Argentina defiende que la visita de Milei a Madrid fue simultáneamente privada y oficial

Es absolutamente correcto que sea privada y oficial al mismo tiempo
El portavoz presidencial intenta resolver la contradicción argumentando que ambas caracterizaciones son compatibles según distintos criterios.

En el cruce entre la austeridad proclamada y los gastos del poder, el gobierno de Javier Milei se enfrenta a una pregunta que los gobiernos de todas las épocas han tenido que responder: ¿quién paga cuando el líder viaja? La visita a Madrid —donde Milei participó en un acto de Vox y presentó un libro sin reunirse con autoridades españolas— quedó atrapada entre dos clasificaciones oficiales que el propio Estado argentino no logra conciliar. Lo que comenzó como una discrepancia diplomática se ha convertido en un espejo incómodo para un presidente que llegó al poder prometiendo acabar con los privilegios de la clase política.

  • La publicación de una carta oficial de la Embajada argentina que calificaba el viaje de Milei como 'privado' contradijo directamente la narrativa gubernamental que lo presentaba como acto oficial.
  • El portavoz Adorni intentó contener el daño argumentando que Cancillería y Presidencia usan criterios distintos, pero la distinción pareció construida a medida para evitar que los fondos públicos quedaran expuestos al escrutinio.
  • La oposición no esperó: tres diputados radicales presentaron una denuncia penal por peculado y defraudación, señalando que el viaje sirvió a fines partidarios y personales, no a los intereses del Estado.
  • Milei respondió atacando al presidente español Sánchez con dureza renovada y justificando el viaje como una oportunidad para reunirse con inversores, aunque admitió implícitamente que el origen del viaje fue el lanzamiento de campaña de Vox.
  • El episodio abre una grieta simbólica: el presidente que prometió eliminar los privilegios de 'la casta' debe ahora explicar por qué sus propios actos no reproducen exactamente lo que denunció.

El viernes, el gobierno argentino se vio en la necesidad de defender una posición que lucía contradictoria: que el viaje de Milei a Madrid fue, al mismo tiempo, privado y oficial. La tensión estalló cuando se conoció una carta que la Embajada argentina había enviado al Ministerio de Exteriores español el 30 de abril, clasificando la visita como "privada". El Gobierno, sin embargo, la había presentado públicamente como un acto oficial.

El portavoz Manuel Adorni intentó resolver la paradoja explicando que Cancillería y Presidencia aplican criterios distintos: para la primera, una visita es oficial solo si incluye una reunión con autoridades españolas; para la segunda, el criterio es diferente. Adorni advirtió que llamarla "privada" llevaría a la gente a pensar que debería pagarse con el patrimonio del presidente, no con fondos públicos. El viaje incluyó la participación de Milei en el lanzamiento de la campaña de Vox para las elecciones europeas y la presentación de un libro, sin ningún encuentro formal con el gobierno español.

El propio Milei ofreció su versión en televisión: dijo que aprovechó el viaje para reunirse con empresarios españoles con inversiones en Argentina, y que intentaba "calzar actividades" para economizar recursos. Sin embargo, reconoció implícitamente que el motivo original del viaje fue el acto de Vox, una actividad de carácter partidario. También reiteró sus ataques contra Pedro Sánchez, a quien volvió a llamar "incompetente, mentiroso y cobarde".

La oposición no aceptó las explicaciones. El diputado Fernando Carbajal y dos colegas presentaron una denuncia penal por peculado y defraudación, argumentando que Milei viajó por razones estrictamente personales y partidarias, sin vínculo alguno con los intereses del Estado, y que el propio gobierno argentino así lo había comunicado oficialmente a España.

El episodio deja una pregunta suspendida sobre la presidencia de Milei: el líder que prometió acabar con los privilegios de la clase política debe ahora explicar por qué sus propios actos no reproducen, al menos en apariencia, aquello que durante su campaña prometió erradicar.

El gobierno argentino se vio obligado el viernes a defender una posición que parecía contradictoria: que la visita del presidente Javier Milei a Madrid fue simultáneamente privada y oficial. La tensión surgió después de que El País publicara una carta que la Embajada argentina había enviado al Ministerio de Asuntos Exteriores español el 30 de abril, informando de una "visita privada" del mandatario. Pero el Gobierno había estado presentando públicamente el viaje como un acto oficial.

Manuel Adorni, portavoz presidencial, intentó resolver la contradicción argumentando que ambas caracterizaciones eran correctas porque Cancillería y Presidencia utilizan criterios distintos para clasificar los viajes. Según explicó, la Cancillería considera oficial solo aquella visita que incluye al menos una reunión con una autoridad española. Si no hay tal encuentro, la clasifica como privada. Adorni sostuvo que el Gobierno usa una terminología diferente porque, de lo contrario, "no nos entenderíamos". Si dijera "visita privada", aclaró, la gente entendería que se trata de un asunto estrictamente personal que debería costearse con el patrimonio del presidente, no con fondos públicos.

