La piel tiene memoria: el dermatólogo que advierte sobre el daño solar acumulado

La piel recuerda cada rayo ultravioleta que recibe
El dermatólogo Sanmartín explica por qué las quemaduras solares no son solo molestias pasajeras sino daño celular permanente.

La exposición aguda e intermitente al sol en vacaciones es más peligrosa que la crónica acumulada, produciendo mutaciones celulares que generan cáncer de piel. El protector solar funciona solo si se aplica en cantidad suficiente; muchas personas usan dosis insuficientes que reducen significativamente la protección real.

  • La radiación ultravioleta causa más del 90% de los cánceres de piel
  • La exposición aguda e intermitente en vacaciones es más peligrosa que el daño crónico acumulado
  • La mayoría de las personas usa protector solar en cantidad insuficiente, reduciendo su efectividad real
  • En el Mediterráneo, la radiación UV es elevada de mayo a finales de octubre, especialmente entre el mediodía y las 16:00 horas

Un dermatólogo de la Universitat de València advierte que la radiación ultravioleta causa más del 90% de los cánceres de piel, enfatizando que la prevención requiere conocer el tipo de piel, usar protector solar correctamente y evitar exposiciones intensas.

El sol del verano es inevitable en el Mediterráneo. Llega con beneficios reales: estimula la producción de vitamina D, levanta el ánimo, invita a la vida al aire libre. Pero la radiación ultravioleta que trae consigo es también la causa principal de más del 90 por ciento de los cánceres de piel, la enfermedad maligna más común en los seres humanos. Onofre Sanmartín, dermatólogo y profesor titular en la Universitat de València, lleva años advirtiendo sobre esto, y su mensaje es más matizado de lo que muchos creen: no se trata solo de ponerse crema solar, sino de entender cómo funciona realmente el daño solar y por qué la piel nunca olvida lo que ha recibido.

La exposición al sol ocurre de dos formas peligrosas muy distintas. La primera es el daño acumulado a lo largo de toda una vida, esa radiación que se suma año tras año sin que nos demos cuenta. La segunda es la que la mayoría de las personas experimenta en vacaciones: meses de poca exposición seguidos de días intensos en la playa, la piscina o la montaña. Sanmartín explica que cuando la piel se enrojece tras una jornada de sol intenso, ese eritema solar no es una molestia pasajera sino una quemadura por radiación, una señal clara de que la exposición ha sido inadecuada. Y aquí está el punto crucial: esa exposición intermitente e intensa es la que conlleva mayor riesgo, porque produce mutaciones en las células dérmicas que pueden convertirse directamente en cáncer de piel.

El bronceado, ese símbolo del verano saludable, no siempre es lo que parece. La piel recuerda cada rayo ultravioleta que recibe, y esa memoria se traduce en daño celular. El cáncer de piel no melanoma es el tipo más frecuente, tan común que ni siquiera se incluye en las estadísticas generales de incidencia de cáncer porque alteraría todos los números. Surge casi siempre de la combinación de exposición crónica con quemaduras solares agudas, especialmente cuando la radiación ultravioleta actúa sin protección.

No toda la radiación ultravioleta es igual. La UVA, que representa el 9,5 por ciento de la radiación solar, es responsable del bronceado pero también del fotoenvejecimiento, las arrugas y las manchas. La UVB, aunque supone solo el 0,5 por ciento, es especialmente peligrosa: interviene en la síntesis de vitamina D pero también provoca quemaduras, mutaciones y cáncer. La UVC es la más energética y destructiva, pero afortunadamente la capa de ozono la bloquea. Si llegara a la tierra, produciría mutaciones graves y pondría en riesgo la vida misma.

La prevención comienza con un conocimiento básico: el propio tipo de piel. La dermatología utiliza seis fototipos, definidos por cómo responde la piel a la radiación solar. Los fototipos 1 y 2, típicos de personas con cabello rubio o pelirrojo y ojos claros, se queman con facilidad extrema. El tipo 2 puede desarrollar un bronceado muy lento, pero el riesgo de quemadura sigue siendo alto. Los fototipos 3 y 4, más frecuentes en el Mediterráneo, también pueden quemarse aunque se broncean con mayor facilidad. El fototipo 5 rara vez se quema y se broncea fácilmente, mientras que el 6 corresponde a pieles muy pigmentadas con melanina que actúa como protector natural. Pero ningún fototipo está completamente libre de riesgo.

