por qué los resultados empresariales son ahora el escudo más importante contra la volatilidad?
Porque los números son tan sólidos —ventas, márgenes, ebitda— que los shocks externos rebotan más rápido. Cuando la empresa gana más, el mercado perdona más fácilmente una crisis geopolítica.
Pero las valoraciones ya están en máximos históricos. ¿No hay riesgo de que sea una burbuja?
Hay riesgo, claro. Pero mientras los beneficios crezcan al ritmo que lo hacen, la burbuja se justifica. El problema sería si los resultados se desaceleran y las valoraciones se mantienen altas.
¿Qué pasa con la inteligencia artificial? Parece que todo gira alrededor de eso.
Es el motor principal, sí. Pero hay un riesgo real: se están construyendo centros de datos a un ritmo acelerado sin certeza de que se llenen. Si la demanda no llega, esos proyectos no serán rentables.
¿Y España? El Ibex está en máximos.
Ha hecho un buen recorrido ya. Ahora necesita que los resultados de banca y materias primas sigan siendo fuertes. Sin sorpresas geopolíticas, el balance es moderadamente optimista.
¿Cuál es el mayor riesgo que ves para los próximos meses?
Las elecciones estadounidenses en noviembre y que la inversión en IA desde EE.UU. se enfríe. Corea del Sur está subiendo un 90% este año gracias a eso. Si se para, cae todo.