La Libertad fumiga 245 viviendas en Paiján para contener expansión del dengue

Tres casos confirmados de dengue detectados en el distrito de Paiján, con riesgo de expansión si no se implementan medidas preventivas comunitarias.
El dengue no respeta las fronteras de una sola casa
Las autoridades explicaron por qué la fumigación requiere participación de toda la comunidad, no solo de casas individuales.

En el distrito de Paiján, región La Libertad, las autoridades sanitarias respondieron esta semana al hallazgo de tres casos confirmados de dengue con una operación de fumigación que alcanzó 245 viviendas. La intervención, coordinada entre la Gerencia Regional de Salud y el municipio local, recuerda una verdad antigua en salud pública: ninguna enfermedad vectorial se contiene desde arriba si la comunidad no sostiene la defensa desde adentro. El dengue no es solo un problema médico; es un espejo de la cohesión colectiva.

  • Tres casos confirmados de dengue encendieron las alarmas en Paiján, donde la enfermedad podría escalar a brote si no se actúa con rapidez y cobertura total.
  • Un equipo de 30 personas —fumigadores y anotadores— recorrió casa por casa cuatro sectores del distrito, pero la resistencia de algunos vecinos a abrir sus puertas amenazó la efectividad de toda la operación.
  • Las autoridades subrayaron que un solo hogar sin fumigar puede anular el trabajo realizado en las viviendas contiguas, convirtiendo la negativa individual en un riesgo colectivo.
  • A la semana 22 del año, la RIS Ascope acumula cinco casos confirmados y 75 probables, cifras que podrían crecer si la intervención no logra frenar la curva de contagios.
  • La directora ejecutiva de la RIS Ascope advirtió que la fumigación es insuficiente sin que cada familia elimine los criaderos en su propio hogar, exigiendo disciplina comunitaria sostenida.

Esta semana, equipos de la Gerencia Regional de Salud de La Libertad y la Red Integrada de Salud Ascope desplegaron una operación de fumigación en cuatro sectores del distrito de Paiján —San Salvador, 6 de Marzo, Poste Blanco y Jorge Chávez— con un objetivo preciso: evitar que tres casos confirmados de dengue se convirtieran en un brote de mayor alcance.

Catorce fumigadores y dieciséis anotadores, apoyados por el centro de salud local y la Municipalidad Distrital, cubrieron 245 viviendas. Sin embargo, la operación encontró un obstáculo silencioso: la resistencia de algunos residentes a permitir el ingreso del personal. Los especialistas debieron explicar que el dengue es un problema de acción colectiva —un hogar sin tratar puede convertirse en fuente de contagio para toda la manzana.

El epidemiólogo Ricardo Pereda Quiroz indicó que se observará la respuesta de la curva de contagios, pero destacó que el trabajo de control larvario realizado desde inicios de año ha sido clave para mantener los números contenidos. A la semana 22, la RIS Ascope registra cinco casos confirmados y 75 probables en su jurisdicción.

Giuliana Samamé Aguirre, Directora Ejecutiva de la RIS Ascope, fue enfática: la fumigación no basta. Cada familia debe eliminar los criaderos en su propio hogar —lavar recipientes, tapar depósitos, deshacerse de objetos que acumulen agua— con constancia y sin excepción. Las autoridades han cumplido su parte; lo que ocurra en las próximas semanas dependerá, en gran medida, de si la comunidad sostiene la suya.

En los sectores de San Salvador, 6 de Marzo, Poste Blanco y Jorge Chávez del distrito de Paiján, equipos de la Gerencia Regional de Salud de La Libertad y la Red Integrada de Salud Ascope desplegaron una operación de fumigación a gran escala esta semana. El objetivo era directo: detener el avance del dengue antes de que tres casos confirmados se convirtieran en un brote más amplio.

La jornada movilizó recursos considerables. Catorce fumigadores y dieciséis anotadores trabajaron casa por casa, apoyados por personal del centro de salud local y la Municipalidad Distrital de Paiján. En total, alcanzaron a 245 familias. No es un número pequeño para un distrito, y refleja la seriedad con que las autoridades tomaron la amenaza. El dengue, una vez que comienza a circular en una comunidad, puede propagarse rápidamente si no se interviene.