El protector solar funciona, pero solo si se usa correctamente. Sanmartín defiende que existen productos con confirmación científica que permiten exponerse al sol reduciendo el riesgo de daño. El factor de protección solar indica cuánto tiempo extra puede pasar una persona al sol antes de quemarse. Si una piel clara se quema en diez minutos y usa un FPS 10, teóricamente podría multiplicar ese tiempo por diez. Con un FPS 50, la protección teórica sería mucho mayor. El problema es que esa protección real solo se consigue si se aplica la cantidad adecuada. Muchas personas usan muy poca cantidad, lo que significa que en realidad obtienen un FPS mucho más bajo del que marca la etiqueta. Si se aplicara la cantidad recomendada por el fabricante, un protector solar duraría una o dos semanas. Sin embargo, muchas cremas acaban durando casi todo el verano, lo que indica claramente que se está usando menos producto del necesario.

El contexto geográfico también importa. En el Mediterráneo, la radiación solar es intensa durante buena parte del año, especialmente desde mayo hasta finales de octubre. Las horas entre el mediodía y las cuatro de la tarde concentran la mayor radiación UV, por lo que evitar la exposición directa en esas horas reduce significativamente el riesgo. Además, hay que considerar la refracción: la arena, el agua y la nieve reflejan los rayos UVB y pueden duplicar la dosis recibida, mientras que las superficies oscuras absorben más radiación y reducen ese efecto rebote.

Sanmartín también advierte sobre la difusión de mensajes seudocientíficos en redes sociales. Han aparecido discursos contra el protector solar e influencers que promocionan cabinas de rayos para el bronceado o supuestos beneficios sin evidencia científica. Es información engañosa que pone en riesgo la salud al negar medidas de prevención comprobadas. El dermatólogo insiste en que las recomendaciones médicas no buscan demonizar el sol, sino evitar sus daños. Las evidencias médicas son indiscutibles, y seguirlas es una oportunidad real para reducir el cáncer de piel.

Si una persona utiliza un FPS 50, pero se pone muy poca cantidad, en realidad no obtiene ese factor de protección, más bien obtendrá un FPS de 10 o 20
— Onofre Sanmartín, dermatólogo de la Universitat de València
Los dermatólogos damos recomendaciones basándonos en estudios científicos y experiencia clínica. Yo no escucharía a celebridades sin formación científica
— Onofre Sanmartín
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Inventor

¿Por qué la exposición al sol en vacaciones es más peligrosa que el daño acumulado durante toda la vida?

Model

Porque el daño agudo e intenso produce mutaciones celulares más severas. Cuando pasas de meses sin radiación a días intensos de playa, tu piel no está preparada. Esas quemaduras solares son señales de que las células están siendo dañadas de formas que pueden convertirse en cáncer.

Inventor

Entonces el bronceado es malo.

Model

No exactamente. El bronceado es la respuesta de la piel al daño. Lo que es malo es cómo lo conseguimos: quemándonos. Una piel que se broncea sin quemarse está respondiendo mejor, pero incluso eso implica daño celular que la piel recuerda.

Inventor

¿Por qué tanta gente usa protector solar y aun así se quema?

Model

Porque casi nadie usa la cantidad correcta. Si aplicaras lo que el fabricante recomienda, la crema duraría una o dos semanas. Pero muchas botellas duran todo el verano. Eso significa que la protección real es mucho menor de lo que crees.

Inventor

¿Hay algún fototipo que esté completamente seguro?

Model

No. Incluso las pieles muy pigmentadas, con melanina natural que las protege, pueden desarrollar cáncer de piel. El riesgo es menor, pero existe.

Inventor

¿Qué hay de esos influencers que dicen que el protector solar es malo?

Model

Es información peligrosa sin base científica. Los dermatólogos damos recomendaciones basadas en estudios y experiencia clínica. Escuchar a celebridades sin formación científica sobre esto es arriesgarse innecesariamente.

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