El viaje de Milei a Madrid incluyó su participación en el lanzamiento de la campaña electoral de Vox para las elecciones europeas y la presentación de un libro. No hubo reuniones formales con autoridades españolas. Cuando se hizo pública la carta de la embajada, fuentes cercanas a Milei calificaron el documento como un "error" de la oficina diplomática. Ahora, el Gobierno intenta sostener que ambas versiones son compatibles, aunque la distinción parece diseñada precisamente para evitar la polémica sobre los gastos presidenciales en el exterior en un momento en que Argentina atraviesa un severo recorte del gasto público.

El propio Milei ofreció otra justificación en una entrevista televisiva. Explicó que es posible hacer una visita como jefe de Estado sin reunirse necesariamente con otro jefe de Estado. Dijo que intentaba "calzar actividades" para economizar recursos. Mencionó que España es uno de los países con mayores inversiones en Argentina, por lo que aprovechó para reunirse con empresarios españoles. Sin embargo, reconoció implícitamente que el viaje fue pautado originalmente para participar en el lanzamiento de campaña de Vox, una actividad de carácter partidario.

Milei aprovechó para reiterar su enfrentamiento con el Gobierno español. Volvió a calificar al presidente Pedro Sánchez como "un incompetente, un mentiroso, un cobarde" que envió a sus ministros a agredirlo en lugar de confrontarlo directamente. Acusó a Sánchez de interferir en la política argentina al apoyar a Sergio Massa, el candidato peronista derrotado en las elecciones del año pasado. También lo describió como "el hazmerreír de Europa en materia diplomática".

La oposición argentina no aceptó las explicaciones del Gobierno. El diputado radical Fernando Carbajal, junto con sus colegas Pedro Galimberti y Manuel Aguirre, presentó una denuncia ante los tribunales acusando a Milei y a Francisco Sánchez, secretario de Culto, de peculado y defraudación al Estado. En la demanda, los legisladores argumentan que el presidente viajó por cuestiones estrictamente personales: asistir a un evento de carácter partidario y presentar un libro. Señalan que ninguno de estos actos tiene relación con la gestión de los intereses nacionales. Además, subrayan que el propio Estado argentino, a través de su embajador, informó oficialmente al Reino de España que se trataba de una visita privada.

La situación plantea una pregunta incómoda para Milei. Llegó al poder prometiendo reducir los gastos de la política y eliminar los privilegios de la casta política que había criticado durante su campaña electoral. Ahora, mientras intenta justificar un viaje que parece beneficiarse de fondos públicos para actividades de carácter personal y partidario, algunos observadores cuestionan si no está comenzando a reproducir exactamente los comportamientos que denunció. Cuando se le preguntó al portavoz Adorni si el Gobierno estaba actuando como lo hacía el anterior, respondió simplemente: "No, no somos kirchneristas".

Es absolutamente correcto que la embajada la haya definido como visita privada porque no hay audiencias oficiales sino un encuentro con empresarios, académicos o personas relevantes de la cultura. También es absolutamente correcto que yo o cualquiera del Gobierno haya dicho que la visita no era privada.
— Manuel Adorni, portavoz presidencial
El presidente viajó a España por cuestiones estrictamente personales. Asistió a una actividad de carácter partidaria y fue a presentar un libro. El carácter privado del viaje resulta de la naturaleza de ambos eventos, ninguno de los cuales tiene relación alguna con la gestión de los intereses nacionales.
— Diputados radicales Fernando Carbajal, Pedro Galimberti y Manuel Aguirre en su denuncia
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Inventor

¿Por qué el Gobierno necesitaba defender que la visita fue oficial si la embajada ya había dicho que era privada?

Model

Porque si admite que fue privada, tiene que explicar por qué los fondos públicos pagaron un viaje que no tenía propósito oficial. Es un problema de dinero y coherencia política.

Inventor

Pero entonces, ¿qué diferencia hay entre lo que dijo la embajada y lo que dice ahora el Gobierno?

Model

Según ellos, ninguna. Dicen que usan terminologías distintas. Para Cancillería, privado significa sin reuniones con autoridades. Para Presidencia, privado significa algo más personal. Es un juego de palabras.

Inventor

¿Y la gente se lo cree?

Model

La oposición no. Presentaron una denuncia por peculado. Dicen que si fue privado, Milei debería haber pagado de su bolsillo. Si fue oficial, ¿por qué la embajada lo reportó como privado?

Inventor

¿Qué estaba haciendo Milei en Madrid, realmente?

Model

Lanzaba la campaña de Vox para las europeas y presentaba un libro. Actividades partidarias y personales. Luego se reunió con empresarios españoles para hablar de inversión en Argentina.

Inventor

¿Eso no cuenta como oficial?

Model

Para el Gobierno, no. Porque no se reunió con autoridades españolas. Pero para la oposición, eso es exactamente lo que hace que sea privado, y por eso debería haberlo pagado él.

Inventor

¿Qué prometió Milei cuando llegó al poder?

Model

Reducir gastos y eliminar los privilegios de la casta política. Ahora está en la posición de parecer que está haciendo exactamente lo que criticaba.

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