Pero la operación enfrentó un obstáculo que los números no capturan completamente: la resistencia de algunos residentes a permitir que los equipos ingresaran a sus viviendas. Esto no es inusual en campañas de salud pública. Las personas tienen preocupaciones sobre químicos, sobre privacidad, sobre si realmente es necesario. Los especialistas en terreno tuvieron que explicar algo fundamental: el dengue no respeta las fronteras de una sola casa. Si una vivienda no es fumigada, los mosquitos que allí se reproduzcan pueden infectar a los vecinos. Un solo hogar sin tratar invalida el trabajo realizado en las casas de al lado. Es un problema de acción colectiva, no individual.

Ricardo Pereda Quiroz, epidemiólogo de la RIS Ascope, señaló que el siguiente paso será observar cómo responde la curva de contagios a esta intervención. Pero también destacó algo que ocurrió antes de esta semana: el trabajo de control larvario que las brigadas han estado realizando desde el inicio del año. Ese esfuerzo constante, menos visible que una jornada de fumigación, ha sido lo que ha mantenido los números relativamente contenidos hasta ahora.

El panorama epidemiológico en la región es el siguiente: a la semana 22 del año, la RIS Ascope registraba cinco casos confirmados (cuatro autóctonos y uno importado) y setenta y cinco casos probables. Números que podrían crecer rápidamente si las medidas no funcionan.

Giuliana Samamé Aguirre, Directora Ejecutiva de la RIS Ascope, fue clara en su mensaje a la población: la fumigación es necesaria, pero no es suficiente. Si cada familia no elimina los criaderos en sus propias viviendas, el mosquito volverá a reproducirse en pocos días. Esto significa lavar y cepillar los recipientes donde se almacena agua, tapar herméticamente los depósitos, eliminar objetos en desuso como llantas, botellas y latas que acumulan agua de lluvia. Son medidas simples, pero requieren disciplina sostenida.

Lo que suceda en Paiján en las próximas semanas dirá mucho sobre si esta combinación de intervención química y vigilancia epidemiológica logra contener el dengue, o si la enfermedad continúa su expansión. Por ahora, las autoridades han hecho su parte. El resto depende de si la comunidad sostiene la suya.

Si cada familia no elimina los criaderos de sus viviendas, el zancudo volverá a reproducirse en pocos días
— Giuliana Samamé Aguirre, Directora Ejecutiva de la RIS Ascope
El control larvario realizado por las brigadas desde inicios de año ha sido un factor determinante para mantener el número de casos bajo control
— Ricardo Pereda Quiroz, epidemiólogo de la RIS Ascope
La Conversación del Hearth Otra perspectiva de la historia
Inventor

¿Por qué algunas familias se negaron a que fumigaran sus casas?

Model

Porque la fumigación es intrusiva. Alguien entra a tu hogar con químicos, y no todos confían en que sea seguro o necesario. Pero lo que las autoridades tuvieron que explicar es que el dengue no es un problema individual. Si tu casa no se fumiga, los mosquitos que crían allí pueden infectar a tus vecinos.

Inventor

¿Entonces la fumigación sola no es suficiente?

Model

No. Es como limpiar una habitación mientras la puerta está abierta. Los fumigadores pueden matar los mosquitos adultos, pero si las familias no eliminan los lugares donde los mosquitos ponen sus huevos—recipientes con agua, llantas viejas, botellas—el ciclo comienza de nuevo en días.

Inventor

¿Cuál es el riesgo real aquí? Tres casos confirmados no suena como una epidemia.

Model

Tres casos confirmados significa que el virus ya está circulando en la comunidad. Si no se detiene ahora, esos tres pueden convertirse en treinta, luego en trescientos. El dengue se propaga rápido cuando encuentra condiciones favorables. Por eso la urgencia.

Inventor

¿Qué ha funcionado hasta ahora?

Model

El control larvario que han estado haciendo desde el inicio del año. Es menos dramático que una jornada de fumigación, pero es lo que ha mantenido los números bajos. Es trabajo constante, sin fanfarria.

Inventor

¿Qué viene después?

Model

Observar. Las autoridades van a monitorear si los casos aumentan o disminuyen en las próximas semanas. Eso les dirá si esta intervención funcionó, o si necesitan hacer algo más.

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